ÚLTIMAS REFLEXIONES

UN RINCÓN PARA ORAR

↑ Grab this Headline Animator

UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular 09:00, en Canarias a las 08:00, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario (VER AQUÍ) por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas hemos recibido de nuestro Padre Dios

miércoles, 2 de agosto de 2017

¿A QUÉ ASPIRAMOS NOSOTROS?

Si preguntaramos a los hombres sobre como desearían que fuese el mundo, seguramente la respuesta general sería: un mundo donde reine la justicia, la verdad, la paz y el amor. Porque eso lo tienen todos los hombres grabados en el corazón. Es la huella de Dios sellada en el corazón del hombre, y es lo que el hombre aspira y quiere.

Por eso, Dios, envío a su único Hijo, nuestro Señor Jesús, para que, pareciéndonos a Él, encontráramos su Reino. Un Reino de justicia, de amor y de paz. Jesús, nuestro Señor, es, pues, nuestra referencia y nuestro modelo. En Él encontramos todas nuestras aspiraciones y anhelos, y culminamos todas nuestras esperanzas. Él es la perla fina por la que vendemos todo lo que tenemos, porque nos llena plenamente de la felicidad, belleza y paz que buscamos. Él es el tesoro escondido, por el que, encontrado, vendemos todo para comprar ese campo donde el tesoro se halla.

Te pedimos, Señor, que nos des la luz necesaria para saber discernir cómo y en dónde estás Tú entre las cosas de este mundo. Saber elegir y apartar lo que nos esconde tu presencia y vender todo aquello que nos separa y aleja de Ti. Danos, Señor, la sabiduría de discernimiento, para que, encontrados contigo, sepamos diferenciarte de lo material y caduco de este mundo.

Danos, Señor, la fortaleza y la voluntad de saber abstenernos de los placeres y comodidades, que nos conducen a amarnos a nosotros mismos egoístamente y despreciar a los demás. Voluntad y fortaleza para renunciar, a pesar de ser atraídos por nuestras debilidades e inclinaciones humanas. 

Danos la constancia y perseverancia de ser paciente, fieles y confiados a tu Palabra, y, aún sintiéndonos tentados y con dudas por nuestras limitaciones e ignorancias, sostenernos firmes y fieles a Ti. Amén.

No hay comentarios: