ÚLTIMAS REFLEXIONES

UN RINCÓN PARA ORAR

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UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular 09:00, en Canarias a las 08:00, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario (VER AQUÍ) por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas hemos recibido de nuestro Padre Dios.

También estamos rezando un rosario cada día que hacemos normalmente en las primeras horas de la mañana aunque a veces, por premuras de tiempo, lo hacemos en otras horas del día. En el icono de la Virgen, debajo del rosario de todos los viernes, puedes encontrar el rosario correspondiente a cada día.

miércoles, 18 de septiembre de 2019

¡HAZ, SEÑOR, QUE MI VIDA SEA COHERENTE CON MIS PALABRAS!

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Resulta complicado que las palabras vayan coherentemente casadas con la vida de cada persona. Ocurre que muchas veces las palabras lo contrario a los sentimientos que se desean en tu corazón. Sostener tu corazón en coherencia con tu palabra no es cosa nada fácil. Y consciente de ello, Señor, te pido fortaleza y sabiduría para sincronizarlas y que vayan coordinadas y al mismo ritmo y sintonía, de modo que lo que expresen y digan unas lo sienta y lo desee el otro. Porque, la coherencia se apoya en la correspondencia entre la palabra y la vida, pues de no ser así tu testimonio será negativo y dará mal ejemplo.

Por eso, Señor, estos momentos de oración son para rogarte que des sabiduría y fortaleza necesaria a mi vida para que permanezca coherentemente en la verdad y se corresponda con mis palabras. Despierta en mí la inquietud y la motivación por vivir mi vida en la más estricta coherencia y dame la voluntad para poner de mi parte todo lo necesario.

Enciende en mí, Señor, la llama de mi corazón para que mi lengua sea fiel a mis palabras y no critique otras actitudes ni las obras de otras personas. Hazme ver que no soy nadie para mirar a otros y menos emitir juicios. Sólo Tú, Señor, eres nuestro Juez. Inunda mi corazón, Señor, de verdadera humildad y misericordia para , en lugar de disparar mi lengua comprender y ponerme, misericordiosamente, en el lugar del otro. Amén.

martes, 17 de septiembre de 2019

TENGO, SEÑOR, QUE VOLVER A PEDIRTE QUE ME AUMENTES LA FE

Resultado de imagen de Lc 7,11-17
Si algo sé en esta vida es que un día llegará el momento de mi muerte. Y no me asusta pensar en ello, porque, es obvio, que tiene que venir. Lo lógico es que me prepare para ello. El sentido común me dice que si algo sabes que es seguro, procura que no te sorprenda. Por lo tanto, en lugar de tenerle miedo será más inteligente prepararte para que no te coja desprevenido y despistado.

Dando por sentado y acertado este pensamiento, lo verdaderamente importante es cuidar tu cuerpo. Eso lo hace mucha gente:  dietas, ejercicios, revisiones médicas...etc. Pero, no sólo el cuerpo, porque sabemos muy bien y de ciencia muy cierta que el cuerpo, a pesar de todos sus cuidados, muere y se destruye. Pero, el alma sigue su camino. Algo de nosotros perdura y eso también tenemos que cuidarlo. Quizás con mucha más intensidad y atención, porque, lo que no muere tendrá más importancia.

Lo extraño y sorprendente es que todos queremos perpetuarnos, no sólo que nos recuerden, sino que nuestra vida se prolongue eternamente. Claro, damos por sentado que en gozo y salud perfecta, pues de lo contrario sería indeseable. Y eso es lo que piensa la mayoría, que una vez muerto no sufrirán. Pero, de eso no dice nada la Sagrada Escritura. La Palabra de Dios nos advierte todo lo contrario. Según hayas vivido y gastado tu vida, ahora durante el tiempo de tu recorrido, así vivirás toda la eternidad. Esto quiere decir que, si has vivido para ti, y pensando en ti, perderás tu vida. Y si la has vivido pensando en los otros, sin importarte la tuya, la habrás ganado para toda la eternidad en plenitud de gozo y felicidad.

Y esto se lo dice el Evangelio - Mt 16, 25 - y lo revela muy claramente. Y vuelvo con mi sorpresa, ¿es que la gente no entiende, o es que está hechizaba y sometida al Maligno? Porque, es posible y hasta normal que te venga dudas, pero es tan cierto que de algún sitio has salido y la Vida y Obras de Jesús te lo deja bastante claro. Y cuando te pones en sus Manos te ayudará, por la Gracia del Espíritu Santo, a fortalecerte para aumentar tu fe y superar todas las tentaciones y peligros. Es eso, Padre del Cielo, lo que hoy te pedimos. Aumenta nuestra fe y danos la fortaleza para vivirla consecuentemente. Amén.

lunes, 16 de septiembre de 2019

DE NUEVO, SEÑOR, UNA VEZ MÁS, AUMENTA MI FE

Resultado de imagen de Lc 7,1-10
Me siento inquieto y preocupado y también interpelado con este Evangelio de hoy, porque mi fe no es la que me gustaría que fuera. El centurión del Evangelio me señala y me siento triste y débil. Mi fe no llega a comprometerme lo que a mí me gustaría y me siento fracasado. Me siento muy lejos de experimentar esa fe que experimentó aquel centurión y me siento impotente y débil ante la respuesta de mi compromiso bautismal.

Porque, el día de mi bautismo, mis padres y padrinos pidieron a la Iglesia la fe, pero, ¿he sido yo, a través del recorrido de mi vida, fiel a ese compromiso? Supongo que no, aunque desde edad muy temprana me he sentido cerca de la Iglesia y he tratado de corresponder, sin ser muy consciente de ello, a mi compromiso de bautismo. Por supuesto que he recibido la fe, pero, ¿la he cultivado? ¿He crecido en ella y me he dejado mover en su confianza? La respuesta es que no lo sé, pero mi experiencia es siempre preocupante porque creo que debería ser cada día mayor que el anterior.

Y es eso lo que hoy vengo a pedirte, Señor. Aumenta mi fe y no dejes que el mundo, demonio y carne me alejen de Ti. Al menos quiero perseverar en no dejar de pedírtelo y tratar de permanecer a tu lado para sostener mi corazón atento, vigilante y abierto a tu Gracia cuando Tú, mi Señor, lo decidas. Porque, yo siempre creo que Tú estás ahí, me escuchas y me das todo lo que me conviene y necesito para fortalecerme y seguir mi camino hasta llegar a Ti.

Y desde este humilde rincón de oración, te vuelvo, Señor, a insistir y de nuevo, una vez más, la penúltima, suplicarte que aumentes cada día un poco más mi fe. Amén.

domingo, 15 de septiembre de 2019

¿Y TÚ, ESTÁS EN ACTITUD DE BÚSQUEDA?

Resultado de imagen de Lc 15,1-32
Dios ha dado el primer paso, pues Él te ha creado, pero te ha creado libre y ha dejado en ti la iniciativa para abrirte a su búsqueda. Es posible que si no tienes esa actitud o iniciativa no respondas ni te des cuenta de que Él te busca primero. En las parábolas de hoy Jesús nos explicas la necesidad de tener esa actitud. Nos habla del pastor que sale en busca de la oveja perdida y de la mujer que teniendo diez monedas, si le pierde una, no se esfuerza en hacer todo lo posible para buscarla.

Pero, quizás la parábola más significativa y profunda es la que nos muestra el amor del Padre y las actitudes de nosotros sus hijos. Porque, podemos estar encuadrados en ese perfil del hijo menor o del mayor. Serán esas actitudes las que tendremos que buscar en nosotros y reflexionar al respecto. Y para eso, Señor, te pedimos capacidad de discernimiento; sabiduría para encontrar soluciones y, sobre todo, humildad, como la del hijo menor para levantarnos y emprender el regreso a casa. O la paciencia, ternura y comprensión para apagar la ira y la envida en nuestros corazones y no ensoberbecernos como el hijo mayor.

Te pedimos, Señor, un corazón como el del Padre que Tú muy bien nos enseña y nos revela en esa parábola del hijo prodigo o Padre Misericordioso. Queremos sentir como Él y amar como Él. Y reconociendo nuestras limitaciones y pecados acudimos a Ti, Padre Bueno, para que nos conviertas nuestros corazones endurecidos por el pecado, pues con nuestras fuerzas no podremos lograrlo. Amén.

sábado, 14 de septiembre de 2019

CAMINANDO HACIA TI, SEÑOR

Resultado de imagen de Jn 3,13-17
Sin darme cuenta y, por tu Gracia, Señor, me he quedado sin camino, porque mi camino es tu Camino. Y doy gracias al Cielo por caer en la cuenta que no soy yo quien camina sino que eres Tú, Señor, quien me llevas y mi guias. Claro que mis torpezas y pecados te hacen dibujar en mi vida renglones torcidos, pero Tú, mi Señor, sabes siempre enderezarlos y llevarme al terreno del amor.

Sólo puedo optar a una cosa buena, y es creer en Ti, Señor y fiarme de tu Palabra. Porque, mis mal llamados méritos no tienen valor, pues todos me han venido de Ti y de forma gratuita, de modo que nada merezco. Soy digno hijo tuyo porque Tú así lo has querido y porque tu Hijo, enviado a dar su Vida de forma voluntaria, así lo ha aceptado, rescatándome de una condenación segura.

Desde este simple razonamiento mi vida sólo tiene el valor de tu Infinito Amor, Señor, que por mucho que me proponga y me afane nunca lo podré entender. Por todo ello, no puedo encontrar en mi corazón sino un gozoso deseo de gratitud, adoración y de alabanza a tu Nombre, Señor, pues en Ti, está mi salvación y todas mis esperanzas.

Reconozca la gratuidad de tu Amor, a pesar de que no lo entiendo. Nunca lo entenderé sino cuando Tú decidas, por tu Infinito Amor Misericordioso, revelarmelo. Y en esa esperanza dichosa vivo y camino esforzándome en refugiarme y esconderme en tu Palabra sin dejar de mirar tu Cruz gloriosa, donde te diste totalmente gratuito y sin condiciones para que yo y otros muchos podamos ser exculpados de nuestros pecados.

Qué más puedo decirte, Dios mío, sino darte repetidamente e insistentemente las gracias por tanto amor gratuito sin esperar nada a cambio, sino buscando mi felicidad y mi gloria eterna. Me asombra tanta gratuidad y tanto Amor hasta el punto que no llego a comprenderte. Claro, mi corazón es humano y el Tuyo Inifinitamente sobrenatural, por expresarlo de alguna manera. La distancia es infinita y nunca podré llegar a comprenderte, pero, tampoco, nunca durante mi camino en este mundo dejaré de vivir en y con la esperanza de encontrarme contigo. Amén.

viernes, 13 de septiembre de 2019

MOTAS Y VIGAS

Resultado de imagen de Lc 6,39-42 por Fano
HOY A LAS 09:00 HORA PENINSULAR, 08:00 HORA CANARIA, REZO DEL SANTO ROSARIO POR LA DEFENSA Y UNIDAD DE LA VIDA Y LA FAMILIA. ÚNETE A LA HORA QUE PUEDAS Y DESDE DONDE PUEDAS. 



Dame, Señor, la fortaleza y la voluntad de mirarme a mí mismo y descubrirme pecador y necesitado de tu Infinita Misericordia. Gracias, Señor, por reconocerme pecador y no merecedor de tu Misericordia y de todo lo que de Ti, Dios mío, he recibido. Muéveme a que, antes de mirar para otro descubrir las vigas que impiden ver a mis ojos y le ocultan la verdad. Sobre todo, las motas en los ojos de los otros.

Dame, Señor, la sabiduría de superar y vencer esa inclinación a mirar las vigas de los otros cuando están, primero, dentro de mí. Dame la sabiduría de limpiar primero las vigas de mis ojos para ver las motas en la de los otros y poder ayudarles. Y sostenerme en esa actitud me exige lucha diaria para no dejar que la oscuridad ciegue mi vista. El mundo, demonio y carne son una constante amenaza y con sus tentaciones nos tapan nuestros ojos y nos somete a permanecer en la oscuridad. 

Nuestra propia experiencia en el camino nos descubren que nuestras propias fuerzas no son suficientes para la lucha ni para vencer esas tentaciones ni limpiar las vigas que ocultan nuestros ojos de la luz. Necesito, Señor, tu Gracia y tu Misericordia para encontrar la sabiduría y la fortaleza con las que limpiar la vigas que impiden a mis ojos ver la verdad y perseverar en la humildad.

Dame, Señor, la necesaria humildad para dejar que tu Gracia purifique y limpie mis ojos de todo aquello que les impida ver y por la acción de tu Espíritu pueda, una vez limpio, servir y ayudar a limpiar las motas de mis hermanos. Amén.

jueves, 12 de septiembre de 2019

DESDE LA HUMILDAD DE MI POBRE PERSONA

Resultado de imagen de Lc 6,27-38 por Fano
Hoy, Señor, quiero, primero, darte las gracias por la vida que me has dado. Segundo, por darme cuenta de la necesidad de darte las gracias y descubrir todo lo que se ha recibido. Gracias por este don de, si no bien, si, al menos, entendible de poder escribir mis humildes oraciones y reflexiones. Y, sobre todo, gracias por sentir esa necesidad de hacerlo y de decírtelo.

Gracias por sentir la inquietud de buscarte desde edad muy temprana. Gracias por confiar en tu Poder y tu Palabra. Gracias por amarme, no sólo de Palabra, sino con obras, sobre todo desde la entrega generosa de tu Vida. Gracias por hablarme tan claro, como el Evangelio de hoy. Gracias, porque, aunque mi vida está tan lejos de cumplir con lo que Tú me dices y me has demostrado con tus obras, yo creo en tu Palabra y, a pesar de mis pecados, debilidades y fracasos confío en Ti y me entrego en tus brazos para que seas Tú quien me transforme ese corazón mío endurecido e individualizado en un corazón como el Tuyo.

Gracias, Señor, Gracias, porque, aunque todo mi ser no puede entenderte ni comprenderte, Tú eres la razón de mi vida y sin Ti no sabría entender este mundo absurdo que te da la espalda. Gracias, Señor, en tus Manos me abandono. Amén.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

UN CAMINO QUE NO APETECE

Resultado de imagen de Lc 6,20-26 por Fano
No es fácil aceptar un camino en principio escabroso y abrupto. Si así nos lo presentan hay que pensarlo con detenimiento para aceptarlo. Ante las Palabras de Jesús en este Evangelio de hoy se nos presenta una situación como la señalada al comienzo de esta reflexión. ¿Cómo escoger este camino lleno de tropiezos y peligros? Primero, no es apetecible; segundo, ¿podré recorrerlo? 

No estamos ante una opción fácil de decidir o escoger. Nuestra naturaleza está inclinada a no sufrir y a desear pasarlo bien. ¿Conoces a alguien que desea pasarlo mal? Eso no tiene sentido y no corresponde a las inclinaciones de nuestra propia naturaleza. Sin embargo, llamados a amar estamos dispuestos a sufrir y padecer los peligros y necesidades que se nos presente por amor. Eso si lo sentimos en lo más profundo de nuestros corazones. Y eso nos descubre que hemos sido creados por y para amar.

Por eso, Jesús nos presenta hoy dos caminos y nos da el nombre de bienaventurados, que significa dichosos y felices, a aquellos que se adentran por este camino estrecho y lleno de difícultades. De antemano sabemos que nos cuesta mucho y que, no sólo nos cuesta sino que, por nuestras fuerzas, no podemos superarlo ni recorrerlo. Necesitamos hacerlo yendo de la Mano del Señor y fuertemente agarrados a Él. Necesitamos reflexionar y alumbrarnos con su Palabra y, sobre todo, con su Cuerpo y Sangre, la Eucaristía, para, fortalecidos en Él, superar todas las tentaciones que nos irán saliendo al paso.

Con, por y en Él tendremos fuerza para llorar con los que lloran; sufrir con los que sufren; padecer con los que padecen; tener sed de verdad y justicia; soportar odio, afrentas e insultos por Jesús. Y en Él seremos bienaventurados, porque, precisamente en Él se esconde ese Tesoro que apetecemos y que muchos, cegados por el mundo, demonio y carne, se adentran en el mundo y sus placeres equivocando el verdadero y único camino de salvación. Pidamos al Señor esa sabiduría, fortaleza y luz para saber escoger nuestro verdadero y único camino tomados de su Mano, y tratemos de permanecer y sostenernos junto a Él. Amén.

martes, 10 de septiembre de 2019

MARTES, XXXIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO




Resultado de imagen de Lc 6,12-19


H I M N O

Señor, el día empieza. Como siempre,
postrados a tus pies, la luz del día
queremos esperar.
Eres la fuerza
que tenemos los débiles, nosotros.

Padre nuestro,
que en los cielos estás, haz a los hombres
iguales: que ninguno se avergüence
de los demás; que todos al que gime
den consuelo; que todos, al que sufre
del hambre la tortura, le regalen 
en rica mesa de manteles blancos
con blanco pan y generoso vino;
que no luchen jamás; que nunca emerjan,
entre las áureas mieses de la historia,
sangrientas amapolas, las batallas. 

Luz, Señor, que ilumine las campiñas
y las ciudades; que a los hombres todos,
en sus destellos mágicos, envuelva
luz inmortal; Señor, luz de los cielos,
fuente de amor y causa de la vida.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.
Amén.

lunes, 9 de septiembre de 2019

LA LEY NO ESTÁ PARA PERMITIR EL MAL

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Creo que está claro que la ley no puede permitir que se haga el mal contra la persona humana. Cuando hablamos de derechos queremos expresar que el bien está por encima del mal y que el hombre y la mujer no pueden estar sometidos al imperio de la ley, y menos a una ley que mira para la economía como algo más valioso que la persona humana. 

Todo está medido por el valor dinero y, por supuesto, poder. De modo que una persona que sea improductiva por enfermedad o por vejez es tomada como una carga y como un desecho. Y si no es así, porque la búsqueda de establecer la ley de la eutanasia. Una ley que se esconde en la mentira de evitar el dolor y el sufrimiento cuando lo que debe buscar es aliviarlo. Sobre todo con los adelantos y medios que hoy en día hay. Son leyes que esconde mentiras que van contra la vida del hombre.

Hoy, el Evangelio plantea ese problema que el hombre trata de ocultar y esconder. La ley nunca puede estar para perjudicar al hombre ni para hacerle ningún mal. Él es la criatura por excelencia que Dios ha creado y a la que quiera salvar del pecado. La prueba es que ha enviado a su Hijo para, entregándose a una muerte de Cruz, darnos la oportunidad de salvarnos. Y eso, un hijo agradecido debe reconocerlo y darle gracias. Una Gracia que nunca podremos pagar, porque su Amor es Infinito y nuestros actos y obras finitas. 

Por lo tanto, demos gracias a nuestro Padre Dios por tanta Gracia y tanto Amor Misericordioso. Demos gracias porque ha venido a enseñarnos como debemos actuar y cual debe ser nuestra actitud ante los demás. Es decir, buscar siempre el bien por encima de todo lo demás, incluso la economía. Tratemos de despertar y de abrirnos a la acción del Espíritu Santo pidiéndole que nos transforme nuestros corazones en unos corazones como el de Jesús capaces de hacer el bien por encima de la ley. Amén.

domingo, 8 de septiembre de 2019

SOY CONSCIENTE DE QUE TE NECESITO, SEÑOR

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El Evangelio de hoy me destartala y me deja fuera de combate. Soy consciente, Señor, de que necesito de Ti. Mi pobre naturaleza, pecadora y sometida al pecado, me arrastra, me vence e impide que, aunque quiero seguirte plenamente, acercarme a Ti. Experimento que mis fuerzas me flaquean y me siento vencido por mis apetencias y egoísmos.

Entonces, Señor, soy conciente que sin Ti no soy nada. Eso es lo que quiero decirte hoy. Quiero aprovechar la ocasión para decirte que te necesito para que me des las fuerzas y poder seguirte plenamente con todo mi corazón, con toda mi alma, con toda mi mente y con todo mi ser. Quiero pedirte que cambies mi corazón egoísta y apegado a los placeres y satisfacciones de este mundo que me impide seguirte de forma plena como a mí me gustaría.

Ahora entiendo a Pablo en la Epístola a los - Romanos 7, 14-20 - cuando habla sobre el poder del pecado que nos obliga a hacer lo que no nos gustaría hacer. Por eso experimentamos arrepentimiento y dolor de corazón. 

Confío, Señor, que por tu Infinita Misericordia hagas que mi corazón, fortalecido en tu Espíritu, se haga fuerte y pueda vencer los obstáculos que se me presenta en el camino de mi vida. Soy consciente, Señor, de mi debilidad y de que sin Ti nada puedo hacer y estaré vencido y a merced del demonio, del mundo y de la carne. Por eso, consciente de mi pobreza y pequeñez te imploro, Señor mío, que me des la sabiduría y la fortaleza necesaria para hacer, no mi voluntad, sino la tuya.

Y apoyado y confiado en tus Palabras de pedir y se les dará, buscad y hallaréis, llamar y se les abrirá - Mt 7, 7 - insisto en suplicártelo en la esperanza de que transformarás mi pobre corazón. Amén.

sábado, 7 de septiembre de 2019

SEÑOR, DA SENTIDO A MI VIDA

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Hay muchos momentos de mi vida que me veo sometido a leyes, tradiciones y costumbres. Incluso, la mentira se disfraza de verdad haciéndose normal. Pero, no por eso deja de ser mentira a pesar de hacerse costumbre. Nunca el hombre puede quedar sometido a la ley y estar a su expensa salvo cuando se persigue algo malo que va contra el bien y la verdad.

Todo queda sometido al bien del hombre, incluso la ley. Así lo ha revelado nuestro Señor sometiendo todo al bien del hombre. Tal era la ley del sábado, que sometía al hombre, a ciertas actuaciones que iban contra su propio bien. Y esa no es la propuesta de nuestro Padre Dios, que, precisamente, busca el bien de sus hijos. Así nos lo enseña Jesús y así nos lo revela.

Y yo, Señor, ante estas posibles trampas y confusiones quiero ponerme en tus Manos y dejar que ocupes todo mi corazón. Tú eres mi ley, mi camino, mi verdad y mi vida, y en, con y por Ti quiero andar mi camino en este mundo siguiendo tus enseñanzas y esforzándome en cumplir tus mandatos. Porque, Tú buscas mi bien y el de todos los hombres y sólo Tú tienes Palabra de Vida Eterna.

Por eso, Señor, quiero pedirte que me des la capacidad, la fortaleza y voluntad de despojarme de toda ley y obstáculos que me impiden seguirte y actuar como Tú me enseñas y me mandas. Tú eres el Camino, la Verdad y la Vida, y a Ti sólo quiero seguir. Dame, Señor, la sabiduría y la fortaleza de caminar al ritmo de tus pasos y seguir tus huellas a través de las dificultades que me presentan los caminos de este mundo. Amén.

viernes, 6 de septiembre de 2019

LIMPIA MI VIDA DE TODO AQUELLO VIEJO PARA REJUVENECERLA CON LO NUEVO

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HOY A LAS 09:00 HORA PENINSULAR, 08:00 HORA CANARIA, REZO DEL SANTO ROSARIO POR LA DEFENSA Y UNIDAD DE LA VIDA Y LA FAMILIA. ÚNETE A LA HORA QUE PUEDAS Y DESDE DONDE PUEDAS. 


De vez en cuando necesitamos limpiar nuestras casas y tirar todo aquello que, si en un momento nos fue de utilidad, ahora ya no nos sirve. De la misma forma, nuestros corazones se han ido llenando de muchas cosas que, quizás, ahora ya no nos son de utilidad y ocupan espacio que impiden entrar a otras nuevas y de actualidad. Hay muchas leyes viejas que ya, no sólo no sirven, sino que estorban y son injusta.

Muchas no han servido nunca, pero han tenido un tiempo donde estaban vigentes y se permitía su actuación viéndola como normal. Las tradiciones y costumbres no siempre son válidas ni buenas y hay que tener la valentía de denunciarlas, renovarlas y actualizarlas. No se puede conservar lo viejo y mezclarlo con lo nuevo, porque, sabemos por experiencia, que lo viejo terminar tirando por lo nuevo hasta romperlo. Se hace necesario renovarse y moverse para no quedarse anclado en el pasado.

Y somos consciente que eso nos cuesta mucho. Estamos siempre con la mirada vuelta al pasado y sometidos a las tradiciones y a lo antiguo, hasta el punto que vemos que lo viejo no nos deja avanzar. Una serena mirada a nuestro derredor y observamos muchos ejemplos de esto que decimos. Por lo tanto, volvamos nuestra mirada hacia delante y llenemos nuestros corazones - odres - del buen vino, joven y nuevo, que alegra nuestra vida y le da una nueva perspectiva y esperanza.

Te pedimos, Señor, esa Gracia y esa fortaleza y sabiduría para saber discernir donde está la novedad de la Buena Noticia de Salvación que sólo Tú nos revelas y nos presenta ante todas las tradiciones y costumbres que, incorporadas por los hombres, nos confunden, nos contaminan y nos estancan en el pasado y en lo que nos impide crecer en verdad, justicia y amor. Amén.

jueves, 5 de septiembre de 2019

LAUDES - JUEVES XXII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO



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H I M NO
Alfarero del hombre, mano trabajadora
que, de los hondos limos iniciales,
convocas a los pájaros a la primera aurora,
al pasto, los primeros animales.

De mañana te busco, hecho de luz concreta,
de espacio puro y tierra amanecida.
De mañana te encuentro, Vigor, Origen, Meta
de los sonoros ríos de la vida.

El árbol toma cuerpo, y el agua melodía;
tus manos son recientes en la rosa;
se espesa la abundancia del mundo a mediodía,
y estás de corazón en cada cosa.

No hay brisa, si no alientas; monte, si no estás dentro,
ni soledad en que no te hagas fuerte.
Todo es presencia y gracia. Vivir es este encuentro:
tú, por la luz; el hombre, por la muerte.

¡Que se acabe el pecado! ¡Mira, que es desdecirte
dejar tanta hermosura en tanta guerra!
Que el hombre no te obligue, Señor, a arrepentirte
de haberle dado un día las llaves de la tierra. Amén

miércoles, 4 de septiembre de 2019

CUERPO Y ALMA

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No sólo cuenta mi cuerpo, Señor, sino también mi alma. Mejor, diría que mi alma es lo verdaderamente importante y lo que más interesa cuidar y salvar. Sin embargo, aparentemente vive como escondida en mi cuerpo que se hace más visible y más notorio por el dolor y el sufrimiento. No obstante, el cuerpo es corruptible y el alma eterna. Con esto está dicho todo. Por eso, Señor, te pido, por tu Gracia y Misericordia que permanezca eternamente junto a Ti.

Y ese querer, Señor, pasa por pedirte que me limpies de todo pecado que pueda condenar mi alma a estar separado de Ti, mi Señor. También, porque el dolor me hace sufrir, de toda enfermedad que me aleje de tu presencia y sostengas mi alma pura, alimentada, fortalecida en tu Espíritu para que cuando decidas llamarme tenga mi lámpara bien asistida por el necesario aceite - la fe - e  iluminada y encendida para aguardar tu llamada bien preparado y listo a acudir a tu requerimiento.

Soy consciente, Señor, de todas las dificultades que el mundo, demonio y carne me ponen en mi camino. Soy consciente de tantos peligros y de tantos fallos, errores y pecados por mi parte. Soy débil, Señor, y necesito ir bien acompañado. Envíame y dame a conocer  a aquel que me ayude y oriente en mi camino. Tengo miedo de ir solo, pues necesito a alguien que me ayude a sostenerme, a soportar y sortear las enormes piedras que me encuentro en el camino.

Espíritu Santo, oriéntame y señálame por dónde tengo que, y con quien, ir, para caminar fortalecido y bien apoyado frente a las tentaciones de este mundo, del demonio y de mi propia carne. El peligro es inminente y necesito tu cercanía y ayuda. Amén.

martes, 3 de septiembre de 2019

TÚ, SEÑOR, TIENES PALABRA DE VIDA ETERNA

Resultado de imagen de (Lc 4,31-37
Ante tu Palabra, Señor, respondo como Pedro, ¿a dónde podemos ir, Señor? Sólo Tú tienes Palabra de Vida Eterna - Jn 6, 68. - El mundo nos seduce, pero no me da ni la felicidad que busco ni tampoco la paz. Y todo lo que en él se mantiene es caduco. Sólo Tú, Señor llenas mi vida de plenitud gozosa y de felicidad eterna. Y sólo en Ti descansa mi esperanza de vida eterna.

Por eso, hoy, Señor, repito e insisto mi petición de auxilio y de fortaleza para superar todas estas tentaciones con las que el mundo, demonio y carne nos tientan y tratan de apartarnos de tu presencia y de tu Infinito Amor.  Danos, Señor, la sabiduría de perseverar y, a pesar de los peligros y tentaciones, soportar con entereza las pruebas que nos dan las oportunidades de descubrirnos y sostenernos en la fe en Ti, Señor.

Por eso, Dios mío, confiado en la Palabra de tu Hijo, nuestro Señor, ponemos en Ti toda nuestra confianza y esperanza abandonándonos en ella y esperanzados en su cumplimiento. Porque, tu Palabra, Señor, es garantía de Infinito Amor Misericordioso. Amén.

lunes, 2 de septiembre de 2019

QUIERO, SEÑOR, CREER EN TU PALABRA

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Salmo 41: Deseo del Señor y ansias de contemplar el templo
Ant: ¿Cuándo entraré a ver el rostro de Dios?
El que tenga sed, y quiera, que venga a beber el agua viva (Ap 22,17)
Como busca la cierva
corrientes de agua,
así mi alma te busca
a ti, Dios mío;

tiene sed de Dios,
del Dios vivo:
¿cuándo entraré a ver
el rostro de Dios?

Las lágrimas son mi pan
noche y día.
mientras todo el día me repiten:
«¿Dónde está tu Dios?»

Recuerdo otros tiempos,
y desahogo mi alma conmigo:
cómo marchaba a la cabeza del grupo,
hacia la casa de Dios,
entre cantos de júbilo y alabanza,
en el bullicio de la fiesta.

¿Por qué te acongojas, alma mía,
por qué te me turbas?
Espera en Dios que volverás a alabarlo:
«Salud de mi rostro, Dios mío.»

Cuando mi alma se acongoja,
te recuerdo
desde el Jordán y el Hermón
y el Monte Menor.

Una sima grita a otra sima
con voz de cascadas:
tus torrentes y tus olas
me han arrollado.

De día el Señor
me hará misericordia,
de noche cantaré la alabanza
del Dios de mi vida.

Diré a Dios: «Roca mía,
¿por qué me olvidas?
¿Por qué voy andando, sombrío,
hostigado por mi enemigo?»

Se me rompen los huesos
por las burlas del adversario;
todo el día me preguntan:
«¿Dónde está tu Dios?»

¿Por qué te acongojas, alma mía,
por qué te me turbas?
Espera en Dios que volverás a alabarlo:
«Salud de mi rostro, Dios mío.»

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: ¿Cuándo entraré a ver el rostro de Dios?

domingo, 1 de septiembre de 2019

SOMETIDOS A LA VANIDAD Y A LA SOBERBIA

Resultado de imagen de Lc 14,1.7-14
Nuestra tendencia es trepar y ocupar los primeros puestos. Lo hemos visto en los apóstoles cuando discutían por los primeros puestos. Y es que nuestra naturaleza nos empuja a ese deseo de mandar, de ser más que el otro, de ocupar los cargos más alto. Experimentamos vanidad e incluso soberbia y nos resulta difícil ser humildes. Esa es nuestra lucha y nuestra batalla de cada día.

Porque, nosotros sentimos que no queremos ser así y que esas inclinaciones no nos satisfacen al final como deseamos y nos ponen tristes y nos hacen sufrir. Queremos ser humildes y experimentamos que, a pesar de nuestros buenos deseos, nuestra avaricia nos puede y nos resistimos a mantenernos en la humildad y la sencillez. Es esa la actitud que queremos experimentar y vivir y es eso lo que tratamos hoy, Señor, de pedirte. Danos un corazón sencillo y humilde porque nosotros no podemos transformarnos sin estar en Ti y Tú, mi Señor, en nosotros.

Por todo ello, Señor, nos abrimos a tu Gracia y esperamos confiado y convencido de la acción de tu Espíritu en nosotros. Porque, Señor, sabemos que nos amas y que quieres transformar nuestros corazones como el Tuyo. Por eso, Señor, aguardamos pacientemente a tu Amor y Misericordia en actitud de disponibilidad para que Tú dispongas de nosotros y nos transformes según tu Voluntad.

Nosotros, Señor, no podemos hacer méritos ni nada que pueda merecer tu Gracia. Todo es obra Tuya y sólo nos queda, por la libertad, que Tú también nos has dado, esperar pacientemente a que Tú disponga cuando, como y donde quieras convertir nuestros corazones. Amén.

sábado, 31 de agosto de 2019

¿DÓNDE ESTÁN MIS TALENTOS?

Resultado de imagen de Mt 25,14-30
Está claro que si he venido a este mundo es para una misión. Una misión que a lo largo de mi vida debo de ir descubriendo. Es verdad que solos nos será imposible, pero auxiliados y abiertos a la acción del Espíritu Santo encontraremos la respuesta a esa misión que desde nuestro nacimiento, como sucedió con Juan el Bautista, nos ha sido encomendad. De acuerdo que a todos no nos ha sido encomendada una misión igual, pues en la parábola que nos atañe vemos que el Señor a uno dio tres talentos, a otro doy y uno sólo al último. Significa eso que, queriéndonos a todos por igual, a cada uno le encomienda misiones de diferentes responsabilidades e importancia.

Cada cual tiene su cometido y para ello ha recibido unos talentos. Talentos necesarios para esa misión que tú y yo hemos recibido. Y eso es lo verdaderamente importante, descubrir, que aunque pequeña, yo tengo una misión de la que responder ante Dios. Y esto es lo que yo quiero significar y traer a este rincón de oración y pedirte que me des la sabiduría de descubrirlos para ponerlos al cien por cien a tu servicio en y para el bien de mis hermanos. Esa es la petición que quiero poner delante de ti. No para vanagloriarme sino para servirte con todo mi ser, con todas mis fuerzas y con todo mi mente.

Señor, que me dé cuenta de lo mejor que tengo para ofrecertelo, en los hermanos, a tu servicio. Y, también de los peligros y tentaciones, por mis flaquezas y pecados, que me impiden servirte y ponerme en tus Manos, para someterlas y arrojarlas fuera de mi vista. Es esa, Señor, mi súplica de hoy y de las que no quiero pasar página, porque igual que to lo digo al terminar la reflexión caigo en el olvido.

Señor, mi tiempo se acaba y debo de darme prisa en negociar mis talentos recibidos antes de recibir tu definitiva visita.En tus Manos pongo mi vida y te suplico que aumentes mi fe y llenes mi corazón de auténtica humildad y generosidad.

viernes, 30 de agosto de 2019

¿SOY CONSCIENTE DE QUE CADA MOMENTO DE MI VIDA PUEDE SER EL ÚLTIMO?

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HOY A LAS 09:00 HORA PENINSULAR, 08:00 HORA CANARIA, REZO DEL SANTO ROSARIO POR LA DEFENSA Y UNIDAD DE LA VIDA Y LA FAMILIA. ÚNETE A LA HORA QUE PUEDAS Y DESDE DONDE PUEDAS. 


Sabemos que cada momento puede ser el último, pero también que, por nuestra condición humana, no somos conscientes de esa realidad. O expresado de otra forma, necesitamos olvidarnos para poder vivir. Porque, ¿cómo resistiríamos si tuviésemos presente en cada momento que la muerte nos acecha? Se hace necesario olvidarnos y de hecho, milagrosamente y sin darnos cuenta lo experimentamos y lo hacemos, para seguir nuestro camino natural por la vida. Pero, sin embargo si es necesario, a pesar de que nos olvidamos de este momento cierto y real, estar alerta, vigilantes y preparados a fin de que la muerte no nos sorprenda.

En el orden natural procedemos de forma normal y muy vigilantes permaneciendo alertas a cualquier anomalía de nuestro cuerpo. Cuidamos nuestros cuerpos y nos observamos a diario reaccionando al menor síntoma de dolor o malestar poniéndonos en guardia y acudiendo al médico. ¿Cómo no ponernos en aviso y alerta con el cuidado de nuestra alma mucho más valiosa que nuestro cuerpo?

Es eso lo que queremos pedirte hoy, Señor, que nuestro corazón se sostenga siempre encendido y vigilante a tu llamada, a tu llegada estando siempre alerta y vigilante cuando Tú decidas abrir la puerta de tu Amor y tu Infinita Misericordia.. Gracias, Señor, por esa advertencia y por tu Infinita Gracia para que, fortalecidos en ella, podamos perseverar y sostenernos vigilantes y atento a tu venida. Amén.

jueves, 29 de agosto de 2019

LAUDES - El Martirio de San Juan Bautista

Resultado de imagen de Mc 6,17-29


H I M N O

Pastor que, sin ser pastor,
al buen Cordero nos muestras,
precursor que, sin ser luz,
nos dices por dónde llega,
enséñanos a enseñar
la fe desde la pobreza.

Tú que traes un bautismo
que es poco más que apariencia
y al que el Cordero más puro
baja buscando pureza,
enséñame a difundir
amor desde mi tibieza.

Tú que sientes como yo
que la ignorancia no llega
ni a conocer al Señor
ni a desatar sus correas,
enséñame a propagar
la fe desde mi torpeza.

Tú que sabes que no fuiste
la Palabra verdadera
y que sólo eras la voz
que en el desierto vocea,
enséñame, Juan, a ser
profeta sin ser profeta. Amén.

miércoles, 28 de agosto de 2019

ORACIÓN DE LAUDES

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Salmo 35: Depravación del malvado y bondad de Dios
Ant: Tu luz, Señor, nos hace ver la luz.
El que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida (Jn 8,12)
El malvado escucha en su interior
un oráculo del pecado:
«No tengo miedo a Dios,
ni en su presencia.»
Porque se hace la ilusión de que su culpa
no será descubierta ni aborrecida.

Las palabras de su boca son maldad y traición,
renuncia a ser sensato y a obrar bien;
acostado medita el crimen,
se obstina en el mal camino,
no rechaza la maldad.

Señor, tu misericordia llega al cielo,
tu fidelidad hasta las nubes;
tu justicia hasta las altas cordilleras,
tus sentencias son como el océano inmenso.

Tú socorres a hombres y animales;
¡qué inapreciable es tu misericordia, oh Dios!,
los humanos se acogen a la sombra de tus alas;

se nutren de lo sabroso de tu casa,
les das a beber del torrente de tus delicias,
porque en ti está la fuente viva,
y tu luz nos hace ver la luz.

Prolonga tu misericordia con los que te reconocen,
tu justicia con los rectos de corazón;
que no me pisotee el pie del soberbio,
que no me eche fuera la mano del malvado.

Han fracasado los malhechores;
derribados, no se pueden levantar.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Tu luz, Señor, nos hace ver la luz.

martes, 27 de agosto de 2019

LA COHERENCIA NOS EXIGE LUCHA


Resultado de imagen de Mt 23,23-26No hay tregua ni vacaciones. La coherencia nos exigirá lucha en todo instante, porque un despiste o relajación puede dejarnos mal y transmitir un mal testimonio o ejemplo. Y si nos cuesta sostener la verdad, la justicia y la misericordia, romperla es fácil, pero recuperarla se hace muy difícil. Eso nos obliga a estar en todo momento alerta y dispuesto a la lucha y al esfuerzo.

Estar vigilantes y atentos se hace necesario. Jesús nos alerta en varias parábolas como la de las doncellas necias y prudentes. Por esos, siguiendo tu advertencia y consejo insistimos, Señor, en pedirte, buscarte y llamarte para no enfrentarnos solos a la lucha de cada día. Te pedimos que nos des la fortaleza de, no solo quedarnos en las prácticas religiosas exteriores que se ven, sino que también seamos capaces y auténticos interiormente viviendo y practicando la justicia y misericordia.

Porque, nuestro testimonio no se verá por nuestros actos aparentemente externos sino por los internos. No son nuestras prácticas las que llegan realmente al corazón de los otros, sino nuestras obras. Unas obras gratuitas, desinteresadas y realizadas en el silencio del corazón de cada día y ocultándolas de tu mano derecha lo que hace tu izquierda.

Y conscientes de nuestras debilidades y pecados, te pedimos, Señor, la fortaleza de voluntad y la sabiduría de saber siempre sobreponernos a las tentaciones de vivir en la mentira, en lo fácil y cómodo. Danos siempre la luz de dejarnos iluminar por tu Palabra y seguir el impulso del Espíritu Santo para que nuestra vida fortalecida en Él sea autentico testimonio coherente de nuestra fe en Ti, Señor. Amén.

lunes, 26 de agosto de 2019

CUANDO NO AMAS EXPERIMENTAS QUE NO ERES FELIZ

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Todos hemos experimentado que cuando nos sentimos tristes nuestro corazón está enfermo. Enfermo de odio, de venganza, de desorden y, en resumen de falta de amor. Y eso es así porque nuestro corazón ha sido creado para amar. Dios es Amor y hemos sido creados semejante a Dios, por lo tanto, creados para amar y cuando no lo hacemos nos sentimos mal. Por lo tanto, cuando experimentas que tu ejemplo no sirve para transmitir amor sientes que transmites desamor, y eso es malo. Tan malo que puede llevar a otros también a ese camino del mal.

Por lo tanto, tratemos de dar buen ejemplo y de ayudar a otros a hacerlo también. Necesitamos ser buenas personas y eso nos exige dar buen testimonio en las obras y actos de nuestra vida. Necesitamos ser transparentes de obras de amor. Ahora, no lo podemos hacer solos sino injertados en el Espíritu Santo, porque nuestra debilidad necesita la Fuerza y la Fortaleza del Espíritu Santo. Somos pecadores y de ir solos por el mundo quedaremos a merced de su poder persuasivo, tentador y concupiscente.

Por eso, pidamos al Señor que nos fortalezca y nos dé la fe de sostenernos fieles a su Palabra y coherentes con los actos de nuestra vida para que no demos mal testimonio ni escandalicemos a los que están a nuestro lado en nuestra parroquia o comunidad. No nos quedemos con nuestra fuerza sino que estemos siempre vigilantes y orantes para que el Señor nos infunda esa sabiduría y fortaleza para poder salir victorioso en la lucha.

Pidamos también que la sabiduría de darnos cuenta de lo verdaderamente importante y no pongamos en nuestra vida dioses e ídolos falsos que nos puedan desviar y confundir dando mal testimonio a otros. Tengamos mucho cuidado en las tradiciones y todo tipo de costumbre que, sin darnos cuenta, ponen el acento y la importancia en las cosas y no en el Creador de todo lo que existe y ha creado todas esas cosas. Amén.

domingo, 25 de agosto de 2019

PONGO MI VIDA, SEÑOR, EN TUS MANOS

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El Evangelio de hoy domingo es escalofriante. Siento el temor de Dios, y no porque tema su castigo, pues mi Padre Dios me ama y quiere salvarme y me ha salvado entregando a su Hijo, sino por que yo no esté a la altura de aceptar su propuesta. Pido al Espíritu Santo que ese don de temor de Dios me proteja y me dé la fortaleza para vencer mi apatía, mi desidia, mi comodidad y me abulia. 

No puedo comprender lo ciego que estamos ante el gran Tesoro que ponemos en riesgo. Nos estamos jugando la Vida Eterna a cada instante de nuestra vida, como si de una partida de póker se tratara y con el agravante de no saber lo que ponemos en juego y lo que podemos perder. Se trata de nuestra felicidad eterna. Esa felicidad que buscamos ignorantemente cada día en las caducas cosas de este mundo.

Danos, Señor, la sabiduría de darnos cuenta y la fortaleza de aceptar seriamente y responsablemente tu propuesta de salvación. Danos la fortaleza para poder entrar por la puerta estrecha, esa puerta estrecha que exige vivir en la verdad, en la justicia, en la solidaridad con aquellos que sufren, que padecen y que son marginados y explotados. Danos la voluntad de ser solidarios y de poner en juego buscando, el bien y la verdad, todas nuestras capacidades y talentos recibidos de tu Mano generosa.

Y, Señor, ten piedad y misericordia de mis pecados, de mis debilidades, de mis errores, de mis vaguedades, de mis comodidades y de mis egoísmos. Endereza mi vida y dame un corazón nuevo que respire tu Amor y me haga cada día mejor persona según tu Voluntad. Amén.

sábado, 24 de agosto de 2019

¡NECESITO TU AYUDA, SEÑOR!

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Nuestra limitaciones son tantas que nos cuesta entenderte, Señor, y darnos cuenta, no sólo de forma teórica, que eso parece que si lo hacemos, sino de vivirlo en la práctica del cada día de nuestra vida. Darnos cuenta de la necesidad de caminar junto a Ti, Señor, es el mayor hallazgo y descubrimiento que podamos encontrar. Porque, solos, Señor, estamos perdidos y a merced del príncipe del mundo.

Necesitamos dejarnos encontrar, Señor, por Ti, porque, eres Tú quien nos buscas y das el primer paso, pues, ¿qué sería de nosotros sin tu Amor y tu Misericordia? Nos buscas a cada momento y nos llamas, como a Natanael, pero dejas en nuestras manos la decisión de responderte. Y queremos hacerlo, Señor, tal y como hizo Natanael. 

Queremos encontrarnos con Felipe y hacerle caso. Es eso lo que te pedimos hoy, escuchar a ese amigo, a ese compañero, a ese sacerdote ... que nos habla de Ti y nos invita a conocerte. Queremos ir a tu encuentro de forma auténtica y responsable y conocerte de cerca para escuchar tus Palabras y responderte de la misma forma que hizo Natanael. Es eso lo que buscamos muchos, estar en tu presencia y escuchar tu Palabra.

Yo, Señor, y supongo que otros también, quiero encontrarte y no hacerlo a mi manera sino a la Tuya, y según tu Voluntad. Ya sé que eso no dependerá de mí sino de mi perseverancia, de mi insistencia, de mi confianza y, sobre todo, de mi fe. Lo demás, Señor, correrá de tu cuenta, porque en mí no está el poder de cambiar mi pobre y mísero corazón. Eso sí, yo no dejaré de insistir y confiar en Ti, porque, Tú, Señor, me lo has prometido: pidan y recibirán; busquen y hallarán y llamen y se les abrirá - Lc 11, 1-13 - y tomo tu Palabra, pues, sólo Tú tienes Palabra de Vida Eterna.

Mientras tanto, Señor, te pido paciencia, constancia y confianza en tu respuesta. A mí me toca esperar y confiar sin desfallecer y eso es lo que en este momento te pido, fortaleza para esperar confiado. Aumenta mi fe hasta el punto de, como Natanael, proclamarte Señor mío y Dios mío. Abre mi corazón, Señor, para que mi vida responda a tu búsqueda y a entregarme plenamente a hacer tu Voluntad. Amén.

viernes, 23 de agosto de 2019

DAME, SEÑOR, LA GRACIA DE AMAR COMO TÚ ME AMAS

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HOY A LAS 09:00 HORA PENINSULAR, 08:00 HORA CANARIA, REZO DEL SANTO ROSARIO POR LA DEFENSA Y UNIDAD DE LA VIDA Y LA FAMILIA. ÚNETE A LA HORA QUE PUEDAS Y DESDE DONDE PUEDAS. 

Experimento gozo y alegría cuando hago algo bueno por alguien. Y bueno, es y entiendo, significa buscar su bien en verdad, justicia y paz. Experimento que él se siente bien y yo también. Esa experiencia no es sino la huella de amor que vive dentro de nuestros corazones. Somos semejantes a Dios, y Dios es Amor.Por lo tanto, nosotros, sus hijos, irradiamos ese amor, a pesar de estar contaminados por el pecado.

Y desde este humilde lugar quiero, Señor, insistir en pedirte que santifiques nuestros corazones y los transformes semejante al Tuyo. Unos corazones capaces de amar a tu estilo, gratuitamente y sin medida ni esperando nada a cambio. Incluso, realizándolo preferiblemente en aquellos que nada pueden dar a cambio. Danos, Señor, unos corazones puros, generosos, abiertos y disponibles a servir, a entregarse, a darse por encima de los egoísmos, insultos, risas y desprecio. Incluso, a aquellos que responden con violencia e injusticias.

Somos conscientes, Señor, que para nosotros será imposible transformar nuestros propios corazones de esa manera, pero, creemos y confiamos que Tú, Señor, lo puedes todo y por y con tu Gracia puedes convertirnos y sembrar en nosotros unos corazones nuevos y semejantes al Tuyo. En ti, Señor, nos abandonamos y confiamos. Amén.

jueves, 22 de agosto de 2019

DISPONIBLES PARA CUMPLIR TU VOLUNTAD

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Mi humanidad huele a pecado. Un pecado que, por la Gracia de Dios, queda borrado con el bautismo, pero que, a pesar de ello puedo volver a quedar manchado. Mi naturaleza humana es de seducción fácil y tentada por este mundo puedo quedar sometido y esclavizado en sus manos, porque, mi humanidad tiende a satisfacer sus propios egoísmos. 

Nos resulta difícil escapar a nuestras propias apetencias, apetitos, pasiones e inclinaciones propias de nuestra naturaleza humana, pero si puedo luchar por cerrarme a ellas y rechazarlas. Claro, si trato de hacerlo desde mis propias fuerzas, con toda seguridad fracasaré, pero, si me pongo en Manos del Espíritu Santo, todo será diferente y con toda garantía venceré, porque, para Dios no hay nada imposible y, en Él nuestra garantía de éxito está asegurada.

Desde ahí no debemos escuchar la invitación a ese Banquete de Vida Eterna nosotros solos, porque el Maligno nos puede confundir y engañar. Lo debemos hacer siempre adheridos al Espíritu Santo, que nos asesora, nos auxilia, nos ilumina, nos da fortaleza y nos guía por el único y certero  de la Verdad y la Vida. Y es eso lo que hoy, Señor, queremos pedirte, la Gracia de no rechazar tu invitación a ese Banquete de boda que nos propones y de engalanarnos y adornarnos del mejor vestido del que disponemos para poder ser aceptados y acogidos por tu Infinito Amor Misericordioso.

Gracias, Señor, por darme esa oportunidad de caminar por este mundo, y de poder, pasando por todas las tentaciones y peligros que el camino me presenta, ser invitado al Banquete de Vida Eterna que Tú me preparas. Amén.

miércoles, 21 de agosto de 2019

GRACIAS, SEÑOR

Resultado de imagen de Mt 20,1-16
No puedo decir otra cosa, Señor, sino darte gracias. Darte gracias por tanto Amor y tanta Misericordia inmerecida. Pienso y medito, ¡qué sería de todos los hombres y mujeres sin tu Infinita Misericordia!, porque nuestros méritos, por mucho que hagamos no alcanzan nunca a saldar la deuda de tu amor ni el infinito regalo de tu Misericordia y Vida Eterna.

Ante tanto prodigio y misterio sólo puedo exclamar gracias, Señor, y pedirte  la Gracia y la Fortaleza de tu Santo Espíritu para responder a tanto Amor y tanta Misericordia. No me cansaré de darte las gracias, Señor, porque nunca entenderé tu gran Amor sin esperar nada a cambio. Sobre todo, porque no podemos darte nada que te complazca ni que pueda saldar nuestra deuda Infinita. Sólo tu Amor me puede hacer bueno y sostenerme en tu Voluntad.

Enséñame, Señor, a amar como Tú y dame esa Gracia y capacidad para poder amar como Tú, Señor, me amas. Sosténme, Señor, en tu Palabra y Voluntad y transforma mi corazón en un corazón bueno, bondadoso y misericordioso como el Tuyo, para de esa forma, amar también yo a mi prójimo. Amén.

martes, 20 de agosto de 2019

GANAR ESTE MUNDO NO ES LO IMPORTANTE

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Se nos mete en la cabeza y por calzador que lo importante es triunfar en este mundo. Y pensamos que todo lo que no sea eso trae consigo el fracaso y la exclusión social. Significa eso que lo que importa en este mundo es el valor de lo material, del poder y la riqueza, o, simplemente, el éxito y el triunfo. Y eso son valores materiales y caducos, porque todo lo material es caduco. Luego, es un valor aparente e irreal. O si queremos llamarlo de otra forma, un valor temporal que vale para hoy, pero no para mañana.

Sin embargo, a pesar de que nos demos cuenta nuestra vista queda ciega y sometida a esa ambición de riqueza y bienes materiales. Es sorprendente que, sabiéndolo no reaccionemos y quedemos como ciegos y a merced de quedar esclavizados a ella. Tan esclavizado que desalojamos a Dios de nuestro corazón para dejarle el centro del mismo al dios de la riqueza y el poder. Es una gran peligro y una gran tentación que Jesús nos lo advierte en el Evangelio de hoy con palabras muy fuertes para que reaccionemos.

¡Cuidado con las riquezas que nos tientan y nos llevan a la perdición! Porque, quien se apega a ellas con la ambición de ganar en este mundo, perderá el otro y la vida eterna. Por eso, es de primera necesidad tomarnos muy en serio este peligro de las riquezas y ponernos en guardia y vigilantes. Pero, nunca solos sino tomados y agarrados fuertemente de la Mano del Espíritu Santo, que nos guía, nos previene, nos da fortaleza y sabiduría para saber discernir, escoger el verdadero camino y permanecer firmes en no dejarnos someter por los bienes materiales.

Por eso, pidamos al Señor con todas nuestras fuerzas esa Gracia de no caer en la esclavitud de los bienes de este mundo. Bienes caducos y perecederos y no perdamos de vista lo que el Señor nos ofrece a aquellos que le sigan y cumplan sus mandatos: Y todo aquel que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o hacienda por mi nombre, recibirá el ciento por uno y heredará la vida eterna. Pero muchos primeros serán últimos y muchos últimos, primeros.

lunes, 19 de agosto de 2019

NUESTRAS CONDICIONES A LA LLAMADA DEL SEÑOR

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Uno de nuestro primeros pasos es reflexionar a ver que condiciones ponemos a la llamada del Señor. Podemos preguntarnos si realmente tengo mi corazón abierto y disponible para lo que Dios me va poniendo delante o le pongo condiciones a lo que me invita a realizar. Porque, me puedo engañar con mucha facilidad. Mientras yo creo que el servicio que tengo que hacer es el que yo descubro, y que realmente es bueno, quizás Dios haya pensado otra cosa de mí.

¿Quién me ha dado las cualidades que tengo? ¿Y quién mejor que Dios sabe para qué y en dónde tengo que emplearlas? Por lo tanto, no soy yo, tal como pensó el joven rico, quien tiene que decidir sobre la herencia, la riqueza o las cualidades que yo tengo donde las debo poner al servicio de los demás, sino que será el Señor quien me irá indicándome el camino, el lugar y la forma de aplicarlas.

Quizás, por eso, no vemos los frutos que desearíamos ver, porque cultivas donde a ti te parece, pero no donde Dios quieres que cultives y la tierra especifica que quieres que cultives. A ese respecto conozco a muchas personas que, dentro de la Iglesia, darían un gran testimonio que realmente hace falta, pero ellas no lo ven así y ni lo hacen fuera ni en otro lugar. Y, donde se empeñan darlo no fructifica. Creo que no lo hacen mal, no soy nadie para juzgar, pero me pregunto si realmente dan su amor donde Dios quiere que lo haga.

Es la pregunta del millón y la que posiblemente quería preguntarle aquel joven rico al Señor. También yo y todos los que quieran podemos preguntársela al Señor. ¿Estoy realmente, Señor, dándome y entregándome donde realmente Tú, Dios mío, me llamas? ¿Estoy dando servicio a todo lo que Tú, Dios mío, me has dado donde realmente Tú quieres? ¿O lo hago según a mí me parece que debo hacerlo.

Y la más difícil e importante, ¿estoy dispuesto a dejarlo todo para ponerme en el lugar y la actitud que Tú, Señor, me has señalado y destinado como mi misión? Ayúdame, Señor, a través de tu Espíritu a discernir y encontrar respuesta a ese interrogante que angustia mi corazón, y dame la capacidad, la fortaleza y la sabiduría para responderla. Amén.

domingo, 18 de agosto de 2019

LOS ENEMIGOS DE LA VERDAD

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La experiencia te enseña a que en muchos momentos de tu vida tienes que romper con tus ambientes, con tus amigos y con tus familiares para defender la verdad. Lo viejo se enfrenta a lo nuevo y cuando lo nuevo resplandece en la verdad el fuego arde y el conflicto se hace presente. Eso lleva a familias enteras a enfrentarse los unos contra los otros. El Evangelio de hoy domingo lo manifiesta muy claramente: El fuego de la verdad - Lc 12, 49-53 -  nos lleva a esos enfrentamientos.

No se trata de una guerra por cosas de este mundo, ni por bienes o riquezas. Tampoco por poder o prestigio, sino por la Verdad. Una Verdad que nos lleva a tener en nuestro corazón el amor como arma principal y, a través de él, la verdad, la justicia y la paz. Jesús, el Señor, quiere ver ese mundo arder con ese fuego y ese deseo le llena de angustia por querer que se cumpla.

Es eso lo que también nosotros desde este rincón de oración pedimos hoy. Queremos y pedimos que nuestros corazones ardan por defender la verdad y por establecer un Reino de justicia, amor y paz. Y sabemos que eso nos traerá enfrentamientos, luchas y hasta muertes. Nuestro Señor entregó su Vida precisamente por defender y proclamar ese Reino de los Cielos al que todos estamos llamados. Y, los que queremos y deseamos seguirle, tendremos que también entregar nuestras vidas, a pesar de los enfrentamientos, incluso con los nuestros, por proclamar ese Reino de Amor y de Paz.

Pidamos al Espíritu Santo, recibido en nuestro Bautismo, que tengamos la paciencia, la entereza, la fortaleza y la perseverancia de, poniéndonos en sus Manos, vivir en esa actitud de defender la Verdad y proclamar el Reino de Dios. Amén.
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