ÚLTIMAS REFLEXIONES

UN RINCÓN PARA ORAR

↑ Grab this Headline Animator

UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular 09:00, en Canarias a las 08:00, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario (VER AQUÍ) por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas hemos recibido de nuestro Padre Dios

miércoles, 21 de septiembre de 2016

LA ORACIÓN, LA MEDICINA PARA MANTENERTE SANO



Mientras caminas puedes enfermar. Y eso descubres que necesitas ser curado muchas veces. Experimentas que tu condición humana es pecadora. Es decir, está enferma, y a pesar de que sea curada y limpiada, siempre estás en peligro de volverte a manchar. No basta con una sola limpieza, se hace necesario limpiarte cada vez que te manches.

Ocurre lo mismo con las cosas de este mundo. Necesitan un mantenimiento y una limpieza constante. La ropa con la que cubres tu cuerpo necesita ser lavada, planchada y mantenerse limpia para poder usarla. ¿No ocurre lo mismo con tu alma? Necesitamos estar en alerta vigilante y en constante examen de conciencia para, viendo nuestras manchas, poder limpiarlas con frecuencia. Por eso, Jesús nos ha dejado su Iglesia y, en ella, los sacramentos. Así podemos limpiarnos y continuar el camino.

Pero hay un arma especial y muy eficaz, la oración. Con ella podemos estar en íntimo contacto con el Señor y en sintonía con el Espíritu Santo. Con ellos seremos invencibles y mayoría aplastante. En y por ellos podemos superar los obstáculos que se nos presentan a diario y, a pesar de nuestras debilidades y pecados, podemos sostenernos y levantarnos en y con la esperanza de seguir el camino.

El Señor sabe de nuestras debilidades, y conoces el limite de nuestras fuerzas. Por eso es Misericordioso, porque sabe de nuestra impotencia y pecado. Sin Él no podemos vencer ni salvarnos de la esclavitud del pecado. ¿Cómo no nos va a perdonar misericordiosamente? Si no fuese así no tendríamos remedio ni salvación. Y eso nos debe hacer reflexionar para, primero, dejarnos curar y perdonar por Él; segundo, saber que le necesitamos y que gracias a su Misericordia estamos salvados.

Gracias, Señor, por tanto Amor y Misericordia, que nos redime y nos salva. Danos la sabiduría de, por tu Gracia, abrirnos a la acción de tu Espíritu y dejarnos revestir de tu Amor y Misericordia. Amén.

No hay comentarios: