Señor tú conoces mi corazón y de qué materia estoy hecho. A Ti acudo con una gran confianza para que llenes mis miedos con Tu presencia, para que mis ansiedades estén siempre en tu corazón, y tú puedas sanarlas, acogerlas y bendecirlas.
Toma todo aquello que me quita la paz y conviértelo en presencia viva tuya, porque yo sé que contigo podré cargar mi cruz, camino y llave para llegar al cielo. No te olvides de mí Jesús, porque yo tampoco te olvido. Amén.
