Blogueros con el Papa

UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular entre las 09, 30 y 10:30, en Canarias entre las 08:30 y 09:30, aproximadamente, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario (VER AQUÍ) por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas demanda y hemos recibido de nuestro Padre Dios.

También estamos rezando un rosario cada día que hacemos normalmente en las primeras horas de la mañana aunque a veces, por premuras de tiempo, lo hacemos en otras horas del día. En el icono de la Virgen, debajo del rosario de todos los viernes, puedes encontrar el rosario correspondiente a cada día.

sábado, 24 de enero de 2026

REFLEJO TUYO

En el silencio del día que amanece, vengo a pedirte, Señor, paz y sabiduría. Quiero mirar hoy al mundo con ojos llenos de amor, ser paciente y comprensivo, manso y prudente; ver, a pesar de las apariencias, a los demás, mis hermanos, como tú los ves y así no mirar sino el bien de cada uno.

Cierra mis oídos a toda calumnia, guarda mi lengua de toda maldad; que solo de caridad se llene mi espíritu; que sea, Dios mío, tan bondadoso y alegre que cuantos se acerquen a mí sientan tu misma presencia.

Revísteme de tu presencia y en el transcurso de este día yo te revele a todos, Señor. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

viernes, 23 de enero de 2026

Llamas a mi puerta.

Tú, Señor, cada mañana llamas a mi puerta y me dices ven. Yo quiero seguirte con todas mis fuerzas; que se haga tu voluntad. Sabes que no tengo nada, que soy muy débil y pecador; mi vida te ofrezco, mis planes, mis manos, te entrego mi corazón.

Tú, Señor, has tomado todo lo que soy; me seducen tu evangelio y tu verdad, tu amor y tu amistad. Tú, Señor, me has mostrado un modo de vivir, un camino de renuncia y caridad; contigo soy feliz.

Tú me has hecho un hombre nuevo, un hombre libre, capaz de amar. María me enseña a ser sencillo, viviendo en fidelidad. Tú me has puesto entre los hombres como un testigo de tu verdad, ser sal de la tierra, ser luz del mundo; tu fuerza me bastará. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

jueves, 22 de enero de 2026

ORACIÓN PARA PEDIR POR EL DISCERNIMIENTO. (del Papa León XIV)

Espíritu Santo, luz de nuestro entendimiento, dulce aliento en nuestras decisiones, dame la gracia de escuchar atentamente tu voz para discernir los secretos caminos de mi corazón, a fin de captar lo que realmente es importante para ti y liberar mi corazón de sus aflicciones. Te pido la gracia de aprender a detenerme para tomar conciencia de mi manera de actuar, de los sentimientos que habitan en mí, de los pensamientos que me invaden y que, muchas veces, no logro reconocer.

Deseo que mis elecciones me conduzcan a la alegría del Evangelio. Aunque deba atravesar momentos de duda y cansancio, aunque tenga que luchar, reflexionar, buscar y comenzar de nuevo… Porque, al final de cuentas, tu consuelo es el fruto de la decisión correcta. Concédeme conocer mejor qué es lo que me mueve, para rechazar aquello que me aleja de Cristo, y así más amarlo y servirlo. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

miércoles, 21 de enero de 2026

TE IMPORTO

Señor, no te da igual si te busco o no, no te da igual si estoy triste, no te da igual si estoy en medio de una tormenta. No te da igual cómo me pesan mis errores, no te dan igual mis heridas. No te da igual si estoy cerca o lejos. No te dan igual mis sueños. No te doy igual, te importo.

Me recibes como soy, con mis errores y aciertos. Siempre con alegría y la mirada tierna. Te importa cómo estoy, cómo me siento; me das aliento a través de pequeños detalles.

Te importa hacerme saber que tu amor y tu misericordia son más grandes que cualquier daño que cause y que, justamente, el perdón, aunque nazca del dolor, es una fiesta de reencuentro entre dos amigos que se aman, pero sobre todo entre yo, que amo como puedo, y Tú, Señor, que me amas incondicionalmente. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

martes, 20 de enero de 2026

TÚ EN MI FRAGILIDAD

Que sepa buscar, Señor, el modo en el que yo te amo, te sirvo y te alabo, para no servirte de mala gana, para no alabarte desde la lejanía, pues si no te reflejo, no te alabo. Muéveme, Señor, a encontrarte, a buscarte con sincero corazón, porque cada año crezco al adentrarme en tu Pasión, al contemplar tu entrega de amor.

Señor, sigue enseñándome el arte de amar, de acoger la voluntad del Padre con mansedumbre y en libertad. Plenifícame, Jesús, mientras voy muriendo a mi propio interés, mientras me deshojo de todo aquello que me va alejando de la hondura de tu amor. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco 
D. Juan Carlos Medina Medina

lunes, 19 de enero de 2026

TE DOY GRACIAS

Señor, miro mi vida y te digo gracias, porque las veces que no entendí por qué las cosas no salían como las esperaba, Tú estabas a mi lado.

Gracias porque viste cada uno de mis esfuerzos y me animaste a no renunciar. 

Gracias por todas las personas que pones en mi camino, que me sostienen y me recuerdan los dones que me has dado.

Gracias porque al final del camino hay recompensa, pues la felicidad que me concedes es más grande que la que podría soñar. 

Gracias por todo lo que pasé, que me hizo llegar hasta hoy. 

Gracias, Señor, por escuchar mis sueños y acompañarlos. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

domingo, 18 de enero de 2026

ME ESCAPÉ DE TU AMOR

Señor, me he dejado engañar; de mil maneras escapé de tu amor. Pero he dado un pequeño paso hacia Ti y te descubro con los brazos abiertos, esperándome.

Aquí estoy, otra vez a tu lado, para pedirte perdón, para renovar mi alianza contigo.

Te necesito. Rescátame de nuevo, Señor, acéptame una vez más entre tus brazos redentores.

Gracias, Señor, por tu amor infinito, porque no te cansas de perdonarme. Me cargas sobre tus hombros una y otra vez. Me permites levantar la cabeza, me devuelves la alegría perdida y vuelvo a empezar con esperanza. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina