Señor Jesús, tú que miras a tu pueblo con compasión, mírame también a mí hoy. Cuando me sienta cansado o sin rumbo, recuérdame que no estoy solo, que tú eres mi pastor. Dame un corazón que se conmueva ante quienes sufren a mi alrededor, y hazme instrumento tuyo: sea con una palabra, una ayuda o simplemente mi presencia.
Envía trabajadores a tu mies, y si es tu voluntad, que yo sea uno de ellos. Que hoy pueda sembrar un poco de tu paz en quien lo necesite. Amén.
Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Mednian

No hay comentarios:
Publicar un comentario