Blogueros con el Papa

UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular entre las 09, 30 y 10:30, en Canarias entre las 08:30 y 09:30, aproximadamente, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario (VER AQUÍ) por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas demanda y hemos recibido de nuestro Padre Dios.

También estamos rezando un rosario cada día que hacemos normalmente en las primeras horas de la mañana aunque a veces, por premuras de tiempo, lo hacemos en otras horas del día. En el icono de la Virgen, debajo del rosario de todos los viernes, puedes encontrar el rosario correspondiente a cada día.

martes, 7 de julio de 2026

TUS PALABRAS SEÑOR DESCUBREN MI IMPOTENCIA

Mt 5,20-26

Me siento avergonzado e impotente al oír tus Palabras, Señor, que me dices: «Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos. ¡Y yo que a veces me creo bueno y cumplidor y hasta satisfecho de mis buenos actos! Me derrumbo ante tu sentencia y me asalta la tentación de volverme del camino al mundanal ruido del mundo, indiferente a tu Palabra y sumergido en mi egoísmo.

¡Qué lejos estoy, Señor, de Ti! ¡Cuánto camino de conversión me queda por recorrer! Después de un trecho largo de camino y de esfuerzos por vivir en tu amor, experimento que apenas he avanzado y que continúo en el mismo sitio. ¡Qué decepción de mí mismo! ¡Qué sensación de fracaso, de impotencia y de pecado!

No merezco, Señor, tu Amor porque soy un fariseo más que se contenta con la mediocridad del cumplimiento y del mínimo esfuerzo. Sin embargo, el hecho de descubrirlo y aceptarlo me consuela y experimento en ese momento tu comprensión y tu Misericordia. No soy digno de Ti, Señor, y me siento fatigado y sin ánimo para seguir adelante. Pero continúo en el camino. A pesar de mis pecados, no me voy a volver atrás. 

Confío en tu Amor y tu Poder Misericordioso de que convertirás mi corazón cómodo y egoísta en un corazón según tu Voluntad. Yo, aunque callado, humilde, pobre y avergonzado, no me atreveré a levantar mi cabeza; estaré perseverante y atento a que, por tu amor y Misericordia, me permitas levantarme y acogerme en tu Casa.

Antes sé que tendré que lavar mis culpas y ofensas con el agua del perdón que te ruego inundes mi corazón, para derramarlos en los que he ofendido como en los que me han ofendido. Amén.

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