ULTIMAS REFLEXIONES

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UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular 09:00, en Canarias a las 08:00, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas hemos recibido de nuestro Padre Dios

sábado, 19 de abril de 2014

ESPERAMOS EXPECTANTE LA RESURRECCIÓN



No cabe ninguna duda que tenemos ventaja a los apóstoles y discípulos de Jesús, pues mientras ellos no se habían enterado de la promesa de la Resurrección sus esperanzas no eran las mismas que las que hoy tenemos nosotros. Ellos se sintieron derrotados y algunos emprendieron el camino de regreso a su vida anterior, y otros, asustados, permanecían escondidos y atemorizados.

Hoy nos puede esta pasando lo mismo. Muchos somos indiferentes a actualizar esta vivencia y esperanza de Resurrección, otros ni se enteran de qué va la celebración, y algunos pocos tratamos de vivenciar, vivir y actualizar la esperanza de que resucitaremos victoriosos para una vida gloriosa y eterna junto al Señor.

Hoy pedimos para que todos despertemos a la fe y a la esperanza de encontrar lo que buscamos. Y todos buscamos la felicidad eterna en plenitud. Y sabemos por propia experiencia que este mundo nos la ofrece adulterada, falseada y aparente, porque la realidad vivida en nuestra propia carne es otra. 

Por eso, consciente de que sólo Tú Señor nos das Vida Eterna y gloriosa, ponemos nuestra vida en tus Manos y nos confiamos a tu Palabra y Amor. Amén.

viernes, 18 de abril de 2014

AYÚDAME SEÑOR A CLAVARME YO TAMBIÉN



No cabe ninguna duda que todos buscamos vivir bien, y sacrificarnos y pasar fatigas y preocupaciones es algo que tratamos de evitar. Supongo que Jesús también buscaba eso y se compadecía de todo el que lo pasaba mal. Curabas sus dolencias y enfermedades y trataba de aliviarles la vida.

Pero todo eso lo hacía para que creyésemos en Él y, amándole y viviendo en su Palabra, alcanzáramos la verdadera vida, la que todos en lo más profundo de nuestro corazón buscamos y queremos: La Vida Eterna. Y esa vida eterna pasa por la renuncia a nuestra vida terrena, a esta corta vida que nos sirve para ganar la otra si nos entregamos por amor a servir y curar a los que padecen enfermedad o sufren esclavitud.

Por eso, en la medida que perdemos esta vida terrena, ganamos la Vida Verdadera. Por eso, simplemente por eso, nuestra vida terrenal consiste en llevar la Cruz junto a Xto. Jesús, y compartir nuestra muerte junto a Él, clavado como Él en el servicio y amor a los demás.

Danos Señor la Gracia de, no sólo entender así nuestro camino por esta vida, sino el de vivirlo renunciando a la comodidad, al individualismo, el poder, la soberbia y la insolidaridad, para darnos en generosidad y amor al servicio de los hermanos. Amén.

jueves, 17 de abril de 2014

DEJÁTE SERVIR



Es tan importante ayudar como dejar que te ayuden. A la hora de evangelizar sólo pensamos en ayudar y servir, pero, ¿y los que son servidos? ¿No son ellos parte importante y necesaria para que el servicio se pueda dar y el amor cristalizar? Darnos cuenta de esa realidad nos pueda ayudar mucho.

Es la misión de los pobres, dar la oportunidad a otros de poder servir, de poder ayudar, de poder darse en amor. Es el descubrimiento de la comunidad, la necesidad de vivir comunitariamente para tener la posibilidad de hacerte amor. Y te haces cuando sirves, cuando entregas tu esfuerzo, tu trabajo, tu servicio...

Quizás Jesús nos quiere decir eso con el lavatorio de los pies. Se necesitan tener pies para lavar, y esos pies están en los pobres. No pobres sólo por carencias de todo, sino pobres que, aun teniendo de todo, tengan la humildad de poner sus pies para ser lavados. 

Hoy, Señor, te pedimos que despiertes en nosotros la humildad necesaria para servir y también aceptar ser servido, tal y como Tú nos has enseñado al dejarte ungir y enjugar tus pies con costoso perfume de nardo y lavar los pies de tus discípulos. Amén.