Padre de misericordia, gracias porque Jesús camina con nosotros y reaviva nuestra esperanza.
Señor, ilumínanos con tu Palabra y parte para nosotros el Pan de vida.
Que nuestro corazón arda con tu presencia y nuestra fe se fortalezca en la comunidad.
Espíritu Santo, transforma nuestra tristeza en impulso misionero.
María, Madre fiel, enséñanos a reconocer al Resucitado en la Palabra y en la Eucaristía y a anunciar con alegría que vive para siempre. Amén.
Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina
