ÚLTIMAS REFLEXIONES

UN RINCÓN PARA ORAR

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UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular 09:00, en Canarias a las 08:00, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario (VER AQUÍ) por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas hemos recibido de nuestro Padre Dios

martes, 30 de septiembre de 2014

CAMINOS DE ENFRENTAMIENTOS



Nunca la subida a Jerusalén puede significar enfrentamiento. Si es así no estamos subiendo, como Jesús, a Jerusalén. Subir a Jerusalén significa renuncia, libertad, entrega, desapego, generosidad y, sobre todo, amor. Todo menos enfrentamientos, luchas, envidias, diferencias, divisiones y desunión. Porque para eso no hace falta subir, podría también conseguirse quedándose abajo.

Subir a Jerusalén exige capacidad de sufrimiento, de soportar bofetadas, insultos, molestias y todo tipo de rechazos que nos duelen y hasta nos puede costar la vida. Jesús, empeñado en subir, hizo saber a sus apóstoles y discípulos que era necesario. Y que lo había que hacer despojado de todo poder y de toda actitud que provocará violencia y enemistad. Porque la escalera para subir es el Amor.

¿Y yo Señor? ¿Entiendo que hay que subir y cómo hay que hacerlo? ¿Soy capaz de atreverme a seguirte despojado de toda actitud violenta y dispuesto a soportar por amor? Claro que no lo soy, pero contando contigo, que me lo has prometido, si que podré hacerlo.

Dame Señor la Gracia de saber administrar, por amor, tus regalos y tu misericordia, para que siguiendo los dictados de tu Espíritu sepa darme, entregarme y servirte en los hombres que me rodean. Amén.

lunes, 29 de septiembre de 2014

IMPOSIBLE ESCONDERSE A LA MIRADA DE DIOS



Sin lugar a duda que no somos consciente de los actos de nuestra vida, porque de serlo tomaríamos conciencia que el Señor nos ve en todo momento y sabe de los escondrijos e intenciones más profundas de nuestro corazón. Es posible que muchos se rían de esta verdad, pero tarde o temprano se toparán con ella. 

Le ocurrió a Natanael al presenciar como Jesús sabía quien era y donde había estado tumbado. Fue tanta su impresión que brotó de sus labios una hermosa confesión: «Rabbí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel». Igual nos pasará a cada uno de nosotros cuando el Señor nos describa quienes somos y donde estamos. 

Pongamos nuestra confianza en Él y aprovechemos la asistencia de los tres arcángeles, por encargo del Padre, que nos asisten en la defensa del Maligno, caso de Miguel Arcángel, o nos transmiten la sabiduría de la salvación en el Hijo por la encarnación de María, caso de Gabriel, y nos cura y alivia de nuestros peligros y enfermedades en el caso de Rafael.

Gracias Padre por tus cuidados, por tus mimos y caricias, y por ese hermoso regalo, que hoy celebramos, de tus tres arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael.

domingo, 28 de septiembre de 2014

PALABRA Y VIDA




Supongo Señor que ambas actitudes pueden estar mal, porque negarte obediencia o mentirte no deben estar bien. Pero, a la hora de la verdad creo que el que se negó a ir y luego arrepentido fue, tuvo la valentía de ser humilde, reconocer su falta y su pecado de obediencia y respeto y, arrepentido, fue.

Miro para atrás y revuelvo en mi memoria las veces que te he prometido cosas, o me he comprometido a responderte en algo y he fallado. Sin ir más lejos, ¡cuántas promesas de no volver a pecar!, y ¡cuántas caídas por pereza, irresponsabilidad, debilidades o incumplimientos! ¡Señor, te piedad de mí, porque soy un pobre pecador y te he mentido infinidad de veces!

Estoy más en la piel del hijo que dice sí y luego falla, que aquel que respondiéndote no, luego, arrepentido, va y cumple con lo que le has mandado. ¡Quiero Señor enmendarme y serte fiel!; ¡quiero Señor ser tu fiel servidor y cumplir con tus mandatos! Dame la Gracia de poder hacerlo porque soy un pobre y mísero pecador que dice y no cumple.

Necesito Señor la fuerza de tu Gracia para, empeñado en serte fiel, alcanzar y fortalecer mi voluntad y, no sólo decirte sí a tu mandato, sino también cumplirlo según te he dado mi palabra. Y eso te suplico en este momento, agarrado y de la Mano de tu Madre María, la fiel cumplidora de palabra y vida, que supo en todo momento serte fiel con la palabra y con la vida. Amén.

sábado, 27 de septiembre de 2014

LA CRUZ MI ÚNICO CAMINO



Me lo ha dicho claro, muy claro. La Cruz es el único camino. Vanos serán mis esfuerzos en querer caminar en otro sentido, porque sólo me salvará el camino de la Cruz. Jesús ha transformado la muerte de Cruz en muerte de liberación. Muerte de Cruz por amor a todos los hombres, a pesar de los rechazos, de las cadenas, de las bofetadas, de los insultos y castigos.

Una muerte de Cruz aceptada libremente por amor según la Voluntad del Padre. Y ese es mi camino. No hay otro. Un camino de difícil recorrido, de renuncias y sacrificios, de oscuridades e incomprensiones, de amarguras y de muerte. Pero un camino bañado de gozo, del gozo del amor entregado en Aquel que ha venido y de la muerte, venciéndola, ha Resucitado para también nosotros resucitar eternamente en gozo y alegría en Él.

Pidamos confiados en la esperanza de ser escuchados y atendidos para, pasada nuestra pasión, injertados en el Señor, resucitemos a la Vida gozosa y feliz eternamente. Amén.

viernes, 26 de septiembre de 2014

EN LA SOLEDAD DE MI ORACIÓN

HOY A LAS 09:00 HORA PENINSULAR, 08:00 HORA CANARIA, REZO DEL SANTO ROSARIO POR LA UNIDA Y DEFENSA DE LA FAMILIA. ÚNETE A LA HORA QUE PUEDAS Y DONDE PUEDAS 




Gracias Señor por quedarte para acompañarme. Gracias Señor por darme a cada instante la luz de tu sabiduría para guiarme por tus caminos difíciles y peligrosos por los pecados de este mundo. Gracias Señor por abrir mis labios para sonreír y soportar a los que me rodean y se relacionan conmigo. Gracias Señor por mantener un diálogo cercano, continuado conmigo.

Gracias Señor por no abandonarme en los momentos difíciles, de mayor soledad y de pasos duros y cuesta arriba donde el ritmo se hace insoportable y pesado de mantener. Gracias Señor por darme la Gracia de tu Presencia y moverme a adorarte y glorificarte.

 Gracias Señor, muchas gracias por ser mi amigo y llenar mi vida de esperanza, de sentido, de luz y amor. Y gracias por saberme atendido y correspondido y mantener la esperanza de recibir la fuerza y la sabiduría para ser capaz de esforzarme en amar como tu me amas. Amén.

jueves, 25 de septiembre de 2014

TÚ ERES SEÑOR LA RAZÓN DE MI VIDA



No quiero quedarme en la simple curiosidad. Curiosidad que al verte en los pobres, en los excluidos, en los marginados, encarcelados, explotados, indefensos, sometidos y en el silencio de los que no tienen voz ni voto, pierde toda su fuerza porque me pareces débil y pobre. ¿Quizás espero un Dios fuerte, poderoso e invencible?

Herodes, que sintió curiosidad por verte, se desinflo cuanto te vio y te interrogó. Posiblemente espera un profeta con poder y fuerte. Y Tú, Señor, viendo su necedad permaneciste en silencio. No permitas que yo me quede desilusionado o desencantado ante tu pobreza y humildad. No permitas que en los pobres me aparte de Ti porque no encuentre lo que mi carne pecadora le apetece.

Dame, Señor, la paciencia y la sabiduría de saber que eres Tú, el Señor de Abrahán, de Isaac y de Moisés, que liberó a su pueblo de Egipto y que en su Hijo Jesús nos liberas y nos salva también a nosotros. Líbéranos de todas las tentaciones de poder y de fuerza y danos un corazón humilde y pobre para soportar todas las pruebas que nos amenacen con alejarnos de ti.

Y mantén, Señor, la llama que nos aliente y nos sostenga siempre vivos y peregrinos en actitud caminante junto a Ti durante el trayecto de nuestra vida hasta alcanzar la meta que empezó en Ti y termina en Ti. Amén.



miércoles, 24 de septiembre de 2014

TENEMOS LA RUTA BIEN DEFINIDA



No nos ha dejado el Señor huérfanos de misión. Nos ha marcado el camino bien claro. Otra cosa es la dificultad que encierra el romper nuestra propia cárcel y liberarnos para realizar la misión encomendada. Misión que no es otra que la de proclamar  el Reino de Dios y de curar a los enfermos.

Desde ese mandato descubrimos dos aspectos, al menos yo observo y descubro en este momento. Primero, proclamar implica conocer y vivir lo proclamado. No podemos proclamar la verdad si nosotros nadamos a dos aguas, entre la verdad y la mentira. No podemos proclamar el Reino de Dios, si nosotros vivimos en otro mundo alejado del que Dios nos invita y ofrece. Sería absurda y disparatada nuestra proclamación, pues decimos lo que no vivimos.

Y segundo, la necesidad de curar implica buscar y descubrir al enfermo. Y yo primero necesito experimentar esa necesidad de ser curado para luego, por el poder del Espíritu Santo, darme en esperanza y sanación, por la Gracia de Dios, a aquellos que buscan y piden la curación. Nunca demandará curación aquel que no experimenta la enfermedad. Es condición primera descubrir tu enfermedad para luego pedir y esperar ser curado.

Y no hay mejor receta y medicina que la de la oración. Recemos para que llenos de la Gracia de Dios vivamos en la esperanza de ser sanados y, por su Gracia, contagiar y sanar la alegría y la esperanza de experimentarnos salvados por y en el Médico que cura y salva. Amén.

martes, 23 de septiembre de 2014

EN EL ESFUERZO DE CUMPLIR SU VOLUNTAD



Amar a Dios no parece tan difícil. Cumplir los preceptos dominicales, de oración y con las obligaciones de la Iglesia no nos resulta tan cuesta arriba. Pero el Señor nos dejó algo más duro y casi imposible de cumplir. Se trata del amor al prójimo. No podemos decir que le amamos si no amamos al que está a nuestro lado; a aquel que vive cerca y se cruza en nuestro camino.

Son esos, los que tropiezan en nuestra vida cada día los que nos dan la oportunidad de demostrarle al Señor que le amamos, y los que nos ayudan a, sirviéndoles, cumplir con la Voluntad del Señor. Es esa la dificultad de cumplir la Voluntad de Dios y los que, oyendo su Palabra la cumplen amando a los demás están cumpliendo su Voluntad tal y como Dios quiere.

Así lo hizo María y muchos discípulos y mujeres que le acompañaron, y tendremos que hacerlo también nosotros si queremos ser sus discípulos y seguirle. No vale simplemente cumplir con los preceptos sino amar con la vida.

Por eso toca pedírselo y suplicarle nos llene de su Gracia y fortaleza para ser capaces de vivir en su Amor y fortaleza. Sin Él no podemos conseguirlo, porque amar como Él nos ama está por encima de nuestra naturaleza enferma y tocada por el pecado. Pero en Él y con su Gracia podemos conseguirlo.

Dios no nos propone nada que no podamos hacer. Es verdad que solo no podemos, pero con Él y con su Gracia somos lo suficientemente fuertes para vencernos y darnos en servicio y justicia a los demás.

lunes, 22 de septiembre de 2014

¡ENCIENDE LA LUZ DE MI CORAZÓN SEÑOR!



Sé que dentro de mí hay luz, una luz que Tú has prendido con tu Luz. Pero una luz que no alumbrará sí Tú Señor no la alimentas y la avivas. Por eso, Señor, mi luz depende de tu Luz y de que siempre esté cerca de Ti para alumbrarme en la oscuridad de mi camino.

Hay momentos que corro peligro de perderme, porque la oscuridad se hace densa y opaca e impide ver. Y siento miedo, sobre todo si, descuidado, me he alejado de tu Mano y retrasado un poco. También ocurre que a veces, distraido, me confunden esas luces brillantes que encandilan y lucen hermosas y atrayentes. Luces que invitan a acercarse y a dejarse llevar por ellas, pero que luego son como espejismo falsos que esconden vacío y muerte.

Dame, Señor, la sabiduría y la fortalece de permanecer en el camino pegado a tu Mano y en constante relación contigo para que la antorcha de mi corazón permanezca incandescente y viva alumbrándome y también dando luz a todos aquellos que se acerquen en mi camino. 

¡Dios mío, gracias por tu Luz, porque con Ella podemos encontrar el Camino, la Verdad y la Vida!. Amén.

domingo, 21 de septiembre de 2014

DESPIERTA MI CORAZÓN A TU LLAMADA



¡Señor, me ofreces trabajo seguro y para siempre!, ¿cómo puedo negarme o protestar por tu salario? Lo que Tú decidas y convengas es bueno y lo mejor. Porque Tú buscas mi bien y todo lo has hecho para mi disfrute. No tienes en cuenta la hora ni el tiempo, y a todos nos das la mismas oportunidades de acudir a tu Viña.

Gracias Señor por buscarme y contarme entre los convocados. Aparta de mí toda envidia, prepotencia y reivindicaciones de creerme merecedor de mejor salarios que otros que han acudido más tarde. Sólo Tú, Señor, sabes dar a cada uno lo suyo, y sólo tu Misericordia nos perdona y nos da aquello que no merecemos, porque tu Amor es Infinito y no podemos entender.

Dame la sabiduría de no llevarme por mis criterios humanos, porque esos no son los tuyos, y confiar en lo que Tú hagas, pues esos son los buenos y justos. Yo, Señor, quiero permanecer atento y presto a tu llamada y acudir a la hora que Tú convengas llamarme y ajustarme sin rechistar a tu salario, porque eso Señor es lo justo.

Gracias Dios mío por tu Misericordia y por abrirnos las puertas de tu Viña, porque son muchos los trabajadores desorientados, sin esperanzas y sin saber a dónde acudir para encontrar el sustento diario que les dé la esperanza de un mundo mejor y en paz.

sábado, 20 de septiembre de 2014

¡SEÑOR, ABONA CON TU GRACIA LA TIERRA DE MI CORAZÓN!



Sin el agua de tu Vida y la Gracia de tu Amor, mi tierra, Señor, no dará frutos según tu Palabra. Nunca será tierra buena si Tú, Señor, no hundes tu Muerte de Cruz en mis entrañas. Sólo desde el sacrificio de tu Vida en la Cruz, mi seca, polvorienta y desnutrida tierra podrá dar frutos para Gloria tuya.

Dame, Señor, la fertilidad de no sólo ser tierra buena y fértil, sino capaz de llevar mis semillas fértiles a otras tierras secas, angostas, duras y entre zarzas para que, echando raíces profundas y buenas sean capaz de dar frutos de amor. Amén.

viernes, 19 de septiembre de 2014

YO TAMBIÉN QUIERO ACOMPAÑARTE SEÑOR

HOY A LAS 09:00 HORA PENINSULAR, 08:00 HORA CANARIA, REZO DEL SANTO ROSARIO POR LA UNIDA Y DEFENSA DE LA FAMILIA. ÚNETE A LA HORA QUE PUEDAS Y DONDE PUEDAS




Yo también quiero ir contigo, Señor. Quiero seguirte para escuchar tu Mensaje y para, en la medida de mis posibilidades, y por tu Gracia, vivirlo y proclamarlo. Porque todo lo bueno no se puede quedar escondido, y menos dentro de mí. Igual que cuando una buena noticia explota en mi corazón y quiere darse a conocer, tu Mensaje, Señor, tu Buena Noticia necesita ser proclamad y dada a conocer a todos los hombres.

Porque todos los hombres buscan la felicidad, pero una felicidad eterna, para siempre. Nada que se acabe es plenamente bueno, porque tarde o temprano nos dejará igual. Tú, Señor, eres Eterno y permaneces para siempre. Y, salidos de Ti, estamos hechos para terminar en Ti, porque Tú eres el Camino, la Verdad y la Vida.

Por eso, Señor, te pido que alientes mi vida, despiertes y avives mi corazón y des sabiduría a mis palabras, acompañada de mi vida, para llevarte dentro de mi a todos aquellos que no te conocen o pasan indiferentes ante tu presencia. Dame, Señor, la fortaleza y la paciencia para soportar, perdonar y, sobre todo, amar a todos aquellos que te rechazan y te niegan en mi persona. 

Quizás por mis malos testimonios, mis pésimos ejemplos, mis torpes palabras y mi vida pecadora, muchos, Señor, no llegan o se alejan de Ti. Llena mi vida de santidad y de tu Gracia para que, a pesar de su pobreza y pecados, brille tu Luz y tu Misericordia Infinita de Bondad y de Amor. Amén.

jueves, 18 de septiembre de 2014

TE NECESITO EN TODO MOMENTO



Contemplando la escena del fariseo Simón y la pecadora agradecida me quedo perplejo y apesadumbrado. Porque, yo, Señor, me identifico con el fariseo, pero también quiero estar en el lugar de la mujer agradecida. Sí, Señor, me reconozco fariseo, pero también pecador arrepentido y agradecido.

Por eso, te repito, Dios mío, que no puedo permanecer ni un segundo sin Ti. Te necesito tanto para cuando me identifico con Simón el fariseo, suficiente, rico, soberbio y seguro de sus fuerzas. Mal intencionado y acusador de las debilidades de otros. Cumplidor fiel de las leyes y enemigo de aquellos que no alcanzan ni pueden cumplirlas. Y sólo, Señor, yo haré lo mismo que él. Te necesito para que transformes toda esa soberbia y prepotencia en misericordia y amor.

Pero también, cuando me identifico con la pecadora, quizás me limito sólo a rezar, a cumplir unas normas establecidas, como en tu tiempo era acostumbrado ofrecer agua para lavar los pies, ungüentos perfumados y el beso de bienvenida y paz. Y con eso me puedo quedar contento y satisfecho. 

Sin Ti, Señor, me olvidaré de los que sufren, de los que no te conocen, de los que necesitan amor, atenciones, oportunidades para descubrirte y acercarte a Ti. Sin Ti, Señor, no entenderé ni podré, no sólo hacer lo que debo, sino también sufrir las consecuencias de realizarlo. Porque sólo lo que duele tiene aroma y sabor a amor. Y lo que no huele así, quizás esté más en la órbita de Simón el fariseo, aquel que quería invitarte para sólo presumir de tu presencia.

Dame Señor, la sabiduría de descubrir la necesidad de tu presencia, y la paciencia para, aceptando tu Voluntad, vivirla con fe y esperanza. Amén.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

DESPIERTOS EN EL CAMINO



Hay varias formas de caminar. Supongo que a muchos nos sucede que en la medida que avanzamos en el camino, bien por el cansancio, por el calor u otras circunstancias, el camino se hace pesado y pasamos indiferente ante él. Es decir, no lo saboreamos, ni lo descubrimos ni nos enteramos. Será una caminata más, sin penas ni gloria y que se suma a la rutina acostumbrada.

Otra forma será la de aquellos que van animados en sus conversaciones, distraídos en sus aficiones o ensimismados en sus objetivos que no ven lo que sucede a su derredor ni muestran interés por descubrirlos. Para esos, el camino es una ocasión para, a parte de pasarlo bien, que es bueno, quemar un rato necesario para continuar la marcha de cada día.

Y, para otros, el camino significa avivar los sentidos, estar despiertos y con los ojos bien abiertos e ir atentos en cada paso a lo que sucede, lo que se mueve, lo que necesita algún cuidado o reparación y lo que es factible de mejora o renovación. Porque el camino nunca es igual. El próximo año estará más desgastado y necesitará reformas, nuevas formas de recorrerlo, para que, aunque la meta sea siempre la misma, la forma de alcanzarlo al ritmo de tus pasos sea siempre tu objetivo.

Un objetivo al que sólo se podrá llegar a través de un mismo y único ritmo de pasos, el amor. Porque sólo caminando en Él, el Señor, podemos avanzar con garantías de victoria.

martes, 16 de septiembre de 2014

¡GRACIAS SEÑOR POR LA VIDA!



Posiblemente no valoramos la vida sino cuando la tenemos en peligro. Posiblemente la exigimos como un derecho que nos pertenece, sin pensar que la hemos recibido de Dios, y que la perderemos, al menos en este mundo, para, compartiéndola con Xto. Jesús, ganarla para la eternidad.

Todos nuestros esfuerzos van dirigidos a prolongar la vida. Y no hay mayor susto y disgusto que cuando nuestra vida está en peligro, ya sea por enfermedad, por circunstancias de riesgos o enfrentamientos. Siempre hay esperanzas, acostumbramos a decir, menos para la muerte. Y es que perdida la muerte se acaba todo.

Sin embargo, para el creyente la vida de este mundo no tiene la última palabra. Sin escatimarla ni despreciarla, ni tampoco serle indiferente, la vida terrenal es un camino para alcanzar la Vida Eterna. La Vida gozosa y feliz vivida en plenitud. Teniendo esa perspectiva y esa promesa, no de un cualquiera, sino por Aquel que tiene autoridad y poder para cumplirlo, los creyentes en Jesús de Nazaret, Señor de la Vida y la Muerte, caminamos esperanzado llenos de gozo y felicidad.

Y hoy es uno de esos días que la Palabra del Señor nos habla de la Resurrección. Jesús nos manifiesta su Poder sobre la muerte, y en ese hijo único de la viuda de Naín, compadecido de su dolor y llanto, nos revela el horizonte que nos espera a aquellos que le siguen y creen en su Palabra. 

Gracias Señor Jesús, el Hijo de Dios Vivo, que has venido al mundo a salvarnos del pecado y a darnos Vida Eterna, Vida abundante bañada en gozo y felicidad. Gracias por tu Cruz, Señor, en la que has dado tu Vida para devolvernos la nuestra muerta por el pecado. 


lunes, 15 de septiembre de 2014

LA ESPERANZA DE LA CRUZ



No es la Cruz lo que aparenta, porque cuando todo parece indicar tristeza, sufrimiento y dolor, Jesús en su agonía y Muerte transforma la desesperanza en esperanza, y de la muerte renace la vida. Vida abundante y eterna. Por eso la Cruz desde ese mismo momento se transforma en Cruz de esperanza, Cruz de alegría y Cruz de victoria.

Hoy Señor, cuando tu Madre presencia tu Muerte al pie de la Cruz con su corazón atravesado por una espada, nosotros queremos, junto a ella, acompañarla y afirmarnos en tu seguimiento y confianza. Porque ese dolor de muerte se levanta, por tu Resurrección, en un clamor de gozo y alegría que nos llena de esperanza y de felicidad.

Te pedimos, Madre del Cielo, que intercedas por cada uno de tus hijos y, apoyados en tu testimonio, tu cercanía, tu amistad y maternidad nos ayude a relacionarnos con tu Hijo y a intimar con Él aceptando la cruz de nuestra vida para en Él santificarla y glorificarla por su Gracia. Amén.

domingo, 14 de septiembre de 2014

MI ESPERANZA, SEÑOR, DESCANSA EN TI



No sé cómo sería el mundo. Imagino que como a muchos hombres, que conozco, que viven indiferentes ante la proximidad de la muerte y no parecen preocupados. No llego a entender cómo se puede vivir sin el interrogante ni el planteamiento de la trascendencia. ¡Y hay muchos que viven así, Señor!

No lo puedo entender, y supongo que, al alejarse de Ti, caen presos del Maligno que los somete y los ciega para que no vean sino las luces del mundo. Y es que con las luces del mundo no podemos ver sino muerte y miserias. No hay esperanza ni horizonte. Las luces del mundo tienen poco alcance y se vuelven con el tiempo en opacas y caducas. Sólo tu Luz, Señor, es una Luz clara y eterna.

Danos, Señor la Luz que viene de lo alto y nos alumbra la verdad y la justicia. Danos, Señor, la sabiduría de resistirnos a dejarnos alumbrar por estas luces caducas y de poca claridad. No es la luz que busco la que se conforma con simplemente alumbrar, sino que busco la Luz que alumbra siempre y en todo momento y nos guía por el sendero que conduce a la verdad y la eternidad.

sábado, 13 de septiembre de 2014

MIS OJOS SE MUEVEN EN LA OSCURIDAD



Tanta oscuridad rodea mi vida Señor que mis pasos son inseguros y sujetos a muchos errores. Hoy, parece como anillo al dedo, me he olvidado de tener nuestro diálogo diario. Seguro, Señor, que Tú has estad ahí esperándome, pero yo he vuelto a fallarte de nuevo. Y es que necesito tu Luz, Señor mío.

En estos momentos y algo de prisa porque tengo que asistir a una reunión de la P.Penitenciaria, levanto mis ojos a Ti, Dios mío, para pedirte luz para todos mis actos, porque mi vida sin Ti queda sujeta a la oscuridad y a los traspiés. 

Gracias Señor por darme la oportunidad de ver al menos la necesidad de pedirte tu Luz y la voluntad de dejarme alumbrar por Ella. Porque en Ti Señor mis pasos toman fortaleza, se mueven con firmeza y seguridad y toman, en el Espíritu Santo, por el camino recto y de la verdad.

viernes, 12 de septiembre de 2014

POR MUCHO QUE ABRA LOS OJOS, SEÑOR, CAMINO EN PENUMBRA

HOY A LAS 09:00 HORA PENINSULAR, 08:00 HORA CANARIA, REZO DEL SANTO ROSARIO POR LA UNIDA Y DEFENSA DE LA FAMILIA. ÚNETE A LA HORA QUE PUEDAS Y DONDE PUEDAS





A pesar de mis esfuerzos por mantener los ojos muy bien abiertos, no veo nada, Señor. No veo nada porque la oscuridad de este mundo me ciega y me envuelve en su oscuridad. Sus luces son luces opacas que no alumbran el camino sino lo oscurecen y, aunque en apariencias parece que brilla, en la realidad pervierte y nos lleva al abismo y la muerte.

Por eso, Señor, quiero recorrer el camino de mi vida en este mundo contigo. Porque contigo, Señor, los peligros, aunque no desaparecen, son más llevaderos, suaves y, si no fáciles, si factibles de superarlos y aceptarlos con alegría y esperanza. 

Contigo, Señor, podré mantener, no sólo los ojos abiertos, sino que podré ver los obstáculos y los peligros que me acechan y amenazan en el camino con la esperanza de vencerlos y superarlos. Danos la sabiduría de no apartarnos de tu camino y de vivirlo en la esperanza de saber que, a pesar de las dificultades, Tú estás con nosotros, nos protege e iluminas.

Enséñanos a vernos primero nosotros y a limpiar nuestras vigas que obstaculizan nuestra vista, antes que ver las motas de los otros que sólo empañan sus miradas pero que no les impide caminar. Líbranos Señor, no sólo de la ceguera de nuestros ojos, sino también de la oscuridad de nuestras lenguas y criticas con las que oscurecemos la vida de los demás en lugar de iluminarlos.

Llénanos Señor de tu sabiduría para que sepamos abrir nuestros ojos y, no sólo ver nuestras vigas, sino también quitarlas para limpios poder ayudar a quitar la mota de otro.

jueves, 11 de septiembre de 2014

ES LA PRUEBA DEL AMOR



Es la prueba del algodón, porque de nada vale escribir, hablar y hacerlo todo muy bien si no soy capaz de soportar, perdonar y amar a aquel que me hace mal y del que no espero nada. Porque, ¡soportar y perdonar porque tengo la esperanza de que acercándome puedo recibir algo, no tiene gracia! El Señor lo deja bien claro y sin dudas de ningún tipo.

Aquí no hay otro camino sino el de perdonar. ¡Y no nos asustemos porque experimentemos que somos débiles e incapaces de poder cumplir ese mandamiento del amor! ¡No!, porque eso simplemente nos descubres lo débiles y pequeños que somos. Y son a esos precisamente a los que es enviado Jesús para salvarnos. Por lo tanto, Jesús, el Señor viene a por nosotros.

La cuestión será ahora dejarnos llevar y conducir por su Fuerza y su Gracia. La cuestión será confiar y tener fe en su Amor que, en su Nombre, podemos caminar encima de las aguas. La cuestión será pedirle que nos llene de paciencia, de perseverancia, de entusiasmo y que nos aumente nuestra pequeña e incipiente fe para, sin vacilar, caminar a su lado sin titubeos aunque la barca tenga muchos momentos de zozobra y vaivenes.

Señor, la misión que nos has encomendado es imposible para nosotros. Nuestra capacidad humana, tocada por el pecado, es incapaz de amar hasta el extremo de obrar el bien en favor de los enemigos. No cabe en nuestra cabeza y nos es imposible. Algo parecido a cuando Pedro echó las redes aquel día pensando que era imposible pescar porque ya lo habían estado intentando toda la noche.

Pero por tu Palabra, yo también ahora Señor, confío en Ti y creo que si Tú nos lo mandas es porque en Ti y con tu Amor podemos conseguirlo. Transforma mi corazón pecador en un corazón amoroso, capaz de entregarse por amor a aquellos que le hacen mal sin esperar nada de ellos.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

SOÑANDO CON LA VERDAD, LA JUSTICIA, LIBERTAD Y AMOR



No hay mayor meta ni ansia de felicidad que buscar la verdad, la justicia, la libertad y el amor, porque sólo amando podemos vivir en la verdad, la justicia, la libertad y el amor. Esa es la propuesta que Jesús nos hace, buscar la felicidad en el amor. Porque no hay otro camino.

No se puede vivir en la verdad si no se ama; tampoco se puede vivir en la justicia si tu corazón no late al ritmo del amor; no eres libres si tu corazón está apegado y condicionado por tu egoísmo. Necesitas ser libre para ser capaz de amar. Sólo amando puedo aspirar a ser dichoso, a saciar el hambre y sed de justicia, a reír y gozar de la paz en ese mundo esperanzador que Jesús me revela, descubre y promete.

¡Sí, Señor!, porque mi corazón experimenta que cuando soy libre y me entrego al servicio de los más necesitados, de los excluidos, de los que lloran y sufren carencias y necesidades, siento gozo y felicidad en la medida que comparto y alivio sus tristezas y llantos. Descubro que la felicidad se esconde detrás de la entrega y el compartir de lo tuyo con los otros que carecen y necesitan lo suyo.

Lo tuyo lo has recibido gratis y los otros esperan de ti recibirlo también gratis, compartido libremente y fraternalmente. Pero, Señor, soy pobre y necesitado de amor, y eso vengo a pedirte en este humilde rincón de oración. 

Dame ese corazón grande que necesito para dar y darme en generosidad de tiempo, de bienes, de riquezas y de vida en aliviar y dar la verdad, la libertad y lo justo a todos aquellos que de ello carecen. Amén.

martes, 9 de septiembre de 2014

APRENDIENDO A ORAR CON JESÚS



No cuesta mucho imaginar esa misteriosa y hermosa oración de Jesús, asistido en el Espíritu Santo, con el Padre. Una noche de oración ante la tremenda responsabilidad de elegir los cimientos para fundar la Iglesia. Iglesia, que gracia a los elegidos, hoy tenemos la dicha de formar parte. Bendita y Gloriosa Iglesia de Jesús que, a lo largo de su vida, fundó sobre Pedro y sus apóstoles.

Benditos discípulos, constituidos en apóstoles tras aquella larga noche de oración, que fieles al mandato de Jesús han entregado sus vidas por continuar la misión salvadora que el Señor Jesús les entregó para nuestra salvación. Y bendita Iglesia, donde el Señor Jesús continua su misión salvadora a través de todos los que, aceptando ser sus discípulos en el Bautismo, le seguimos y proclamamos en el esfuerzo de vivir según la Voluntad del Padre, los mandatos que Él nos ha revelado y enseñado con su propia Palabra y Vida.

Damos gracia por esa maravillosa noche de oración del Señor. Damos gracias por sus enseñanzas, y le pedimos que nos dé la Gracia de saber orar y pedir lo que verdaderamente necesitamos según la Voluntad del Padre. 

Te rogamos Señor que pongas en nuestros labios las palabras precisas que el Padre desea oír y no las que nuestros corazones apegados y egoístas desean pedir. Porque nosotros no sabemos lo que nos conviene, ni tampoco lo que conviene a los demás. Así, Padre, danos un corazón obediente y sumiso para aceptar y vivir según Tú decidas con,  dónde y cómo. Amén.


lunes, 8 de septiembre de 2014

LA ESTRELLA DE MARÍA



Tu camino, Señor, es camino de humildad, de sencillez y de pobreza. Ese fue el camino que recorrió María y que nos enseña e invita también recorrer a nosotros. Posiblemente todavía no la hayamos comprendido, porque no está la salvación que nos trae Jesús en el poder, las riquezas, el prestigio o la fama. Simplemente, está en el amor.

Así, María nos regala humildad y sencillez bañada de amor. Un amor que se concreta en su silencio amoroso en muchas cosas que no entendía, pero que obedecía. Porque se fía del que se las ofrece y cree firmemente en su Palabra. También José escucha la voz en sueño y se fía del Señor. Sabe de la pureza e inocencia de María y entiende que lo que ocurre es cosa de Dios.

Mi humilde reflexión me lleva a preguntarme: ¿Estoy yo en la misma actitud de José y María? ¿Estoy abierto a los cambiós que la vida me ofrece, a veces amargos y duros, para, aceptándolos, vivirlos en la presencia de Dios y según su Voluntad? ¿Y creo que con la asistencia del Espíritu Santo, injertado en Él y por su Gracia podemos alcanzar la promesa que el Señor nos ha prometido?

La pregunta es, ¿quiero como José y María dejarme guiar por el Espíritu de Dios con, dónde y cómo Él disponga en mi vida? Y la respuesta si es "sí" tendremos que hacerlo unidos íntimamente en Él. Pidámoselo confiando en la promesa que Él mismo nos ha hecho.

domingo, 7 de septiembre de 2014

INJERTADOS EN EL ESPÍRITU PARA DEFENDER LA VERDAD




Es posible que en muchos momentos de nuestra vida no sepamos, más que tener valor, denunciar las malas acciones con la caridad debida y en su momento oportuno. Se nos hace difícil distinguir cuando actuar y cuando callar. Experimentamos la necesidad de la asistencia y luz del Espíritu Santo para saber elegir el momento y las palabras que descubran el mal y no sienten mal.

También, es verdad, que en otras ocasiones sea el miedo lo que paralice nuestra lengua y nos haga sentir incapaces de reprender lo que está mal hecho. Tanto de una manera u otra necesitamos la fuerza y la luz del Espíritu Santo para actuar. Y es eso lo que ahora, confiados en tu Palabra de pedir lo que necesitemos, elevamos nuestra plegaria a Ti, Padre, para pedirte sabiduría y valor de emerger la verdad ante la oscuridad de quienes la quieren ocultar y esconder.

Danos, Padre del Cielo, la paciencia, la fuerza y la perseverancia de encontrar el momento oportuno cuando la ocasión lo necesite, y la rapidez de descubrir la mentira para ponerla a la luz de tu Palabra y llenarla de verdad. Pero adornada por la caridad de que nuestras palabras no hieran sino desvelen con suavidad y amor lo que perjudica y destruye al hombre. Amén.
                                

sábado, 6 de septiembre de 2014

¿DÓNDE ME SITUO YO?



Es posible que sepa que soy hijo de Dios, pero otra cosa es que me lo crea. Y, más aún, que viva de acuerdo con esa creencia. Porque vivir como hijo de Dios es mirarle como Padre e imitarle en el Hijo que ha venido a revelarle y a mostrarnos lo que nos quiere.

Y es que no parece que lo tengamos claro, cuando nuestra vida no va muy acorde con nuestra creencia. Le rechazamos con nuestras actitudes negativas; le rechazamos cuando priorizamos nuestra voluntad a su Voluntad; nos oponemos a sus mandatos cuando preferimos los nuestros. Seguimos prefiriendo cumplir el sábado antes que seguir el mandato del amor que Dios ha sembrado en nuestro corazón.

Posiblemente prefiramos cumplir antes que amar, porque el amor compromete y exige esfuerzo, cerrarse los ojos a veces y ofrecer el perdón sin detenernos a pensar o razonar. Porque nuestros criterios humanos nos traicionarían. Y, en lugar de caminar en esa actitud y esfuerzo, criticamos a los que se esfuerzan e intentan amar por encima de los cumplimientos.

Conscientes de nuestros pecados y reconociendo nuestras culpas, te pedimos, Señor, nos conceda la sabiduría de discernir donde está la ley y donde el hombre, creado por amor y para amar. Amén.

viernes, 5 de septiembre de 2014

DISCERNIR LO ALEGRE Y LO TRISTE

HOY A LAS 09:00 HORA PENINSULAR, 08:00 HORA CANARIA, REZO DEL SANTO ROSARIO POR LA UNIDA Y DEFENSA DE LA FAMILIA. ÚNETE A LA HORA QUE PUEDAS Y DONDE PUEDAS 




No es fácil distinguir el momento de la renuncia, del sacrificio o del compartir tristezas. Quizás las alegrías o las fiestas sean más fácil, pero siempre será difícil distinguir esos momentos donde se debe estar en una actitud u otra. Y eso lo debemos pedir al Espíritu de Dios, para que seamos capaces de discernir cuando debemos vivir lo uno y lo otro.

De cualquier forma, saborear esos momentos de alegría y de paz disfrutándolos y compartiéndolos con los demás conviene experimentarlos y gozarlos. Pero, también, llegados los momentos de tristezas, problemas y enfermedades debemos pedir paciencia, aceptación, fortaleza para superarlos. Llegarán momentos de alegrías y también de tristezas, y ambos debemos vivirlos en par y armonía en presencia del Señor.

Dios es Padre, Padre amoroso que nos quiere y nos cuida. Nos ha creados para ser felices y busca lo mejor para nuestro bien. Por tanto, no es razonable pensar que quiera nuestras tristezas, penas y sacrificios, sino que en la medida que ellos nos ayuden a crecer, a mejorar y perfeccionarnos, los permite para nuestro bien. Por eso, el Evangelio de hoy nos habla de esos momentos de alegría y tristezas.

Pidamos al Señor que sepamos discernir cuando, invadidos de alegría, vivamos en actitud festiva y gozosa esos momentos regalos del Señor. Así mismo cuando, tocados por la tristeza y penas, aceptemos en paz y paciencia esos momentos que nos exigen sacrificios y renuncias unidos a la Cruz del Señor. Amén.

jueves, 4 de septiembre de 2014

CON, DONDE Y CÓMO QUIERAS SEÑOR



Señor, te doy gracias por todo lo que he sido desde el inicio de mi vida hasta este momento que tengo el privilegio de escribirte. Porque todo, Señor, va en tu nombre y para tu Gloria. Y todo ha sido pensado y querido por Ti. Gracias Señor, porque lo más importante es que quiero seguirte y trato, aunque sé que te defraudo mucho, de permanecer al ritmo de tus pasos detrás de Ti.

Gracias Señor porque, por tu Espíritu, voy descubriendo que Tú me has creado con una misión, y aunque temo no haberte respondido tal y como Tú deseas, intento esforzarme en hacerlo. Algunas cosas de mi vida espero que te hayan gustados. Sé que abundan poco las buenas y sobre salen las que no te gustan, pero confío en tu Misericordia y, sobre todo, en tu Amor.

También, el darme cuenta, es decir, el humillarme, me ayuda a esforzarme en responderte mejor y en abandonarme en tus Manos y dejarme moldear por Ti. Te pido perdón de antemano, porque mi naturaleza tocada y herida por el pecado me somete y dejo mucho que desear. Pero sé que por tu Amor puedo liberarme, y libre, vivir en tu Voluntad, que busca mi bien y mi felicidad.

Gracias Señor porque toda mi vida, ahora lo voy descubriendo por la acción del Espíritu Santo, ha sido tal cual Tú has dispuesto. Con quienes has querido; donde has querido y cómo Tú has querido. He sido yo el que ha fallado y, por eso, no ha salido como Tú has pensado, pero también sé que, Contigo, siempre hay tiempo y puedo mejorar e ir respondiendo a lo que Tú quieres de mí.

Ayúdame a responderte y seguirte, como hicieron los apóstoles tras vivir el milagro de la pesca abundante y quedar rendidos a tus pies. Dame la perseverancia, la voluntad y el amor que mi pobre corazón necesita para gritar como Pedro: «Aléjate de mí, Señor, que soy un hombre pecador» y reconocer mis pecados, porque eso es lo que Tú me pides, para por tu Gracia y Misericordia recibir tu perdón.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

CEGADOS POR LA CARNE HERIDA



No sabemos caminar en tu búsqueda Señor. No sabemos caminar, porque lo hacemos sólo pensando en nuestras apetencias materiales y en la sanación de nuestras dolencias y enfermedades. Es muy importante que descubramos nuestra miseria humana. Somos pecadores, heridos por el pecado original de nuestros padres y no podemos prescindir de esa terrible enfermedad.

Ayúdanos a descubrirnos enfermos, pero más enfermo del espíritu que del cuerpo. Bien, es verdad, que necesitamos que nos sane también el cuerpo, porque mientras caminamos hacia Ti necesitamos ir aliviados y con alegría. La enfermedad nos entristece y nos duele, y así, Señor, Tú que lo has experimentado en la Cruz, sabes lo difícil e imposible que resulta para nosotros, porque sin Ti, nuestro dolor pierde sentido y se nos hace cuesta arriba.

Sólo en Ti todo se torna luz, claridad, esperanza y deseos de vivir, porque aunque el dolor de este mundo nos venza con la muerte, sabemos que en Ti volveremos a la Vida, y una Vida gozosa y llena de Paz en tu Divina presencia.

Por eso, Señor, contigo todo cambia y lo que nos resulta invencible sin Ti, contigo es superable y vencible. Te pedimos, Señor, que nos alumbres el camino y nos des la sabiduría de buscarte por la verdadera y única razón, lo demás son simples añadiduras que Tú también sabes que necesitamos y, en la medida que sean para nuestra salvación, nos darás.

Porque lo único que importa es permanecer junto a Ti y el Padre para siempre en el gozo y la paz infinita. Porque Tú, Señor, eres el Camino, la Verdad y la Vida.

martes, 2 de septiembre de 2014

¿DE QUIÉN ME PUEDO FIAR?




Nunca el hombre ha sido de fiar, al menos plenamente. Por eso han habido y hay conflictos. son palabras incumplidas, engaños y mentiras. Hoy, incluso, da la sensación de que la palabra se incumple de forma sistemática y sin ninguna vergüenza. Ni los matrimonios pueden fiarse. La pregunta brota desde lo más profundo del corazón humano: ¿De quién podemos fiarnos?

Gracias Señor porque Tú si tienes Palabra de Vida Eterna. De Ti nos podemos fiar, porque en Ti todo ha tenido pleno cumplimiento. Hoy, Jesús nos confiesa que el pasaje del libro del Profeta Isaías tiene verdadero cumplimiento en Él. Y lo último, la Resurrección, el fundamento de nuestra fe, tiene plena garantía en Ti, Señor, que vives entre nosotros.

Tus apóstoles, aquellos que quedaron atónitos ante tus Palabras y que no comprendía nada, son los que más tarde, permaneciendo junto a Ti, sus ojos se abrieron y comprendieron asistidos por el Espíritu Santo que tenías que padecer y morir, para luego resucitar. Todo se ha cumplido Señor, y tu Palabra tiene plena garantía de ser creída.

Por eso, Señor, creemos que Tú eres el Hijo de Dios hecho Hombre. El Mesías enviado para dar la Buena Noticia a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad y a los ciegos, la vista. Para dar libertad a los oprimidos y para anunciar el año de Gracia del Señor. Y para liberarnos de las garras del Maligno que trata de aprovechar su ventaja al tenernos tocados por el pecado.

Danos Señor la Gracia de sabernos salvados en Ti y de confiar, abandonados a tu Misericordia y Amor, en tu perdón y salvación ante la amenaza de Satanás. Amén.

lunes, 1 de septiembre de 2014

EL DESESPERO DE LA POBREZA

La Gracia de la humildad


Nadie quiere ser pobre, ni tampoco estar enfermo. Buscamos ser felices y tener riqueza y poder y olvidamos que en esos tesoros con minúscula no se encuentra el Señor. Es verdad que la pobreza, la enfermedad y las miserias todos las rechazamos, pero también es verdad que el puente para pasar de la insatisfacción y la infelicidad a la verdadera y eterna felicidad es precisamente la pobreza y la enfermedad.

Porque sólo siendo pobre y enfermo sentiremos la necesidad de liberación y sanación. Porque sólo aquel que, como la viuda de Sarepta de Sidón o Naamán el sirio, buscarán el alimento para mitigar el hambre o la curación para vencer la lepra. De ahí que la pobreza y la enfermedad esconden verdaderos tesoros que nos señalan e indican el camino de salvación.  

Porque Jesús, Él nos lo dice, viene a salvar, no al rico, suficiente y sano, sino al pobre, enfermo y necesitado que busca alimento, salud y salvación. Pidamos al Padre, injertado en su Espíritu, encontrar el verdadero camino de salvación que nos conduzca a liberarnos del hambre y la lepra que nos amenazan de muerte.

Y busquemos también el auxilio, la compañía de nuestra Madre, la Madre de Jesús, que supo en todo momento ser humilde con sencillez, obediencia y paciencia perseverando en el camino al lado de su Hijo. Ella podrá auxiliarnos y socorrernos en los momentos de prepotencia, de soberbia, de desesperación y de oscuridad. 

Ella nos ayudará a ser pacientes y obedientes y a mantenernos, en la humildad, perseverantes y fieles a la Palabra de su Hijo. Nos alentará a seguirle y obedecerle, como hizo con aquellos siervos en las bodas de Cana invitándoles a que hicieran lo que Jesús les mandaba.