Blogueros con el Papa

UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular entre las 09, 30 y 10:30, en Canarias entre las 08:30 y 09:30, aproximadamente, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario (VER AQUÍ) por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas demanda y hemos recibido de nuestro Padre Dios.

También estamos rezando un rosario cada día que hacemos normalmente en las primeras horas de la mañana aunque a veces, por premuras de tiempo, lo hacemos en otras horas del día. En el icono de la Virgen, debajo del rosario de todos los viernes, puedes encontrar el rosario correspondiente a cada día.

miércoles, 5 de agosto de 2026

VIVIR LA SOLEDAD

Señor, en este momento de soledad, vengo a Ti con el corazón abierto. Tú conoces mi silencio, mis noches largas y los espacios vacíos que a veces me pesan.

Ayúdame a sentir que no estoy solo, que Tu presencia me acompaña aun cuando no la percibo. Dame la fuerza para no encerrarme en la tristeza, sino para abrir mi corazón a quienes me rodean. 

Enséñame a ver esta soledad como un espacio donde puedo encontrarme contigo más profundamente. Sana las heridas que la causan, pon en mi camino personas que me acompañen con amor sincero.

Dame paciencia conmigo mismo, y la sabiduría para pedir ayuda cuando la necesite. Que tu paz llene los silencios y que tu amor sea el compañero fiel de cada uno de mis días.

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

martes, 4 de agosto de 2026

EN LA TORMENTA

Señor Jesús, tú que te acercas a nosotros en medio de la tormenta, caminando sobre las aguas agitadas de nuestra vida, ven también hoy a mi barca zarandeada por el viento contrario. Cuando el miedo me haga dudar de tu presencia, cuando confunda tu cercanía con un fantasma, háblame como hablaste a tus discípulos: “Tranquilízate, no temas, soy yo.” Como Pedro, quiero salir de la barca y caminar hacia ti, pero reconozco mi poca fe: apenas siento la fuerza del viento, empiezo a hundirme.

Enséñame a no mirar la tormenta, sino a mantener los ojos fijos en ti. Y si llego a hundirme, que mi primer grito sea el suyo: “¡Sálvame, Señor!”

Sé que tú, sin reproche que hiera, sin tardanza, extiendes la mano y me sostienes. Que al final de esta travesía, también yo pueda postrarme y decir con el corazón: “Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios.”

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

lunes, 3 de agosto de 2026

Oración para el domingo.

Señor Jesús, quiero acercarme a ti como aquella multitud que te siguió hasta un lugar apartado, buscando tu palabra y tu cercanía.

Tú viste el hambre de la gente y te compadeciste; mira también mi vida, mis cansancios, lo que me falta, y ten compasión de mí.

Enséñame a no calcular tanto lo poco que tengo —mi tiempo, mis fuerzas, mi paciencia— sino a ponerlo en tus manos, confiando en que tú lo multiplicas cuando se comparte con amor.

Que en la Eucaristía reconozca el pan que verdaderamente sacia, y que salga dispuesto a repartir lo que he recibido. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

domingo, 2 de agosto de 2026

CONFIÁNDOME A TI

Señor, tú que nos diste el que te encontráramos y el ánimo para seguir buscándote, no nos abandones al cansancio ni a la desesperanza.

Haznos buscarte siempre y cada vez con más ardor. Y danos fuerzas para adelantar en la búsqueda.

Manda y ordena lo que quieras, pero limpia mis oídos para que escuche tu voz.

Sana y abre mis ojos, para que descubran tus indicaciones. Aparta de mí toda ignorancia para que reconozca tus caminos.

Dime a dónde debo dirigir la mirada para verte a ti, y así poder cumplir lo que te agrada. Amén.

(San Agustín)

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

sábado, 1 de agosto de 2026

ORACIÓN AL ESPIRITU SANTO

“Ven Espíritu Santo. Hoy es un día más, pero quiero vivirlo como si fuera el último, como si fuera el único. No quiero desperdiciar este don maravilloso de un día de vida, no quiero desaprovechar este regalo de amor. 

Dame la gracia de pasar un buen día, soportando con paciencia las dificultades, los límites, las contrariedades, y disfrutando a pleno cada experiencia agradable, reconociendo la nobleza de cada ser humano y descubriendo tu presencia en cada instante. 

Ven Espíritu Santo, para que no angustien demasiado los problemas, los dolores, las situaciones imprevistas. Ayúdame a aprender algo bueno de todo eso.

Dame la capacidad de adaptarme dulcemente a todo, para seguir caminando con calma y esperanza. 

Ven Espíritu Santo, y regálame un buen día. Amén.”

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

viernes, 31 de julio de 2026

Oración para saber escuchar

Señor, dame oídos atentos y un corazón abierto. Enséñame a escuchar de verdad: sin apurarme a responder, sin juzgar antes de comprender, sin pensar en lo que voy a decir mientras el otro todavía habla.

Ayúdame a escuchar no solo las palabras, sino también los silencios, las emociones que se esconden detrás de ellas y lo que el corazón de la otra persona necesita expresar.

Que sepa escucharte a ti también, Señor, en la quietud, en la oración y en la voz de quienes me rodean.

Dame paciencia para callar cuando haga falta, y sabiduría para hablar cuando sea necesario. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

jueves, 30 de julio de 2026

Oración sobre el servicio, como Santa Marta.

Señor Jesús, Santa Marta te sirvió con amor en su casa. Ella trabajó, cocinó, atendió, y aunque a veces se sintió cansada, nunca dejó de amarte. Hoy quiero servir como ella: con el corazón, no solo con las manos. Ayúdame a hacer mi trabajo, mis tareas, mis deberes de cada día, como un regalo para ti y para los demás.

Santa Marta, tú que serviste sin quejarte, enséñame a servir con alegría. Que no busque servir para que me vean, sino por amor verdadero. A veces me canso, Señor, a veces siento que hago mucho y nadie lo nota. Recuérdame que tú sí lo ves todo, y que cada pequeño servicio tiene valor.

Ayúdame también a saber descansar, a no perder la calma y a encontrar tiempo para sentarme contigo, como lo hizo María, sin dejar de servir como Marta. Que mi servicio sea humilde, que mis manos trabajen y mi corazón esté en paz.

Santa Marta, intercede por mí, para que sirva a los demás como tú serviste a Jesús: con fe, con amor y sin cansancio. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina