Blogueros con el Papa

UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular entre las 09, 30 y 10:30, en Canarias entre las 08:30 y 09:30, aproximadamente, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario (VER AQUÍ) por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas demanda y hemos recibido de nuestro Padre Dios.

También estamos rezando un rosario cada día que hacemos normalmente en las primeras horas de la mañana aunque a veces, por premuras de tiempo, lo hacemos en otras horas del día. En el icono de la Virgen, debajo del rosario de todos los viernes, puedes encontrar el rosario correspondiente a cada día.

sábado, 31 de enero de 2026

DESDE TU TERNURA.

Señor, entra en nuestra vida y transfórmanos para que seamos la expresión viva de tu ternura: ternura en nuestro rostro, ternura en nuestros ojos, ternura en nuestra sonrisa, ternura en nuestras manos, ternura en nuestras palabras, ternura en nuestra afectuosa manera de saludar, ternura en el trabajo y la diversión, ternura a los más cercanos y a los más necesitados.

En los bajos fondos de nuestro mundo, Tú quieres que contagiemos tu ternura a los pobres, a los que más nos necesitan. Que regalemos siempre una sonrisa tierna a los niños, a los pequeños, a todos los que sufren y se encuentran solos.

Quieres que les demos no solamente nuestros cuidados, sino también nuestro corazón. Solos no sabemos. No podemos. Ayúdanos.

(Madre Teresa de Calcuta)

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

viernes, 30 de enero de 2026

ORACION AL ESPIRITU SANTO

Ven, Espíritu Santo. Hoy quiero entregarte mi futuro, hasta el último día de mi vida. Quiero caminar iluminado por tu divina luz, para saber adónde voy, para no desgastar energías en cosas que no valen la pena.

No quiero obsesionarme con el futuro. Y por eso, prefiero entregarlo en tu presencia y dejarme llevar por tu impulso. Espíritu Santo, sana mi ansiedad, para que acepte que cada cosa llegue a su tiempo y en su momento. Y sana mis miedos, para que pueda confiar en tu auxilio y me deje guiar siempre.

Tú, que sabes lo que más me conviene, oriéntame y condúceme cada día, y protégeme de todo mal.

Ven, Espíritu Santo, y toma mi futuro. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

jueves, 29 de enero de 2026

Mi vida es pequeña, Señor.

A veces la siento como un amanecer. Otras veces no tengo fuerza ni para mantenerla de pie. A veces me da alegría hablar a todos de tu amor. Otras veces me dan ganas de esconderme en algún rincón. Así soy. Así me pongo ante ti, Dios de mi vida.

Señor, dame vida según tu promesa. Movido por el Espíritu, te diré una: Jesús, gracias por tu confianza. No pretendo grandezas que superen mi capacidad. Pero si quieres que mi vida sea reflejo de tu amor…

¡Hágase!, ¡aquí estoy!

¡Bendito seas por siempre! Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

miércoles, 28 de enero de 2026

ORACION AL ESPIRITU SANTO

Ven, Espíritu Santo. Hoy te pido que sanes mi miedo al fracaso. Quiero confiar en ti, sabiendo que todas mis tareas de alguna manera terminan bien si dejo que las bendigas y las ilumines. Bendice con tu infinito poder todos mis trabajos y tareas.

Dame claridad, habilidad, sabiduría, para hacer las cosas bien, con toda mi atención, mis capacidades y mi creatividad. No dejes, Espíritu Santo, que descuide mis trabajos, que me deje llevar por la comodidad o el desaliento. Tómame para que pueda ver qué hay que hacer en cada momento, y capacítame con tu poder.

Quiero trabajar firme y seguro con tu gracia. Sé que con tu ayuda todo terminará bien, y que si cometo algún error, también de eso sacarás algo bueno para mi vida.

Ven, Espíritu Santo.

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

martes, 27 de enero de 2026

TODO ES TUYO, SEÑOR

Todo, Señor, es tuyo, mi fragilidad y mi posibilidad, mis pasos, mis intentos, mi entrega, mis caídas, mis sueños, mis miedos, mi historia, mi futuro, mi presente, mi cuerpo, mi mente, mi fe, mis deseos, mis palabras, mi mirada, mis manos, mis pies.

Todo, Señor, es tuyo y a Ti lo torno porque bien conozco mi debilidad y conozco también tu inmenso amor, tu misericordia, tu paciencia, tu espera, tu entrega.

Dame, Señor, tu amor y gracia, que esto me basta para vivir el hoy, para perdonarme mis faltas, para confiar en Ti, para agradecer mi vida y la de la gente querida, para esperar sin desesperar, para ser y estar hoy aquí, sin máscaras, sin huir, sin prisas, sin miedo, sin otra cosa que el corazón sabiéndose amado en Ti. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

lunes, 26 de enero de 2026

ORACIÓN ESPÍRITU SANTO

 "Ven Espíritu Santo, y ayúdame a mirarme a mí mismo con cariño y paciencia.

Enséñame a descubrir todo lo bueno que sembraste en mí, y ayúdame a reconocer que en mí también hay belleza, porque soy obra de un Padre divino que me ama y me ha dado su Espíritu.

Sabes que a veces me duelen los recuerdos de errores que he cometido.

Ayúdame a mirarme como Jesús me mira, para que pueda comprenderme y perdonarme a mí mismo. 

Ven, Espíritu Santo, derrama en mí toda tu fuerza, para que pueda comenzar de nuevo y no me desprecie a mí mismo. No permitas que me dominen los remordimientos, porque tu amor siempre me permite comenzar de nuevo.

Ven, Espíritu Santo.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

domingo, 25 de enero de 2026

PADRE BUENO

Dios Padre Bueno, guíame, acompáñame en mi caminar hacia la felicidad plena contigo. No dejes, Señor, que me detenga en el camino emprendido. Enséñame a seguir esperando aunque no vea resultados; a seguir trabajando con paciencia, a pesar de los fracasos.

En el camino de la conversión he de ir desprendiéndome de todo lo que me pesa y me hace fatigoso el caminar. Pero creo, Señor, que Tú conoces mis anhelos y no dejarás mi vida infecunda. 

Creo y espero porque amo y necesito ser amado. Yo sé, Señor, que Tú me amas. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina