Señor, dame la gracia de reconocer Tu presencia en mi vida y de seguir Tu camino. Dame la fortaleza para enfrentar los desafíos y la sabiduría para tomar decisiones correctas.
Ayúdame a ser un instrumento de Tu amor en el mundo. Amén.
"Despojado de toda distracción y riqueza. Sólo desde la humildad de nuestro corazón, junto a María, llegará nuestra oración al PADRE".
Señor, dame la gracia de reconocer Tu presencia en mi vida y de seguir Tu camino. Dame la fortaleza para enfrentar los desafíos y la sabiduría para tomar decisiones correctas.
Ayúdame a ser un instrumento de Tu amor en el mundo. Amén.
Señor, las cosas se me escapan a veces de las manos porque sólo quiero hacer mi voluntad. Que sean tus manos las que lo dirijan todo, Señor mío. Dame la fuerza, la alegría, el tesón y la confianza para aceptar todo.
Lo que no puede ser, Señor, aquí lo tienes. Lo que me duele, aquí lo tienes. Lo que me entristece, aquí lo tienes. Lo que me cuesta, aquí lo tienes. Lo que me insatisface, aquí lo tienes. Lo que me desconcierta, aquí lo tienes. Aquí tienes mi corazón, llénalo de ti para con tu gracia levantarme cada día. ¡Gracias, Señor, por tu amor infinito y por tu misericordia! Amén.
*ORACION: TODO DE TI, SEÑOR*
Señor, como Juan Bautista, también yo soy muy grande, porque he recibido muchos dones, y muy pequeño, porque mi vida y mi felicidad dependen de Ti, del cariño de muchas personas.
Gracias por todo lo que he podido aprender, por todo lo que sé; y dame humildad para que cada día busque tu sabiduría.
Gracias porque sé comprender al que se equivoca; y que tu perdón me ayude a perdonar al que me haga daño.
Gracias por la alegría de mi rostro y de mi corazón; y gracias por esa alegría que tú me das y que nada ni nadie me puede arrebatar.
Gracias porque me has dado un corazón que sabe amar. Haz que siempre esté abierto para recibir tu amor y, así, amar cada día más y mejor.
Gracias, Señor, por todo lo que sé, por todo lo que tengo, por todo lo que soy. No me dejes caer en las garras del orgullo y que siempre tenga alma de discípulo. Gracias porque cada día me ofreces la sabiduría, la fuerza y la vida de tu Espíritu, de tu Reino; que sepamos acoger tus dones con humildad y gratitud. Amén.