Blogueros con el Papa

UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular entre las 09, 30 y 10:30, en Canarias entre las 08:30 y 09:30, aproximadamente, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario (VER AQUÍ) por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas demanda y hemos recibido de nuestro Padre Dios.

También estamos rezando un rosario cada día que hacemos normalmente en las primeras horas de la mañana aunque a veces, por premuras de tiempo, lo hacemos en otras horas del día. En el icono de la Virgen, debajo del rosario de todos los viernes, puedes encontrar el rosario correspondiente a cada día.
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viernes, 22 de enero de 2016

DESCUBRIR EL CAMINO

HOY A LAS 09:00 HORA PENINSULAR,08:00 HORA CANARIA, REZO DEL SANTO ROSARIO POR LA UNIDA Y DEFENSA DE LA FAMILIA. ÚNETE A LA HORA QUE PUEDAS Y DESDE DONDE PUEDAS 



Cuando descubres que puedes moverte por ti mismo, no permaneces quieto, empiezas a gatear. Gatear porque todavía, con siete u ocho meses, no puedes moverte de otra forma. Y, sin darte cuenta, de manera inocente y atrevida, eliges una u otra dirección. Te salvas de sufrir algún serio percance por la vigilancia constante de tus padres. Ellos están al tanto de reorientar tu rumbo y ponerte en buena dirección, donde nada pueda ocurrirte.

Igual nos ocurre, pero toda la vida, con nuestro Padre del Cielo. Sin Él nuestro camino es oscuro, sin rumbo y en constante peligro. No llegaríamos a dar muchos pasos, ni tampoco a ningún sitio. Él, nuestro Padre Dios, nos protege, nos reorienta y no conduce. A pesar de que nos opongamos y no le hagamos caso. Bien, es verdad, que a quienes le escuchan y le hacen caso, por sentido común, el camino les será mejor.

Pero quedándonos en la elección a tomar, descubrimos que con el transcurrir de los años nuestro camino va tomando consistencias y firmeza. Ya, no sólo caminamos, sino que pensamos y trazamos rumbos. Dibujamos una meta en lo más profundo de nuestro corazón, y nos proponemos un ideal o aspiración. Es decir, vamos a algún lugar. Y eso lo identificamos con nuestra misión. Muchas veces hemos oído decir:  Mi ideal es este o mi misión es aquella; me he propuesto hacer o lograr esto en mi vida...etc.

Podemos llegar al convencimiento que venimos a este mundo con una misión, que vamos descubriendo en el deambular de nuestra vida. El sentido común nos dice que esa misión se nos ha dado de antemano por aquel que nos ha puesto en la parrilla de salida de este mundo. O dicho de otro modo, he sido elegido para algo concreto vivido en el amor. Quizás la finalidad de mi vida será descubrirlo y vivirlo. Dios me ama y espera que yo, semejante a Él, ame también.

Bien, Señor, eso quiero pedirte hoy. La sabiduría de saber amar donde tengo que amar. Y amar no a mi manera y a mi capricho, sino amar como Tú me amas y como Tú quieres que yo ame. Esa es mi meta. Ahora me falta saber cómo y en dónde tengo que vivirla. Y para eso confío en el Espíritu Santo, para que , con su Gracia, me lleve por dónde y en dónde debo cumplirla. Amén.