Blogueros con el Papa

UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular entre las 09, 30 y 10:30, en Canarias entre las 08:30 y 09:30, aproximadamente, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario (VER AQUÍ) por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas demanda y hemos recibido de nuestro Padre Dios.

También estamos rezando un rosario cada día que hacemos normalmente en las primeras horas de la mañana aunque a veces, por premuras de tiempo, lo hacemos en otras horas del día. En el icono de la Virgen, debajo del rosario de todos los viernes, puedes encontrar el rosario correspondiente a cada día.

viernes, 10 de julio de 2026

TODO EN TUS MANOS, SEÑOR.

Señor, antes de comenzar el día, pongo en tus manos todo lo que vendrá: mis planes, mis preocupaciones y mis esperanzas.

Dame la fuerza para enfrentar los retos con calma, la sabiduría para tomar buenas decisiones, y la paciencia para tratar a los demás con amor.

Ayúdame a ver las oportunidades donde otros ven obstáculos, y a mantener la fe cuando las cosas no salgan como espero.

Bendice a mi familia, a mis seres queridos y a todos los que se cruzarán en mi camino.

Que tu paz guíe cada uno de mis pasos, y que al final del día pueda mirar atrás y sentir gratitud por lo vivido. En tu nombre confío. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

jueves, 9 de julio de 2026

Oración para un nuevo día

Señor, gracias por este nuevo día que me regalas. Te pido que guíes mis pasos, que ilumines mi mente y me des fuerzas para enfrentar lo que venga.

Ayúdame a ser paciente, a tratar bien a quienes encuentre en mi camino y a ver las oportunidades en medio de las dificultades.

Pon calma en mi corazón ante lo que me preocupa, y dame la sabiduría para tomar buenas decisiones.

Que este día esté lleno de tu presencia, de salud y de bendiciones para mí y los míos.

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

miércoles, 8 de julio de 2026

ENVÍAME, SEÑOR

Señor Jesús, tú que miras a tu pueblo con compasión, mírame también a mí hoy. Cuando me sienta cansado o sin rumbo, recuérdame que no estoy solo, que tú eres mi pastor. Dame un corazón que se conmueva ante quienes sufren a mi alrededor, y hazme instrumento tuyo: sea con una palabra, una ayuda o simplemente mi presencia. 

Envía trabajadores a tu mies, y si es tu voluntad, que yo sea uno de ellos. Que hoy pueda sembrar un poco de tu paz en quien lo necesite. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Mednian

martes, 7 de julio de 2026

TUS PALABRAS SEÑOR DESCUBREN MI IMPOTENCIA

Mt 5,20-26

Me siento avergonzado e impotente al oír tus Palabras, Señor, que me dices: «Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos. ¡Y yo que a veces me creo bueno y cumplidor y hasta satisfecho de mis buenos actos! Me derrumbo ante tu sentencia y me asalta la tentación de volverme del camino al mundanal ruido del mundo, indiferente a tu Palabra y sumergido en mi egoísmo.

¡Qué lejos estoy, Señor, de Ti! ¡Cuánto camino de conversión me queda por recorrer! Después de un trecho largo de camino y de esfuerzos por vivir en tu amor, experimento que apenas he avanzado y que continúo en el mismo sitio. ¡Qué decepción de mí mismo! ¡Qué sensación de fracaso, de impotencia y de pecado!

No merezco, Señor, tu Amor porque soy un fariseo más que se contenta con la mediocridad del cumplimiento y del mínimo esfuerzo. Sin embargo, el hecho de descubrirlo y aceptarlo me consuela y experimento en ese momento tu comprensión y tu Misericordia. No soy digno de Ti, Señor, y me siento fatigado y sin ánimo para seguir adelante. Pero continúo en el camino. A pesar de mis pecados, no me voy a volver atrás. 

Confío en tu Amor y tu Poder Misericordioso de que convertirás mi corazón cómodo y egoísta en un corazón según tu Voluntad. Yo, aunque callado, humilde, pobre y avergonzado, no me atreveré a levantar mi cabeza; estaré perseverante y atento a que, por tu amor y Misericordia, me permitas levantarme y acogerme en tu Casa.

Antes sé que tendré que lavar mis culpas y ofensas con el agua del perdón que te ruego inundes mi corazón, para derramarlos en los que he ofendido como en los que me han ofendido. Amén.

ENTRA EN MÍ

Ven a nosotros, Espíritu Santo, quédate con nosotros. 

Entra en nuestros corazones.

 Haznos ver lo que debemos hacer.
 
Muéstranos hacia dónde debemos caminar.

Lleva a su plenitud lo que debemos realizar.

Tú solo, sé nuestro inspirador. Solo tú, el autor de nuestros juicios.

Únenos eficazmente a Ti por el único don de tu gracia para que seamos uno en Ti y en nada nos apartemos de la verdad. Amén.
Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

lunes, 6 de julio de 2026

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

“Espíritu Santo, hoy cierro los ojos y te entrego un momento solo para ti. Este tiempo es tuyo, porque tú lo mereces más que nadie.

Callo mis pensamientos, detengo mis ansiedades y me abro a tu presencia de amor. No quiero exigirte nada. Solo deseo que hagas en mí lo que tú sabes y lo que tú quieras.

Que en este silencio interior puedas descansar en mi alma y obrar a tu modo, aunque yo no comprenda.

Toma mi corazón, Espíritu Santo, y transforma lo que tú veas necesario. Hazme dócil a tu acción misteriosa y poderosa. Confío en ti”.

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

domingo, 5 de julio de 2026

Escuchar como María

Señor Jesús, como a María, enséñame a sentarme a tus pies para escuchar tu palabra. Dame aquella auténtica sabiduría que busca tu voluntad mediante la plegaria y la meditación, a través del contacto directo contigo, más que por razonamientos mentales o por la lectura de muchos libros.

Concédeme la gracia de distinguir tu voz de la de los extraños; concédeme la gracia de dejarme guiar por ella y de buscarla ante todo como una realidad superior a mí mismo.

Respóndeme mediante la conciencia cuando te adoro y confío en tu grandeza, que llega mucho más allá de lo que yo puedo entender. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina