Virgen del Carmen, hoy me acerco a ti con humildad y confianza. Tú eres la Estrella que guía a los que navegan por aguas difíciles, la Madre que nunca se cansa de cuidar a sus hijos e interceder ante tu Hijo Jesús.
Extiende tu manto sobre mi familia. Protege nuestros hogares, nuestro trabajo y nuestra salud. Aleja de nosotros toda tentación, peligro y tristeza. Danos fuerza para superar las pruebas de cada día y sabiduría para decidir bien.
Ayúdame a ser una persona de fe, paciente en las dificultades y agradecida en los momentos buenos. Enséñame a amar, servir y confiar como tú lo hiciste, incluso sin entender los planes de Dios.
Te pido por los enfermos, los que sufren, los que están lejos de su familia y por quienes necesitan un milagro.
