Blogueros con el Papa

UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular entre las 09, 30 y 10:30, en Canarias entre las 08:30 y 09:30, aproximadamente, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario (VER AQUÍ) por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas demanda y hemos recibido de nuestro Padre Dios.

También estamos rezando un rosario cada día que hacemos normalmente en las primeras horas de la mañana aunque a veces, por premuras de tiempo, lo hacemos en otras horas del día. En el icono de la Virgen, debajo del rosario de todos los viernes, puedes encontrar el rosario correspondiente a cada día.

sábado, 7 de marzo de 2026

PADRENUESTRO

¡Padre nuestro! Estoy tan acostumbrado a decirte “Padre”, que casi lo hago sin darme cuenta.

Sin embargo, cuando lo pienso más en serio, tiemblo un poco. Porque si eres mi Padre, yo soy tu hijo.

Hoy te pido, Padre mío, que jamás deje de llamarte así, que jamás deje de ser el que engendraste para que te ame y para ser amado por Ti.

¡Padre nuestro! Que nunca deje de recordar la misericordia que nos mostraste en Jesús. No permitas que abandone nunca tu casa. Dame fuerzas para volver ahora mismo. ¡Tú me amas y eres más grande que todos mis pecados! Dame generosidad para compartir todo lo mío; dame humildad para comprender a mis hermanos y recibirlos en nuestra casa siempre, como Tú los recibes. ¡Así sea!

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

CONTIGO CAMINO, SEÑOR

Señor, ábreme a la vida y haz que esté en contacto con ella, conmigo mismo, pero también con todas las personas que encuentre hoy.

Que pueda regalarles a sus corazones un gesto de amor. Disipa la niebla que a veces me envuelve y me hace vivir en la mediocridad.

Quiero vivir despierto. Vivir con todos los sentidos. Quiero gozar de la belleza de la vida.

Quiero contribuir a que este día sea más hermoso y alegre para mis amigos.

Bendíceme para que pueda hacerlo, para que yo sea una bendición para los demás. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

viernes, 6 de marzo de 2026

ORACIÓN EN CUARESMA.

Señor, cura mi mirada apresurada y superficial y ayúdame a contemplar con serenidad y a descubrir la profundidad de lo que acontece. Transforma mi mirada pesimista y ayúdame a ver signos de bondad y esperanza en mi vida, en mi comunidad, en el mundo. Te pido, Señor, que no dejes que mire por encima del hombro y ayúdame a ver desde abajo, al lado de los más pequeños. Ensancha mi mirada, tantas veces interesada, y ayúdame a ver el sufrimiento de los hermanos y mis posibilidades de ayudar. Purifica mi mirada y ayúdame a mirarme y a mirar con misericordia cuando me equivoco, cuando alguien no hace lo que debe.

Señor, dame una mirada creyente, para descubrirte en mí, en la vida de los que me ayudan y me necesitan, en los acontecimientos más grandes y sencillos, más alegres y más duros de la vida. Ayúdame a mirarme, a mirar al Padre, a las personas y al mundo, con el mismo amor con que tú miras a todo y a todos. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

jueves, 5 de marzo de 2026

TE BUSCO, SEÑOR.

Te busco, Señor, porque sé que estás en el corazón de la vida, en la debilidad, en el corazón de los cansados, en la fragilidad de los que sufren. Te busco, Señor, porque quiero llevar alegría, paz, esperanza y amor al corazón de los que tengo cerca. Te busco porque quiero abandonar mi vida comodona, mediocre y frágil y entregar a la verdad como hizo tu Hijo. Te busco porque quiero cambiar mi vida, porque quiero dejarme tocar profundamente por tu amor misericordioso, porque quiero abrir mi corazón, sediento y ansioso de Ti, para conocerte, amarte y dejarme amar. Quiero volver al inicio para encontrarme contigo, para revertir aquello que me separa de ti, reconstruir mis valores, regresar al camino y seguir las sendas de tu Evangelio. Quiero llenar mi corazón de tu amor, Señor, y a la luz del Espíritu estar atento a tu llamada. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

miércoles, 4 de marzo de 2026

MI CENTRO

Ayúdame, Señor, a saber esperar sin desmoralizarme, a saber escuchar sin cansarme, a acoger con bondad, a dar con amor, a estar siempre ahí cuando alguien me necesite.

Ayúdame a ser esa presencia segura a la que siempre se puede acudir, a ofrecer esa amistad que pacifica, que enriquece, a través de Ti y en Ti, a transmitir una paz gozosa, tu paz en mi alma, Señor, a estar totalmente centrado en Ti y disponible y acogedor para los otros. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

martes, 3 de marzo de 2026

FRATERNIDAD

Ayúdame, Señor, a ser siempre respetuoso con el prójimo, a dirigirme a él con amor, con cariño, con respeto, sin humillar ni atropellar. Señor, abre mi corazón para orar por las personas que me han herido con sus palabras, con sus gestos, con sus obras y por aquellos que yo haya podido herir.

 Dame, Señor, un corazón amoroso para no criticar jamás por la espalda, para que cuando tenga que corregir a otro, lo haga de frente, en la intimidad, buscando siempre la verdad y el bien. Dame la paz, Señor, para abrir mi corazón y cerrar los conflictos que se abran a mi alrededor. Y sobre todo, Señor, llena mi corazón de humildad para dejarme corregir cuando me llamen la atención por mis equívocos, mis errores y mis faltas. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

lunes, 2 de marzo de 2026

DIOS, SOLO DIOS

En ese miedo, Dios te ampara.
En ese dolor, Dios te consuela.
En ese anhelo, Dios te anima.
En ese cansancio, Dios te fortalece.
En ese extravío, Dios te orienta.
En ese error, Dios te perdona.
En ese proceso, Dios te acompaña.
En ese volver, Dios te recibe.
En esa tristeza, Dios te alegra.
En esa herida, Dios te sana.
En esa preocupación, Dios te escucha.
En esa ansiedad, Dios te contiene.
En esa inseguridad, Dios te abraza.
En esa debilidad, Dios te sostiene.
En esa caída, Dios te levanta.
En esa esperanza, Dios te alienta.
En ti, Dios. En Dios, tú. Siempre.
Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina