Blogueros con el Papa

UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular entre las 09, 30 y 10:30, en Canarias entre las 08:30 y 09:30, aproximadamente, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario (VER AQUÍ) por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas demanda y hemos recibido de nuestro Padre Dios.

También estamos rezando un rosario cada día que hacemos normalmente en las primeras horas de la mañana aunque a veces, por premuras de tiempo, lo hacemos en otras horas del día. En el icono de la Virgen, debajo del rosario de todos los viernes, puedes encontrar el rosario correspondiente a cada día.

sábado, 14 de marzo de 2026

CONVIÉRTEME, SEÑOR

Señor, ayúdame a transformar aquello que deba ser cambiado. No permitas que dañe también con mis palabras o mis comentarios a otros. Dame, Señor, la sabiduría innata para actuar siempre bien, para pensar y madurar cada una de mis acciones y mis actos, para reconocer cuando hago algo que está mal. 

Abre mi mente, Señor, para que piense bien lo que debe ser cambiado en mí, para que mis errores se conviertan en una oportunidad para cambiar a mejor. Dame el don de la sinceridad para reconocer que me he equivocado, para ser auténtico y reconocer que me he equivocado.

Señor, cuida de mí y aleja de mi corazón y de mi vida aquello que me hace daño y, por encima de todo, alegra mi corazón con tu Presencia. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

viernes, 13 de marzo de 2026

MI CENTRO

Ayúdame, Señor, a saber esperar sin desmoralizarme, a saber escuchar sin cansarme, a acoger con bondad, a dar con amor, a estar siempre ahí cuando alguien me necesite.

Ayúdame a ser esa presencia segura a la que siempre se puede acudir, a ofrecer esa amistad que pacifica, que enriquece, a través de Ti y en Ti, a transmitir una paz gozosa, tu paz en mi alma, Señor, a estar totalmente centrado en Ti y disponible y acogedor para los otros. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

jueves, 12 de marzo de 2026

EN ESTE DIA

En este día que me regalas, vengo a tus pies para entregarte todo lo que soy y todo lo que tengo. Tú lo conoces todo; desde mis pensamientos más ocultos, mis deseos y mis proyectos.

A ti quiero entregar mi vida entera, a ti quiero entregar mi corazón, a ti quiero entregar mi yo. Ese yo que muchas veces antepone a tu llamada, ese yo que en ocasiones le cuesta ser humilde y manso de corazón.

Hoy, delante de tu presencia, entrego mi yo y con él todas mis debilidades, todas mis preocupaciones y todas mis angustias. Pero también te entrego, oh Dios, lo mejor de mí, que sea agradable a tus ojos. Mi ser te pertenece y a ti lo entrego; moldea, sana y restaura esta vieja vasija, hazla como quieras.

A ti me entrego, Señor. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

miércoles, 11 de marzo de 2026

SEÑOR, NO TE CANSES

Señor, no te canses de pedirme, aunque tantas veces te haya dicho no.

No te canses de buscarme, aunque tantas veces yo haya buscado otras cosas.

No te canses de llamarme, aunque tantas veces me haya hecho el sordo.

No te canses, Señor, porque cualquier día te daré todo lo que me pides, cualquier día te encontraré para no dejarte jamás.

Cualquier día mi corazón te dirá sí, sin condiciones. Pero quiero decirte que solo será posible si cada día derramas sobre mí tu Espíritu Santo.

Pídeme, búscame, llámame. Señor. No te canses de mí. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

martes, 10 de marzo de 2026

SANAME, SEÑOR

Jesús, a veces me he sentido insuficiente. Demasiado frágil, demasiado sensible, demasiado exigente o quizá no lo suficiente. He dejado que las voces del mundo definan mi valor, me he mirado con ojos ajenos, he creído que tenía que cambiar para ser digno de amor.

Pero hoy vengo a Ti, tal como soy. Con mis heridas, con mis dudas, con los pesos que aún cargo. Vengo con todo lo que me duele, con las mentiras que me creí, con las cicatrices de lo que un día me hizo dudar de mi dignidad.

Tómame en tus manos, Jesús. Recuérdame que fui soñada en el amor del Padre, que no hay error en quién soy, que cada rasgo de mi ser tiene un propósito. Enséñame a ver mi ternura como fortaleza, mi sensibilidad como un don, mi capacidad de amar como un reflejo de Ti.

Hoy quiero soltar el peso de la comparación, quiero dejar de luchar por encajar en estándares que no vienen de Ti. Quiero mirarme con la misma mirada con la que Tú me miras: una mirada llena de amor, de ternura, de verdad. Sana, Señor, mi corazón. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juana Carlos Medina Medina

lunes, 9 de marzo de 2026

CORAZÓN DE BARRO

Señor, quiero ser como el barro en tus manos, maleable, moldeable, dócil. Yo confío en tus manos para hacer la mejor vasija, la vasija perfecta.

Sé que tienes paciencia, que trabajas cada día en mí, armando tu mejor obra. Pero sobre todo, sé de tu amor infinito, de la ternura con que me formas aunque tantas veces me duela.

Cuando algo falle en mi vida, Señor, cuando esté tomando una forma que no es la que pensaste, me rompes y me haces de nuevo hasta ser, Dios mío, según el modelo de tu corazón.

Que en mis gestos y acciones se respire algo del perfume de tus manos. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

domingo, 8 de marzo de 2026

PADRENUESTRO

¡Padre nuestro! Estoy tan acostumbrado a decirte “Padre”, que casi lo hago sin darme cuenta.

Sin embargo, cuando lo pienso más en serio, tiemblo un poco. Porque si eres mi Padre, yo soy tu hijo.

Hoy te pido, Padre mío, que jamás deje de llamarte así, que jamás deje de ser el que engendraste para que te ame y para ser amado por Ti.

¡Padre nuestro! Que nunca deje de recordar la misericordia que nos mostraste en Jesús. No permitas que abandone nunca tu casa. Dame fuerzas para volver ahora mismo. ¡Tú me amas y eres más grande que todos mis pecados! Dame generosidad para compartir todo lo mío; dame humildad para comprender a mis hermanos y recibirlos en nuestra casa siempre, como Tú los recibes. ¡Así sea!

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina