ÚLTIMAS REFLEXIONES

UN RINCÓN PARA ORAR

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UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular 09:00, en Canarias a las 08:00, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario (VER AQUÍ) por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas hemos recibido de nuestro Padre Dios.

También estamos rezando un rosario cada día que hacemos normalmente en las primeras horas de la mañana aunque a veces, por premuras de tiempo, lo hacemos en otras horas del día. En el icono de la Virgen, debajo del rosario de todos los viernes, puedes encontrar el rosario correspondiente a cada día.

sábado, 25 de mayo de 2019

SIEMPRE DETRÁS DE TUS HUELLAS, SEÑOR

Resultado de imagen de Jn 15,18-21 por Fano
Sabemos de las dificultades y peligros que nos acechan en este mundo. No es cosa de ahora, sino que ha sido así siempre desde que el mundo es mundo. Todas las épocas han tenido sus peligros y problemas, y la nuestra no es la excepción. Jesús también fue perseguido y excluido de su pueblo hasta el extremo de que le condenaron a morir crucificado. La causa la misma que ahora. Su mensaje de Buena Noticia de salvación parece que molesta, se rechaza y se prefiere otros mensajes. Otros mensaje donde priman los egoísmos de hacerse con el poder y las riquezas.

Ante esta realidad, que también vivimos hoy, quiero pedirte, Señor, paz, sabiduría y fortaleza para enfrentarme a estas dificultades y peligros que amenazan con tragarme y desviarme de tu camino. Quiero pedirte entereza y firmeza para no desfallecer ni entregarme a este mundo que vive de espaldas a Ti y que camina ciego a su propia destrucción. Quiero seguirte y pertenecer a tu mundo, Señor, ese que Tú nos promete donde el amor fraterno prima por encima de todo y donde la persona es el centro ante el poder y las riquezas, dioses de este mundo.

Danos, Señor, la paciencia, la perseverancia y la sabiduría de elegirte y, a pesar de ir contra corriente y ser odiado, como te sucedió a Ti, por este mundo, tener la entereza de sostenerme y de perseverar firme en tu presencia y en tu Palabra dando siempre testimonio con mi vida. Sé que eso no es fácil y que, por mi parte , tengo que poner todos mis talentos, recibidos gratuitamente de tu Mano generosa, al servicio de los demás y abiertos a tu Gracia. Y eso exige esfuerzo y entrega cada día.

Sé también, Señor, que aunque cada día se presenta esa lucha en mi vida y me fe y mi perseverancia se ponen a prueba, Tú, Dios mío, no me envías pruebas superiores a mi fuerza. Si al límite, pues son esos momentos donde pongo a prueba mi fe, pero siempre con la asistencia del Espíritu Santo para salir victorioso si confío en Tu Palabra. Y es eso lo que te pido, Señor. Amén.

viernes, 24 de mayo de 2019

QUIERO SEGUIRTE SEÑOR

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HOY A LAS 09:00 HORA PENINSULAR, 08:00 HORA CANARIA, REZO DEL SANTO ROSARIO POR LA DEFENSA Y UNIDAD DE LA VIDA Y LA FAMILIA. ÚNETE A LA HORA QUE PUEDAS Y DESDE DONDE PUEDAS. 



Seguir a Jesús es derrumbar todas las barreras e impedimientos que nos separan, que nos enfrentan,, que son causa de violencia y de guerras. Seguir a Jesús es allanar los caminos que nos llevan a buscar el bien, la justicia y la verdad entre los hombres y establecer vínculos de paz y de fraternidad.

Jesús nos propone el amor mutuo entre todos sin distinciones, sin diferencias, sin xenofobias, sin racismos, sin injusticias y sin mentiras. Jesús nos propone construir un mundo mejor de la única forma posible, con el amor. Un Amor del que el mismo es ejemplo, modelo y referencia. Un modelo que llega al extremo de dar su vida para ofrecernos su misma Vida, la Vida Eterna.

Un modelo que pasa por tratarnos como amigos, no siervos, al revelarnos todo lo que Él ha recibido del Padre. Un modelo, Señor, que yo quiero seguir y recibir, agradecido de tu Mano generosa, entregado y abierto sin levantar barreras que lo impida. Un modelo, Señor, al que abro mi corazón y entrego mi humilde vida, para que, por tu Gracia, sea purificada y renovada constantemente en tu Palabra y en la Voluntad del Padre. Amén.

jueves, 23 de mayo de 2019

PIDAMOS NO DESFALLECER

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No hay otra oración con más sentido que ésta. Pidamos no desfallecer, y es que cada vez que rezamos el Padrenuestro le estamos diciendo esto a nuestro Padre. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Es decir, apartanos, Señor, de la tentación que me amenaza cada día para alejarme de Ti. Esa tentación de la pereza, de la comodidad, del bienestar, de la diversión, del placer, del gandulismo y del egoísmo.

Son muchas tentaciones que están todos los días amenazando mi débil humanidad. En mi camino, Señor, me siento desfallecer y experimento estar a punto de arriar la bandera de mi fe y dejar mi corazón a merced de la tentación. Por eso, Señor, dame la fuerza y la voluntad de permanecer en tu Palabra y guardar tus mandamientos, que es lo que yo precisamente quiero. 

Experimento que cuesta y que muchas veces me siento vencido por la apatía, la desgana, el aburrimiento y la concupiscencia. Y casi no tengo fuerzas para oponerme o me cuesta mucho superarlos. Lo peor es la constancia y la frecuencia con que me asaltan hasta el punto que hay momentos donde te sientes más débiles y más vulnerable.

Por eso, te pido, Señor, que me des paciencia, perseverancia y fe para soportar con tranquilidad, sin llegar a desesperar, todos esos momentos de desganas, desvanecimientos, apatías y tribulaciones para permanecer y perseverar en tu presencia. Amén.

miércoles, 22 de mayo de 2019

QUIERO PERMANECER EN TI, SEÑOR, COMO EL SARMIENTO EN LA VID

Resultado de imagen de Jn 15,1-8 según visto por Fano
A veces podemos pensar que nos basta con nosotros mismos. Lo experimentamos, sobre todo, en la misma comunidad cuando observamos que nos atrasamos o encontramos dificultades para avanzar en la poca habilidad de otros o la torpeza en actuar con ligereza y rapidez. Eso nos desesperas y no hace creer que solos podemos avanzar más rápidos o tener mejor rendimiento. Y es posible que así sea, pero no lo mejor ni lo más que nos conviene. Habrá otras circunstancias o situaciones en que ellos, los aparentemente más débiles o torpes nos sean muy necesarios.

Por otro lado, la lentitud o torpeza de unos sirve a otros para poner en práctica su paciencia, su generosidad, su solidaridad, su fraternidad. Es decir, su amor. Eso que Jesús nos ha mandado y que resume como todo el contenido de sus mandatos. Ese mandamiento nuevo que contiene a toda la Ley y los Profetas. Y esa aventura y capacidad de amar no está al alcance de nosotros solos. Necesitamos el concurso pleno del Señor. Necesitamos estar injertados en Él como el sarmiento en la vid.

Por eso, Señor, no tenemos otra alternativa sino la de estar a tu lado. Y lo deseamos y queremos con gran gozo y alegría, porque, Tú nos quieres dar lo mejor, y lo mejor eres Tú mismo, Señor. Porque, en Ti la vida resplandece, se llena de luces y colores que nos llenan el corazón de paz y alegría y podemos dar abundantes frutos. Frutos de verdadero amor que proceden de tu Amor y originados por tu Gracia.

Y es eso lo que te pedimos hoy de nuevo. Permanecer a tu lado y abiertos a tu Gracia. Por nuestra parte hacemos, quizás no todo lo que debíamos o podemos, pero tratamos de esforzarnos. Tú, Señor, lo sabes todo y no podemos engañarte. Por lo tanto, nuestro esfuerzo debe ser sincero y en verdad. Sin tapujos de ninguna clase. 

Danos, Señor, la fuerza y voluntad de perseverar y de permanecer injertado en Ti por medio de la Eucaristía, los sacramentos y la oración, porque ellas serán el abono, el estiércol y la lluvia que regará nuestra alma para que permanezca fiel a Ti durante toda nuestra vida. Amén.

martes, 21 de mayo de 2019

ORACIÓN POR LA PAZ


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Señor, haz de mi un instrumento de tu paz.
Que allá donde hay odio, yo ponga el amor.
Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón.
Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión.
Que allá donde hay error, yo ponga la verdad.
Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe.
Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza.
Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz.
Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría.

Oh Señor, 
     que yo no busque tanto ser consolado, cuanto consolar,
ser comprendido, cuanto comprender,
ser amado, cuanto amar.
Porque es dándose como se recibe, 
es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo, 
es perdonando, como se es perdonado, 
es muriendo como se resucita a la vida eterna.
Amén.

lunes, 20 de mayo de 2019

LA RESPUESTA DEL AMOR ES LA MEJOR

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Todos sabemos que amar y dar amor es la mejor respuesta que podemos dar a todo lo que se nos pida. Porque, cuando nos esforzamos en darnos por amor estamos buscando el bien del otro y el bien de todos. Y cuando eso sucede todos nos beneficiamos, porque con el bien todos salimos ganando y se establece la paz, la justicia  y la buena convivencia . 

Ahora, ¿por qué no lo hacemos? La respuesta es porque nos cuesta vencernos y porque nuestra naturaleza está herida por el pecado. Y, porque no podemos tampoco enfrentarnos nosotros solos. Necesitamos abrirnos a la acción del Espíritu Santo, que es quien nos lo enseña todo y nos lo recuerda a cada instante. Él nos acompaña y nos auxilia ante las dificultades que nos vamos encontrando. Dificultades de entendimiento y de tenerlo siempre presente.

Porque, el mundo en el que vivimos trata de distraernos y de despistarnos, y de seducirnos con los placeres y tentaciones de este mundo. Nadie puede salvarse de las tentaciones, y el mundo, demonio y carne son unos peligros que van a acompañarnos en cada instante de nuestro camino. Tendremos que pasar por muchas tribulaciones y tormentas, pero fortalecidos y agarrados al Espíritu Santo saldremos siempre vencedores.

En esta actitud, te pedimos Padre que nos fortalezcas y nos des la sabiduría de discernir por donde debemos ir y en donde debemos meternos. Te pedimos que nos transformes nuestros corazones, egoístas y endurecidos por nuestros pecados, en unos corazones generosos y abiertos a amar, asistidos y auxiliados por el Espíritu Santo, que nos recuerda y nos enseña el camino a seguir.

Confiados en tu presencia y refugiados en tu compañía y promesa, Padre, queremos aprender a amar a tu estilo, dándonos y olvidándonos de nosotros para entregarnos y buscar el bien de los demás, Amén.

domingo, 19 de mayo de 2019

UN MUNDO DE VERDADERO AMOR

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Es lógico pensar que hasta que todo el mundo no ame al estilo que Jesús nos propone, el mundo no se arregla. Toda solución pasa porque todos amen. Para ello es necesario transmitirlo, divulgarlo y proclamarlo a los cuatro viento. Y eso nos corresponde a todos los bautizados, porque, sólo así dando ese testimonio de amor comprederán que la solución pasa por amarnos.

Sin embargo, sucede que muchos bautizados estamos alejados de la Iglesia y hasta de Dios. Sucede que muchos bautizados nos hemos quedado con el traje de nuestra primera comunión y no hemos crecido en el conocimiento de la Palabra de Dios ni de Jesús, el Hijo de Dios Vivo. Y sucede que lo que no se conoce no se puede transmitir. Por lo tanto, prima acercarse a la Iglesia para escuchar y conocer a Jesús.

Es entonces cuando conoceremos ese mandamiento nuevo que Jesús nos propone. Un mandamiento nuevo que sorprende su contenido, pues, si amarnos es difícil ya de por sí, amar a los enemigos, no sólo es difícil sino que se nos hace imposible. Tan imposible que sólo no podremos lograrlo, pues nuestra naturaleza herida por el pecado nos somete y nos impide, no sólo amar, sino amar a los enemigos.

Por lo tanto, Señor, es eso lo que te venimos a pedir en estos momentos, las fuerzas necesarias para suavizar nuestro corazón, ablandarnos y ser capaces de amar hasta el extremo de entregar nuestra vida. Tal y como Tú has hecho con nosotros. Sí, lo sabemos, se nos antoja, no difícil, sino imposible si no estamos injertados en Ti. Necesitamos tu Gracia, Señor, para poder vencer nuestra pereza, nuestro egoísmo y todas las dificultades, que anidan en nuestra naturaleza humana, para amar como Tú, mi Señor, nos ama.

Imploramos esa fuerza y voluntad para, abandonados en tus Manos, dejarnos purificar y convertir para poder amar como Tú, Señor, nos amas. Amén.

sábado, 18 de mayo de 2019

¡SEÑOR, TENGO TANTAS COSAS QUE PEDIRTE!

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Me invitas a pedir, Señor, y eso me descubre que sabes cuántas necesidades tengo. Son muchas y necesito que me asistas y auxilies para poder avanzar. Desde aumentar mi fe hasta fortalecer y afirmarla en la escucha de tu Palabra y en la relación de la oración. Sí, necesito hablarte y pedirte muchas cosas, Señor.

Necesito paciencia, mucha paciencia y saber esperar tus decisiones. Necesito sabiduría para entenderte y saber discernir el camino que me señalas y debo seguir. Necesito saber escucharte para irte conociendo mejor hasta ver en Ti el Rostro del Padre. Necesito comprender que Tú, mi Señor, estás en el Padre y el Padre en Ti. Pero, sobre todo, necesito ponerme en tus Manos y dejarme guiar por tu Palabra apoyado en tu Amor y Misericordia.

¡Son tantas cosas, Señor, que no sé por dónde empezar! Pero, quizás, lo primero es creer que todo lo que te pida, Tú, si conviene y es para mi bien y salvación, me lo puedes dar. Eso es lo que me dices y a lo que me invitas en el Evangelio de hoy. Y eso es lo que yo también quiero pedirte.

Dame, Señor, la fe de creer, como si de un niño se tratara, en tu Palabra, que, aunque confieso y manifiesto que creo, en lo más profundo de mi ser no me termino por creérmelo de verdad. Al menos no parece que mi vida refleja esa fe con claridad meridiana o eso es lo que a mí me parece. Por eso, te pido, Señor, que me des la sabiduría de saberlo, de discernirlo correctamente y de reforzarla con valentía y firmeza.

Te pido, Señor, que me aclares todo eso y que alumbres mi camino para recorrerlo con decisión, con disponibilidad, con alegría, con firmeza, con seguridad y esperanza. Amén.

viernes, 17 de mayo de 2019

TÚ, SEÑOR, ERES MI ESPERANZA Y MI VIDA

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HOY A LAS 09:00 HORA PENINSULAR, 08:00 HORA CANARIA, REZO DEL SANTO ROSARIO POR LA DEFENSA Y UNIDAD DE LA VIDA Y LA FAMILIA. ÚNETE A LA HORA QUE PUEDAS Y DESDE DONDE PUEDAS. 



Sólo Tú bastas, Señor. Por lo tanto, mi corazón descansa en Ti y nada debe preocuparme más allá de saber que Tú buscas mi bien y mi salvación  por encima de todos mis miedos, mis angustias y sufrimientos. Y todo lo que me pueda ocurrir puedo dejarlo en tus Manos, porque en ellas están seguras. Confío que Tú me llevarás a esa mansión que preparas para cuando vuelvas llevarme contigo. Por lo tanto, nada debe preocuparme, aunque mis miedos y temores estén presente en mi vida.

Sé que mi naturaleza es débil y el demonio trata de asustarme, de seducirme y de llevarme por el camino donde Tú no estás. Pero, también sé que junto a Ti poco puede hacer el demonio, y que auxiliado por el Espíritu Santo, recibido en mi bautismo, puedo salir victorioso de esa lucha de cada día. Tú, Señor, eres el Camino, la Verdad y la Vida. Se lo dices a Tomás.

También nos lo dice a nosotros y, nos recuerda, que sólo a través de Ti podemos llegar al Padre. Por eso, Señor, queremos, aprovechando este humilde rincón de oración, manifestarte que queremos estar a tu lado y seguirte sin vacilar, sin ninguna duda y con paso firme. Queremos estar vigilante, pendiente, atentos a tu segunda venida, y esperándote para irnos contigo, tal y como Tú nos has dicho, a ese mansión que nos preparas.

Gracias, Señor, por todo lo ofrecido y recibido, porque venido de Ti es seguro lo que me prometes y, de no recibirlo, será por mi culpa. Por eso, al mismo tiempo, Señor, te pido luz, sabiduría y fortaleza para no desfallecer y distraerme y quedar en manos del demonio que procurará inficionar mi vida con todas las seducciones necesarias y posibles para alejarme de la escucha de tu Palabra, Señor. Dame esa serenidad y paz que me permita serenamente mantenerme firme y fiel a tu Palabra y siempre a tu lado. Amén.

jueves, 16 de mayo de 2019

EL PODER DEL SERVICIO

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Lamentablemente sabemos que Jesús ha venido no a ser servido sino a servir, pero, al parecer, el hombre, incluso creyente no está por la labor. Usamos nuestro poder para ser servidos y no para servir. Por eso, el poder explota y se sirve de los débiles y nacen las injusticias y los abusos. 

Hoy queremos pedir para que el hombre y la mujer se pongan al servicio los unos de los otros. Empezando por aquellos que están más dotados y que la vida, quizás les haya dado más oportunidades de formarse o de desarrollar sus habilidades y talentos. El mayor poder es servir a los más pequeños y necesitados. Es eso lo que nos encargó Jesús y es eso lo que queremos pedirle que nos ayude a cumplirlo.

Nuestra naturaleza está muy herida por el pecado y nos sentimos muy atraídos por la comodidad, por la pereza, por pasarlo bien egoístamente y nos cuesta, por el contrario, fijarnos en el que sufre, y nos complica la vida tratar de servirle. También nos cuesta humillarnos cuando nos creemos mejor que otros. Por todo ello, Señor, sabiendo nuestras debilidades, te pedimos que nos des un corazón humilde y disponible para entregarnos a servir a los más pobres y débiles, y con nuestro testimonio mostrarle el camino para que lleguen a tu encuentro.

Danos Padre la gracia de saber acoger a tus enviados y estar abiertos a su Palabra y ponerla en práctica. Danos la sabiduría y la humildad de estar disponibles y en actitud tanto receptiva como activa para corresponder con el mismo ímpetu y entusiasmo a ser transmisores de esa Palabra con nuestro ejemplo y testimonio. Te pedimos esa gracia, Señor, para corresponder a tus enseñanzas y a tu ejemplo de servicio. Amén.

miércoles, 15 de mayo de 2019

JESÚS ESTÁ EN EL PADRE

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A través de la Palabra vamos conociendo a Jesús y sus obras. En ellas vamos observando y conociendo también al Padre, porque, Jesús es fiel reflejo del Padre. Él nos lo dice con claridad meridiana: En aquel tiempo, Jesús gritó y dijo: «El que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel que me ha enviado; y el que me ve a mí, ve a aquel que me ha enviado. Yo, la luz, he venido al mundo para que todo el que crea en mí no siga en las tinieblas. Si alguno oye mis palabras y no las guarda, yo no le juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo. El que me rechaza y no recibe mis palabras, ya tiene quien le juzgue: la Palabra que yo he hablado, ésa le juzgará el último día; porque yo no he hablado por mi cuenta, sino que el Padre que me ha enviado me ha mandado lo que tengo que decir y hablar, y yo sé que su mandato es vida eterna. Por eso, lo que yo hablo lo hablo como el Padre me lo ha dicho a mí».

Creo que mejor no se puede decir. Creer en Jesús es salir de las tinieblas, y rechazarlo es permanecer en la oscuridad y no querer ver la Luz. Luego, quedas juzgado, pues la Palabra te descubre y te desnuda ante la Luz que ha iluminado tu vida y tú, rechazándola, has querido permanecer en las tinieblas. Por eso, necesitamos permanecer junto a Ti, Señor y seguir a tu lado. Para ello, necesitamos mucha oración y estar en tu Palabra, escuchándola y reflexionándola y rezando mucho hasta el sacrificio por todos los demás.

Porque, el mundo, Señor, Tú lo has dejado en nuestras manos y, aunque permanece en nosotros y nos asiste y auxilias, dependerá de nosotros que sepamos responderte y dejarnos alumbrar por tu Luz. La única Luz que nos puede sacar de las tinieblas. Danos, Señor, la fortaleza y toda el impulso que necesitamos para no dejarnos vencer por las tinieblas, que lucha para oscurecer nuestra vida y alejarnos de tu presencia. 

Seguimos a tu lado, Señor, y te damos las gracias por darnos esa Luz, en la que confiamos, para alumbrar el mundo y ayudar a sacarlo de las tinieblas. Amén.

martes, 14 de mayo de 2019

LAUDES - MARTES DE LA IV SEMANA


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H I M N O

Vosotros que escuchasteis la llamada
de viva voz que Cristo os dirigía,
abrid nuestro vivir y nuestra alma
al mensaje de amor que él nos envía.

Vosotros que invitados al banquete
gustasteis el sabor del nuevo vino,
llenad el vaso, del amor que ofrece,
al sediento de Dios en su camino.

Vosotros que tuvisteis tan gran suerte
de verle dar a muertos nueva vida,
no dejéis que el pecado y que la muerte
nos priven de la vida recibida.

Vosotros que lo visteis ya glorioso,
hecho Señor de gloria sempiterna,
haced que nuestro amor conozca el gozo
de vivir junto a él la vida eterna. Amén

lunes, 13 de mayo de 2019

DANOS, SEÑOR, LA SABIDURÍA DE CONOCER TU VOZ

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Es verdad que el Señor es nuestro Buen Pastor. No hay otro y sería una tragedia no tener al Señor como nuestro Buen Pastor. Sería vivir sin esperanza y sin sentido. Sería no tener donde poder refugiarnos ni a nadie que nos cuidara hasta el punto de dar su Vida por cada uno de nosotros. Por lo tanto, lo primero que se me ocurre es dar gracias, muchas gracias por tener la esperanza de conocer al Señor y confiar en Él, porque, Él nos orienta, nos conduce y nos lleva por el camino que conduce al aprisco donde hay buenos pastos y paz.

Pero, hay algo que nos debe preocupar, ¿estamos nosotros seguros y confiados que sabremos conocer su voz? ¿Ralmente, la escuchamos y la conocemos? Esa es la pregunta que nos interesa dar una respuesta clara y convincente porque, de no conocerla, ¿a quién seguiremos? Se hace, pues, muy necesario conocer al Buen Pastor y oír su voz para responder a su llamada. Porque, sólo conociéndole podemos seguirle y llegar, conducidos por Él a entrar por esa puerta que Él nos señala.

El camino de nuestra vida presenta muchos obstáculos y muchas puertas donde podemos encontrar a falsos pastores que tratan de engañarnos y manipularnos y llevarnos a su redil para sacar con nosotros provecho para sus propios intereses. Por eso, necesitamos estar atento y cerca del Buen Pastor. Estar atentos a su llamada y a su voz. Y es eso lo que te pedimos, Señor. Abre nuestros oídos a tu llamada para escuchar claramente tu voz y no dejarnos confundir y manipular por otras voces que, disfrazados de pastores, nos hagan caer en la trampa y desviarnos de tu camino y seguimiento.

Por eso, Señor, queremos estar entre tus ovejas y dejarnos guardar y guiar por Ti, porque sólo Tú eres el Buen Pastor con el que nos sentimos seguros y confiados y conducidos por el buen camino que nos lleva a ese redil donde encontraremos ricos pastos y una paz eterna. Pastoréanos, Señor, y conduce nuestras vidas. Amén.

domingo, 12 de mayo de 2019

LAUDES DEL DOMINGO


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H I M N O
Ofrezcan los cristianos
ofrendas de alabanza
a gloria de la Víctima
propicia de la Pascua.

Cordero sin pecado
que a las ovejas salva,
a Dios y a los culpables
unió con nueva alianza.


Lucharon vida y muerte
en singular batalla,
y, muerto el que es la Vida,
triunfante se levanta.


"¿Qué has visto de camino,
María, en la mañana?"
"A mi Señor glorioso,
la tumba abandonada,


los ángeles testigos,
sudarios y mortaja.
¡Resucitó de veras
mi amor y mi esperanza!


Venid a Galilea,
allí el Señor aguarda;
allí veréis los suyos
la gloria de la Pascua."


Primicia de los muertos,
sabemos por tu gracia
que estás resucitado;
la muerte en ti no manda.


Rey vencedor, apiádate
de la miseria humana
y da a tus fieles parte
en tu victoria santa. Amén. Aleluya.

sábado, 11 de mayo de 2019

¡SEÑOR, DAME SABIDURÍA PARA PERSEVERAR EN TU PALABRA!

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Las dudas me acompañan en mi camino de cada día. Me siento inseguro y atormentado por el mundo, demonio y carne que me acechan, me inquietan y tratan de seducirme con todas sus ofertas de pasiones, placeres, espejismo de felicidad y de poder, riquezas y toda clases de seducciones carnales que apetecen a mi naturaleza humana y la desquician y debilitan. 

¡Sin Ti, Señor, estoy en sus manos! Y, a pesar de mis debilidades y caídas, no quiero, Señor, entregarme a ellos. Porque, ellos son hijos de la mentira y de la perdición. La carne y el mundo son mentiras y engaños que seducen al principio bajo las apariencias de felicidades apoyadas en espejismos. Tratan de que caigas en sus redes y luego, como si de un drogadicto se tratara, te someten y te esclavizan.

Imploro, Señor, tu presencia y tu ayuda. Hay momentos que pienso que te escondes o que no estás conmigo. Hay momentos que extraño tu actuación o tu respuesta, quizás esperando que Tú te adaptes a mis peticiones o a mi manera de ver e interpretar los acontecimientos. Perdoname, Señor. Me preocupan muchas cosas en mi vida. Desde mi pobre actuación, que pasa por mi conversión, hasta mis respuestas a tu Palabra y mis resultados respecto a mis frutos. Todo me cuestiona e inquieta mi diario caminar hacia tu Casa. 

Porque, eso sí, mi mayor preocupación, y eso Tú lo sabes, Señor, es llegar a tu Casa y conocerte ya personalmente. En esa actitud espero, con cierto temor humano, pero lleno de esperanza y gozo el momento de mi muerte y mi encuentro contigo. En ese momento, me digo, terminarán todas mis dudas, todas mis inquietudes y luchas contra este mundo, el demonio y mi propia carne. 

Pero, antes, tengo que hundir mis raíces en esa tierra que Tú abonas en mi corazón para dar frutos. Y frutos de amor. Por eso, Señor, te pido con todas mis fuerzas que cambies mi corazón enfermo, contaminado por el pecado y seducido por las cosas de este mundo, en un corazón a tu estilo, fortalecido en el Espíritu y alimentado por tu Cuerpo. Sí, Señor, a pesar de todo, quiero y sigo confiando en tu Palabra. ¿A dónde voy a ir si Tú no estás conmigo? Gracias, Señor, por todo. Amén.

viernes, 10 de mayo de 2019

DAME, SEÑOR, DE ESE PAN QUE ME LLEVA A LA VIDA ETERNA

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HOY A LAS 09:00 HORA PENINSULAR, 08:00 HORA CANARIA, REZO DEL SANTO ROSARIO POR LA DEFENSA Y UNIDAD DE LA VIDA Y LA FAMILIA. ÚNETE A LA HORA QUE PUEDAS Y DESDE DONDE PUEDAS. 



No es cuestión de preguntarse sobre si podemos o no podemos llegar a parecernos a Jesús. Es más cuestión de creer en su Palabra y obedecerle. Porque, es precisamente Él quien nos lo ha dicho: En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores que éstas hará, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidáis en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.… - Jn 14, 12-13 -.

Por lo tanto, es Palabra de Dios, y sólo nos queda ponernos manos a la obra. Otra cosa son nuestras dudas, nuestras limitaciones y nuestros pecados, que nos impiden creer y esforzarnos en esa misión. Como podemos advertir, la fe es imprescindible. Y su estancia entre nosotros está relacionado con eso, porque se ha quedado en el Sagrario y en cada Eucaristía realiza el milagro de entregarse por nosotros y ofrecerse bajo las especies de pan y vino para servirnos de alimento espiritual y confortarnos para realizar esa misión a la que nos ha llamado.

Él es el Pan Eucarístico que se nos da como alimento espiritual para que asimilemos su estilo de vida y su manera de pensar así como sus sentimientos. Y eso se va realizando en la medida que permanecemos unido con Él. Pero, conscientes de nuestras dificultades, te pedimos, Señor, que nos inundes de tu Gracia, de tu Fortaleza, de tu Espíritu y nos transformes según tu estilo de vida y tu forma de pensar y ver a los hombres.

Porque, queremos ser como Tú, y pensar como Tú, y ver a cada hombre y mujer como Tú los ves, y no bajo las apariencias con la que se nos presenta. Para poder llegar al fondo de sus corazones y amarlos como Tú, Señor, los amas. Misión que se nos antoja dificilísima e imposible, y menos si no estamos injertados en Ti y en plena y estrecha unión contigo.

Por eso, Señor, te pedimos que nos des de ese Pan de Vida Eterna que Tú nos ofreces cada día en cada Eucaristía y que perseveremos en acercarnos y celebrar esa comida que es comida de Vida Eterna. Amén.

jueves, 9 de mayo de 2019

DANOS, SEÑOR, DE ESE PAN DE VIDA ETERNA

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Poco a poco, y en la medida que comamos su Cuerpo Eucarístico, vamos asemejándonos a Cristo Jesús. Él es el verdadero Pan bajado del Cielo que nos alimenta y nos conforta. Es un alimento que nos va asimilando a su estilo de vida si le ofrecemos la morada de nuestro corazón bien intencionado y arrepentido de todas nuestras faltas y omisiones. 

Jesús nos atrae y nos va haciendo asimilar su estilo de vida. Nos hace ir despertando nuestra hambre de Dios y sed de escuchar su Palabra. Su comida y bebida es de Vida Eterna. Por eso, Señor, consciente de la necesidad de alimentarnos Eucarísticamente te pedimos que nos des esa voluntad de acercarnos diariamente a la Eucaristía y participar de ese alimento que te haces para cada uno de nosotros.

Infunde en nosotros, Señor, el deseo de desearte como alimento y centro de nuestra vida. Danos tu Pan vivo. Quiero vivir cada Eucaristía como un encuentro personal contigo, reconocer tu presencia, sentir tu calor y alentar tu amor en mí pobre corazón. Y, sobre todo, Señor, no desfallecer, porque hay momentos que me cuesta ir y que me distraigo. Hay momentos de confusión, de desgana y abatimiento. Hay momentos de peligro de caer en la rutina y en la indiferencia.

Renueva, Señor, ese amor primero que tuve contigo y que mi corazón se llenaba de gozo y alegría. Haz que siempre mi pobre corazón se mantenga joven, en actitud renovadora y que crezca en vivir tus mismos sentimientos según tu Palabra. No permitas que me quede en la mediocridad y que transmita mediocridad, sino que viva intensamente tu Palabra y transmita tu Palabra con la Gracia que me viene de Ti, mi Señor.

Yo, por lo que a mí corresponde, trataré de esforzar toda mi voluntad para perseverar y estar a tu lado y alimentarme de ese Pan que eres Tú, bajado del Cielo. Un Pan que da Vida Eterna. Amén.

miércoles, 8 de mayo de 2019

CUESTIÓN DE REFLEXIÓN Y SENTIDO COMÚN

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Está claro que la fe va por delante. Uno cuando cree en alguien se confía y se fía de su palabra. Ese es el caso que nos ocupa. Crees o no crees. Pero, una vez que crees, el sentido común te dice que, igual que resucitó el Señor, tu también resucitarás. Es la deducción clara y lógica. Por otro lado, esa aspiración es la máxima que guardas en tu corazón. Te gustaría encontrar un elixir, un tratamiento, una estrategia, dieta o manera de vivir donde tu vida se alargue lo más posible. 

Y cuando aspiramos a eso, entendemos que ese alargamiento sea en las condiciones óptimas de bienestar, de salud de máxima plenitud. Es decir, Jesús nos está ofreciendo para lo que hemos sido creados, para Vivir Eternamente. Nos lo dice clarito en el Evangelio de hoy: 

«Yo soy el pan de la vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, no tendrá nunca sed. Pero ya os lo he dicho: Me habéis visto y no creéis. Todo lo que me dé el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré fuera; porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Y esta es la voluntad del que me ha enviado; que no pierda nada de lo que él me ha dado, sino que lo resucite el último día. Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que vea al Hijo y crea en Él, tenga vida eterna y que yo le resucite el último día».

Sería muy provechoso y conveniente reflexionar seriamente y profundamente esta Palabra. Porque, tarde o temprano será nuestra realidad. Nos espera la muerte y estamos hecho para la Vida. Vida Eterna en Plenitud. Hagamos esta reflexión, pero no solos, sino acompañados del Espíritu Santo, que nos guía, nos asiste y nos ilumina para que veamos claro y comprendamos. Amén.

martes, 7 de mayo de 2019

DAME, SEÑOR DE ESE PAN

Resultado de imagen de Jn 6,30-35
En este mundo todo lo que puedo encontrar es perecedero. El alimento, digamos inmaterial de mi espíritu se desvanece como el humo. Mis ambiciones, vanidades, ideales, motivaciones, objetivos, glorias y honores se corroen y oxidan con el tiempo hasta llegar a desaparecer. Todo aquí abajo perece. Por eso, buscar las cosas de este mundo no tiene sentido. Sin embargo, son las cosas de arriba, sobre todo el Alimento que perdura lo que debe ocupar el centro y la búsqueda de nuestra vida.

Y ese alimento está en el Señor Jesús. Él nos dice hoy: «Yo soy el pan de la vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, no tendrá nunca sed». Ese es el Pan que debemos buscar, un Pan que sacia plenamente y nos quita el hambre y la sed. Y, conscientes que estoy amenazado y esclavizado por el mundo, demonio y carne, te suplico, Señor, que me liberes de esas esclavitudes y me sostengas alimentado por tu Espíritu.

Dame, Señor, de ese Pan que me alimenta mi espíritu y me fortalece ante las amenazas que recibo de este mundo. Mis apetencias y mi naturaleza se ven asediadas y seducidas por las tentaciones de este mundo, que, aun siendo perecedero, me seducen y me atraen. Mi naturaleza humana, herida y tocada por el pecado está sometida a las influencias y seducciones del demonio y, sin tu Gracia, Señor, me siento débil para poder resistirme y luchar contra ellas.

Por eso, quiero, Señor, estar y permanecer en tu presencia y alimentarme de ese Pan de Vida que Tú me ofreces con tu Cuerpo y tu Sangre. Fortalece mi voluntad y mi perseverancia para no perderte nunca de vista y para que seas Tú, mi Señor, la primera y única opción fundamental de mi vida. A Ti, Señor, me confío y entrego mi vida, a pesar de las debilidades de mis concupiscencias y mis pecados, en la confianza de que Tú me transformes, me limpies y, con tu Infinita Misericordia, me perdones. Amén.

lunes, 6 de mayo de 2019

DAME SABIDURÍA, SEÑOR, PARA BUSCAR EL ALIMENTO QUE PERDURA

Resultado de imagen de Jn 6,22-29
Lo importante en la vida, eso siempre lo he tenido claro, es buscar el verdadero Tesoro. Porque, hay muchos tesoros que, al rasparlos superficialmente descubre que están hecho de herrumbre y material corrosivo. Luego, descubierto esto sabes que su valor es aparente y no de gran importancia. Así, descubres que en la vida hay muchas cosas cuyo valor es aparente. Las apariencias engañan, y no sólo con el valor de las cosas, sino también en las mismas personas.

Por eso, Señor, te pido que me des la sabiduría de saber discernir lo bueno de lo malo; lo real y verdadero de lo falso y aparente. La vida tiene muchas cosas que nos entran por los ojos, pero luego observamos y experimentamos que su valor es engañoso. Nada que perece tiene un gran valor. Quizás, puede ser que su esplendor y hermosura sea un espejismo que, tan pronto como nos deslumbra desaparece. Esas cosas ocurren en la vida misma. Tratamos de conservar la salud y gastamos, quizás, más esfuerzos y tiempo conservando algo que está destinado a morir. 

Porque, nuestra vida terrenal tiene que pasar por la muerte. Tiene que destruirse para luego resucitar con un cuerpo glorioso como nos ha mostrado nuestro Señor Jesús. Por eso, hoy nos dice que busquemos el alimento que perdura, no el de aquí abajo que se corrompe y desaparece. Estamos llamados a una Vida Eterna, y esa Vida Eterna no nos la da las cosas de este mundo, sino sólo la fe en el Señor y viviendo en y según su Palabra.

Por lo tanto, busquemos al Señor motivados por el alimento espiritual, que es el que nos da la Vida Eterna. Y eso lo hacemos tratando de vivir en su presencia por medio de la oración y los sacramentos y perseverando en la comunidad. Pidámoslo con confianza y con perseverancia. Recordemos lo que nos ha dicho el Señor:  Pedir y recibiréis; buscar y hallaréis; tocar y se les abrirá. Y eso, Señor, siguiendo tus mandatos y Palabra hacemos. Amén.

domingo, 5 de mayo de 2019

NECESITO TU ALIMENTO, SEÑOR

Resultado de imagen de Jn 21,1-19
El Señor nos sacia nuestra hambre. Nos da el pan y el pez y nos alimenta. Y donde aquellos pescadores no habían pescado nada durante toda la noche, el Señor les llena las redes de peces con una sola señal diciéndoles que echaran las redes a la derecha. Un signo claro de que, en y con Él, nuestras obras darán frutos.

Y nos alimenta para que recuperemos fuerzas y podamos seguir nuestra misión continuadora de pescar hombres para su Reino. Sabemos que nuestros frutos no son obra nuestra sino todo nos viene de Dios, y en esa confianza apoyamos nuestra esperanza y nuestra actitud de esfuerzo y trabajo. Y eso nos mueva a estar siempre a su lado. Y lo hacemos con la oración, con la reflexión de su Palabra, con la frecuencia de los sacramentos y la perseverancia fiel en la comunidad, grupo o parroquia.

No debemos alejarnos ni sacar la barca de nuestra vida por nuestra sola cuenta. Debemos, como decíamos ayer, tener al Señor siempre invitado en nuestra barca y pescar acompañados de Él., porque es Él quien realmente hace todo sirviéndose de nuestra torpe y limitada colaboración. Pero, eso sí, necesita de nuestra colaboración, pues nos ha hecho libre y cuenta con nosotros. Él nos respetará siempre y sólo actuará si le entregamos nuestra libertad. Libertad que en sus Manos nos hará más libres.

Pidamos al Señor que nos de la vista, la fuerza y la prontitud de correr hacia Él. Tal y como hizo Pedro cuando oyó que era el Señor quien estaba en la orilla. Estemos atento y prestos, porque, también para nosotros el Señor está en la orilla de nuestra vida indicándonos que echemos nuestra red a la derecha. Se trata de creer en Él y de, como hicieron los apóstoles, echar la red confiado en su Palabra.

No perdamos la confianza y la fe en el Señor y abramos los ojos para poder descubrirlo en las orillas de nuestra vida y estar siempre presto y disponible a invitarlo a subir a nuestra barca. Amén.

sábado, 4 de mayo de 2019

SUBE, SEÑOR, A LA BARCA DE MI VIDA

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No quiero navegar solo, pues, por mi condición humana me siento incapaz a doblegar los elementos y las tentaciones que el mundo me presentan. Hay muchas tempestades en la navegación de la barca de mi vida y sé que, de enfrentarme yo solo, será víctima y reo de muerte. Sólo junto a Ti, Señor, tendré segura mi victoria, porque Tú puedes contra el mundo.

Necesito, Señor, no un buen timonel, sino el mejor. Necesito un patrón que sepa sortear todos los peligros que el mar embravecido de este mundo me presenta. Un mar dispuesto a tragarme y a hundirme en el abismo de mis concupiscencia, egoísmos y pecados del que, sólo Tú, Señor, puedes liberarme. Por eso, recurro a Ti, mi Señor, humildemente y esperanzado en tu Misericordia.

Sólo Tú, Señor, estás dotado y capacitado para dirigir mi barca y llevarla a buen puerto. Sólo Tú puedes orientarla hacia ese puerto que anhela mi corazón. Por eso, Señor, te entrego el timón de mi vida y la barca de todo mi ser, para que seas Tú el gran timonel que traces su rumbo y la dirijas hacia aguas tranquilas y mansas que llenen sus redes de gozo y paz eterna.

De eso, Señor, quiero llenar las redes de mi vida, del fruto de mi trabajo y perseverancia siguiendo tus mandatos y tus ordenes. Y confiando en hacer lo que Tú me ordenes, hasta el punto de echar mis redes a la derecha para llenarlas de buenos peces. Guía, Señor, la barca de mi vida, porque sin Ti quedaría a la deriva de este inmenso mar y a merced de sus tempestades y oleaje.

Sube, Señor, a mi barca y ponle sentido al rumbo de mi navegación para que, sorteando las grandes tempestades de mi vida, pueda siempre levantar mi vista y seguir tus pasos sin desfallecer ni abatirme por los fuertes vientos que amenazan con apartarme de Ti. Fortalece, Señor, mi voluntad y acrecienta mi fe para que, confiado y esperanzado en Ti mantenga firme mi entrega y deje mi vida en tus Manos. Amén.Oraci

viernes, 3 de mayo de 2019

¿A DÓNDE VAS? ¿SABES Y CONOCES TU CAMINO?

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HOY A LAS 09:00 HORA PENINSULAR, 08:00 HORA CANARIA, REZO DEL SANTO ROSARIO POR LA DEFENSA Y UNIDAD DE LA VIDA Y LA FAMILIA. ÚNETE A LA HORA QUE PUEDAS Y DESDE DONDE PUEDAS. 


Todos debemos de tener una hoja de ruta en nuestra mente y definida en nuestro corazón. No en vano, nuestro Padre Dios nos ha dejado bien gravado en nuestro corazón la huella de nuestro destino y la ruta de nuestro camino - Jr, 31, 31-33 -. Y, para evitar equívocos y confusión, ha enviado a su Hijo para señalarnos el camino claramente. Él es el Camino, la Verdad y la Vida, y conviene tenerlo muy claro para evitar perdernos en las aguas pantanosas de este mundo; en las trampas seductoras activadas por el demonio y las apetencias naturales nacidas del pecado dentro de nosotros mismos.

Sólo en Él podemos ir sorteando todos esos obstáculos que nos llevan al pecado y a emborrarnos su verdadero rostro. Sólo en Él podemos tener claro el Camino a seguir con la esperanza de estar siempre franqueados por la Verdad y sostenernos en la esperanza de la Vida. Y es que cuando se tiene el norte claro encontramos la fortaleza necesaria para superar y vencer todos los obstáculos que se nos van presentando.

No perdamos nunca la meta de nuestro camino. Es el Señor quien nos alumbra y nos guía y quien sostiene nuestros pasos. Unidos a Él y con la mirada fija en Él iremos construyendo la vivencia de nuestra vida en y desde Él. Pero, eso nos exigirá renuncias, sacrificios y lucha en cada momento de nuestra existencia. Nunca será fácil, porque será una lucha sin cuartel y en la que nosotros tenemos mucho que decir y poner. 

Porque, si es verdad que todo nos viene del Señor y todo es por su Gracia, Él ha querido que nosotros colaboremos y nos ha creado libres para poder decidir. Y esa decisión está en nuestras manos. Podemos abrirnos o cerrarnos a su Gracia y, en esa medida, podemos vencer o ser vencidos. Porque, mundo - demonio y carne nos pueden y, enfrentados por nuestra cuenta, siempre seremos vencidos.

Te necesitamos Señor, y dejarnos llevar y dirigir por el Espíritu Santo, para que con su auxilio, su fortaleza y su asistencia levantar una muralla ante el mal e impedir que nos alejen de Ti. Danos, Señor, esa sabiduría para saber siempre discernir y optar por seguir tus pasos, pues sólo Tú eres el Camino, la Verdad y la Vida. Amén.

jueves, 2 de mayo de 2019

MUNDO - DEMONIO - CARNE


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El mundo es el lugar escogido para nuestra salvación. No podemos irnos de él, porque es en él donde tenemos que salvarnos. Pero, sí tenemos que tener muy en cuenta que es un lugar de mucho peligro y que va a estar intentando seducirnos, auspiciado por el príncipe del mundo, el demonio, para rendirnos a sus encantos y ofertas seductoras. Nuestra naturaleza - carne - es débil y juega un papel muy importante que el demonio sabe aprovechar muy bien.

Por lo tanto, nuestra mirada tiene que estar alta, mirando a lo alto, porque es de lo alto de donde nos viene la salvación. No podemos bajarla ni por un instante, pues de hacerlo corremos el peligro de no poder levantarla de nuevo. Somos débiles y, el demonio, puede hacernos creer que somos fuertes y, confiados en ello, quedar presos en sus garras. Levantemos, pues, la mirada y pongámonos en Manos del Señor.

Creamos en la Palabra de Dios revelada por su Hijo Jesús, que encarnado en naturaleza humana como nosotros, nos señala el camino por donde tenemos que andar para encontrar nuestra salvación. El mundo es ese lugar por el que peregrinamos al Padre y es en el mundo donde nos tenemos que purificar y trabajar nuestra salvación. No estamos solos, tenemos la Palabra de Dios y, sobre todo, la acción del Espíritu Santo, que enviado por el Padre nos acompaña en nuestra lucha de cada día contra esos peligros ya señalados.

No tengamos miedo, porque no estamos solos. Confiemos en nuestro Padre Dios que nos ha entregado a su Hijo, para que con su Muerte y Resurrección, haga ganado para nosotros la oportunidad de salvarnos si creemos en Él. Por eso, abramos nuestros corazones a su Gracia y pongamos toda nuestra confianza en sus Manos. Confesemos nuestra fe y creamos en Él. 

Sí, Padre, creemos en Ti porque nos fiamos de tu Hijo, el que Tú has enviado y has declarado y anunciado como el amado, el predilecto. Él nos ha revelado tu Rostro y nos ha señalado el camino a seguir para reunirnos contigo. Y nosotros queremos seguirle y obedecer sus mandatos. Danos la Gracia, la Fortaleza y Sabiduría para lograrlo. Amén.

miércoles, 1 de mayo de 2019

EL PELIGRO DE PERDER LA REFERENCIA DE LA VERDAD

Resultado de imagen de Jn 3,16-21
Podíamos empezar esta humilde reflexión preguntándonos sobre la verdad. ¿Qué es la verdad? Esas palabras salieron de la boca de Pilato en el juicio y preguntas que le hizo a Jesús. Y hoy podíamos preguntárnosla nosotros de nuevo. ¿Qué es la verdad? La conclusión que hoy podemos plantearnos es que cada cual tiene su verdad. 

Tú piensas así y pides respeta para tu manera de ver las cosas, y los otros manifiestan lo mismo. El resultado es que podemos llegar a la conclusión de que hay muchas verdades. Tantas como seres, grupos o colectivos haya en el mundo. Cada cual interpreta las cosas, los actos y la moral cómo y según piensen o crean. Luego, diríamos que no hay una verdad sino varias. ¿Realmente, es eso así?

Supongo que ese argumento se cae por su propio peso. Hay una sola verdad y todas las demás deben de irse purificando hasta coincidir y llegar a una única Verdad. Esa Verdad con mayúscula que está por encima de todas las pequeñas verdades de nuestras vidas. Una sola Verdad dirige al mundo y ha creado el mundo. Una sola Verdad es la que nos salva y la que alcanza la Perfección Absoluta. Creo que eso está fuera de dudas y que todos, desde lo más profundo de nuestros corazones, lo admitimos y creemos así. 

Una Verdad absoluta que abarca todo e imparte perfecta justicia. Sin lugar a duda que a nosotros, seres humanos, se nos escapa y necesitamos estar adheridos a ella para irnos perfeccionando y llegar a, unidos a ella, encontrar la perfección. O lo que es lo mismo, la Vida Eterna, que es a lo que estamos llamado y deseamos. Cristo Jesús no es una opinión más. Él es la Verdad Absoluta, es el Camino y la Vida.

Apartados del Señor nos perdemos, nos confundimos y experimentamos que nuestras leyes y verdades son limitadas, imperfectas y no abarcan el complejo e ilimitado casos que nos relacionan y nos hacen desconocidos e incomprendidos para nosotros mismos. Necesitamos la Luz del Señor para que nos aclare nuestro camino y nuestra búsqueda de la Verdad. Sería inútil cerrar los ojos a la luz del sol que nos alumbra cada día. Pues, de la misma forma, será inútil cerrar los ojos al Espíritu Santo que te alumbra el Camino para que llegues a la Casa del Padre. Amén. 

martes, 30 de abril de 2019

ABIERTOS A LA ACCIÓN DEL ESPÍRITU


Imagen relacionadaEse es el camino, estar abierto a la acción del Espíritu Santo. Es verdad que no sabemos de dónde viene ni por dónde va, pero abiertos y disponible a sus acciones y señales significa estar atento a lo que nos proponen y a lo que podamos hacer. Es verdad que es difícil saberlo, pero nuestras mismas capacidades nos pueden alumbrar para responder.

No cabe duda que todos tenemos unos talentos. Unos para una cosa y otros para otras - 1ª Corintio 12, 4-11 - y eso nos puede servir de señal para seguir el camino que el Espíritu nos va señalando. Lo importante es que vayamos notando que el mayor tiempo de nuestra vida lo vamos dedicando a la obra de Dios, o, al menos, a utilizarlo para dar a conocer la Buena Noticia.

Es verdad que mi vida va por debajo de lo que proclamo, pero, por la Gracia de Dios, voy tratando de ajustarla y ponerla al mismo nivel. Sé que no lo logro y que me cuesta mucho, pero esas son las circunstancias que me ayudan a ser humilde y reconocerme pecador. Y a perseverar y mantenerme cerca del Señor, Camino, Verdad y Vida.

Señor, te pido que me des fortaleza y perseverancia para continuar sin desfallecer por ese camino. Un camino que, a pesar de sus exigencias, me va ayudando a tratar de intentar parecerme un poquito más a Ti. Unas veces, siempre por tu Gracia, quizás lo logro un poquito, y otra veces, por mi torpeza, apetencias, egoísmos y pecados, fallo y me alejo de Ti. 

Pero, tanto de una como de otra, Señor, me pongo en tu presencia y te pido que me des la humildad y la mansedumbre que me hagan parecerme cada día más a Ti y acercarme a reflejarte según tu estilo de vida. Amén.
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