Bendíceme, Señor, guíame por el camino justo; como un gran escudo defiéndeme, sé mi fortaleza. Que tus alas, Señor, me cobijen y guarden mientras yo voy viviendo el día de hoy. Amén.
"Despojado de toda distracción y riqueza. Sólo desde la humildad de nuestro corazón, junto a María, llegará nuestra oración al PADRE".
Páginas
- Inicio
- ESTE BLOG - DESDE HOY, 28 DE MARZO 2023 - VUELVE A ACTIVARSE- Y A PROSEGUIR SU CAMINO. - EN UN RINCÓN PARA ESCUCHAR, HABLAR Y ORAR CON DIOS PODRAN VER LAS ORACIONES DESDE LA INTERRUPCIÓN DE "UN RINCÓN PARA ORAR"- 070422 HASTA EL DÍA DE HOY..
- PARROQUIA SAN GINÉS OBISPO DE ARRECIFE
- EVANGELIZACIÓN DIGITAL
- ANUNCIA, CON TU VIDA Y PALABRA, EL AMOR Y LA MISERICORDIA DE DIOS
- TELEGRAM
- GAB
- DE DODIM A ÁGAPE
- UN PENSAMIENTO POR LA NOCHE
- Misioneros digitales (mdc)
- LOS MENSAJEROS
UN ROSARIO CADA VIERNES
Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas demanda y hemos recibido de nuestro Padre Dios.
viernes, 17 de abril de 2026
SEÑOR DAME UN CORAZÓN LIMPIO
jueves, 16 de abril de 2026
A VECES HAY QUE SABER ESPERAR.
(José María Rodríguez Olaizola, SJ)
miércoles, 15 de abril de 2026
SEÑOR, DAME UN CORAZÓN NUEVO
Fue algo repentino. De pronto
sentí como que algo había cambiado en mi interior. No sabría explicarlo con
palabras, pero experimentaba que era otro.
«¡Dios
mío!, ¿qué está sucediendo dentro de mí?»,
me pregunté.
Desde aquel instante todo me
parecía diferente y luminoso. Donde antes pensaba mal, ahora todo era visto con
buenas intenciones; donde antes sentía envidia, ahora ponía caridad…
Era otra persona y no percibía
cómo se había producido.
Entonces, caí de rodillas y, arrepentido de todos mis pecados, dije:
martes, 14 de abril de 2026
ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
Ven, Espíritu Santo. Ilumíname para que sepa decir las mejores palabras, esas que puedan hacer bien a los demás.
Tómame, Espíritu Santo, para que a través de mis gestos se exprese el amor de Jesús y los demás puedan crecer en la amistad que les ofreces.
Dame flexibilidad y apertura, para que me adapte con sencillez a las necesidades de los otros.
Dame un oído atento, para escuchar lo que tú me digas a través de ellos.
Fecunda y reaviva los carismas que derramaste en mi vida para cumplir mi misión en el mundo.
Guíame, Espíritu Santo. No dejes que confunda el camino.
Enséñame a discernir, para que no me desgaste cuidando la apariencia o buscando fama. Amén.
lunes, 13 de abril de 2026
DOMINGO II DE PASCUA O DE LA DIVINA MISERICORDIA.
Jesús abre las puertas de nuestros miedos, incertidumbres, tribulaciones, y nos regala la paz. Nos habla de un Dios con entrañas, que abraza, que tiene corazón.
Viene a nuestro encuentro. Viene con la paz y la alegría, dones para una Iglesia resucitada, para una humanidad levantada. Las dificultades de la vida nos paralizan, pero no impiden el movimiento hacia Jesús. Nuestro espacio, nuestros tiempos los puede llenar él de vida. Entra, Jesús, hasta el fondo y llénanos de paz, de misericordia y compasión. Amén.
domingo, 12 de abril de 2026
PEDID Y SE OS DARÁ
Pidan amor y se les darán nombres.
Pidan misión y se les dará un camino.
Pidan encuentro y se les darán palabras.
Pidan escuela y se les dará un Maestro.
Pidan justicia y se les darán causas.
Pidan verdad y se les darán preguntas.
Pidan poder y se les dará una toalla y un lebrillo.
Pidan descanso y se les dará, amigo.
Pidan valor y se les dará una cruz.
Pidan pasión y se les darán tormentas.
Pidan alegría y se les dará bienaventuranza.
Pidan sabiduría y se les dará memoria.
Pidan fuerza y se les dará esperanza.
Pidan libertad y se les dará Resurrección.
(José María Rodríguez Olaizola, SJ)
sábado, 11 de abril de 2026
QUE MI VIDA SEA
viernes, 10 de abril de 2026
LUZ EN MIS CONTRADICCIONES
Ayúdame, Señor, a clarificar mis intenciones, purifica mis sentimientos, santifica mis pensamientos y bendice mis esfuerzos, para que todo en mi vida sea de acuerdo a tu voluntad.
Tengo tantos deseos contradictorios… Me preocupo por cosas que ni importan ni son duraderas. Pero sé que si te entrego mi corazón, haga lo que haga, seguiré a mi nuevo corazón.
En todo lo que hoy soy, en todo lo que intente hacer, en mis encuentros, reflexiones, incluso en las frustraciones y errores, y sobre todo en este rato de oración, en todo eso, haz que ponga mi vida en tus manos.
Señor, soy todo tuyo. Haz de mí lo que Tú quieras. Amén.
jueves, 9 de abril de 2026
ORACIÓN.
No estamos solos; tú, Jesús, estás siempre con nosotros en el camino de la vida, como huésped y peregrino, como compañero de camino, que escucha y se revela.
«¡Quédate con nosotros!», en nuestras penas y dudas; en nuestros sufrimientos y alegrías, en nuestro trabajo y en nuestras familias. «¡Quédate con nosotros!» y aviva las ascuas de nuestra fe. Amén.
(Marilena Milani, cm)
miércoles, 8 de abril de 2026
ORACION
Señor, en tu presencia oigo tu voz que me llama por mi nombre, que me pregunta: «¿Por qué lloras? ¿A quién buscas?». Me asombro y me quedo en silencio…
Quisiera tener el amor apasionado que María Magdalena tuvo hacia ti, Señor. Ella fue capaz de amar tanto porque se sintió amada y perdonada, comprendida y acogida con ternura por ti, más allá de su debilidad. Pero sé que a mí también me amas con amor eterno. Gracias, Señor.
(Marilena Milani, cm)
martes, 7 de abril de 2026
¿DE QUÉ SE TRATA?
Señor, enséñame a ver que no se trata de “cómo moriste”, sino de “cómo viviste”.
Que no se trata de “cuánto ganaste”, sino de “cuánto diste”.
Enséñame que no se trata de “tener dinero”, sino de “tener corazón”
Que sepa preguntarme al final de cada día si tuve siempre una palabra amable, una sonrisa, si supe enjugar una lágrima de un hermano, si estuve al lado de quien me necesitó, si fui fiel a mi corazón.
Enséñame, Señor, a ver las verdaderas cosas que importan; no permitas que me deje ganar por las cuestiones del mundo, sino con las preguntas que me llevan a ser una mejor persona, y sobre todo, Señor, que sepa interpelarme todos los días si supe amar como Tú nos enseñaste. Amén.
lunes, 6 de abril de 2026
DOMINGO DE PASCUA
La resurrección comienza ya. Gracias, Jesús Resucitado, porque tu vida nueva nos envuelve, nos arrastra.
Gracias por resucitarnos de la tristeza a una alegría que nadie nos puede quitar.
Gracias por resucitarnos del egoísmo a la generosidad de quien entrega la vida.
Gracias por resucitarnos de la búsqueda de placer y conducirnos a la búsqueda del amor más grande.
Gracias por resucitarnos del aislamiento, para abrirnos a la relación con los hermanos.
Gracias por resucitarnos del yo, de «los míos», para que nos ocupemos de los más necesitados.
Gracias por resucitarnos de la desilusión a una esperanza más grande que la muerte.
Gracias por resucitarnos del sinsentido a la alegría de saber que Tú eres el camino y la meta.
Sigue envolviéndonos, sigue arrastrándonos. Todavía nos falta tanto…
Sigue resucitándonos.
AMÉN.
domingo, 5 de abril de 2026
MARÍA DEL SÁBADO SANTO.
María, ha pasado el Viernes Santo. Tus ojos ya no tienen más lágrimas para la cruz, para el dolor por el Hijo muerto, para el silencio, para el frío de la losa, para la piedad y la soledad.
No sabías cómo aparecería, ni cuándo, ni dónde. Pero estabas segura. Pronto Jesús te besaría de nuevo. Y Tú lo tomarías en tus brazos, como en Belén, como al pie de la cruz. Pero ahora más vivo que nunca. Tu esperanza anticipó la alegría de la resurrección.
María, acompáñanos en nuestra espera. Queremos estar seguros, como Tú, de que podemos resucitar, en esta tierra, a una vida nueva, a una vida más entregada y alegre. Queremos estar seguros de que el bien de este mundo vencerá al mal. Queremos estar seguros de que tu Hijo Jesús nos resucitará a una vida más grande y bella que todos nuestros mejores sueños juntos. Amén.
sábado, 4 de abril de 2026
VIERNES SANTO
Jesús, tu humanidad me sobrecoge. Tu amor, mezclado en ese misterio de iniquidad, me deja sin palabras. Me postro ante tu cruz. Beso tu cruz. Te adoro. En ella veo a todos los crucificados de este mundo: los que sufren violencia, los que están empobrecidos, deshumanizados, los que padecen enfermedades incurables, soledad, abandono, marginación.
Dame valentía y creatividad para trabajar por un mundo más humano. Abre mi vida a la ternura entrañable, a la solidaridad compasiva. Amén.
viernes, 3 de abril de 2026
JUEVES SANTO
Naciste por mí, porque me amas.
Me miras con ternura, porque me amas.
Me llamas para ser más feliz, porque me amas.
Me das compañeros de camino, porque me amas.
Me perdonas y me ayudas a perdonarme, porque me amas.
Me revelas tus secretos porque me amas.
Tu grandeza se muestra en mi debilidad, porque me amas.
Me alimentas con tu cuerpo hecho pan, porque me amas.
Te arrodillas ante mí y me lavas los pies y el alma, porque me amas.
Llamas y envías sacerdotes, para ayudarme a sentir tu amor, tu perdón, tu fuerza y tu alegría, porque me amas. Compartes conmigo tu angustia y tu tristeza en Getsemaní, porque me amas. Amén.
jueves, 2 de abril de 2026
PASE LO QUE PASE
Comienza la oración reconociendo tus desalientos, el sinsentido que a veces te atenaza, el vacío, la falta de vida. Ponte en verdad. Tu camino de encuentro con Jesús puede ser un proceso largo, como el de los discípulos de Emaús.
Lo importante es que descubras que, te pase lo que te pase, Jesús no te abandona. Incluso cuando crees que vas para atrás, él te acompaña. Abre el oído y deja entrar en tu corazón la Palabra. Jesús la explica para ti.
Dile a Jesús que se quede contigo, que te han entrado ganas de caminar a su lado. Siéntate a la mesa con él. Amén.
miércoles, 1 de abril de 2026
MARTES SANTO
Señor, amas mi debilidad, me pides que te ofrezca mi debilidad. Me llamas a mí, con mi amor propio, mi orgullo, mi ímpetu dominador, mi corazón dividido, mi ansiedad, mi necesidad de relación, mi sensibilidad que me produce tantos rompimientos de cabeza, mi cansancio, mi perfeccionismo, mi coraje… Me quieres como soy.
Ayúdame a comprender que en mi herida está mi don; en mi pecado, tu misericordia; en mi pobreza, tu riqueza; en mi tentación, tu Espíritu; en mi sufrimiento, la fuente de la sabiduría; en mi dolor, la capacidad de comprender a los demás. Amén.
martes, 31 de marzo de 2026
ORACION LUNES SANTO.
Señor, como María de Betania, quisiera también ponerme a tus pies y ofrecerte el mejor de mis perfumes, que no es otro que el de hacer obras agradables a ti y alejarme de todo aquello que hace mal a mi alma. Gracias por recibirme una vez más, por cuidarme, por hacerme sentir que soy valioso e importante para ti. Tú tienes un corazón rico en misericordia.
En tu amor he encontrado esa paz que me invita a luchar con todas mis fuerzas contra el pecado. Con tu presencia rebosante en amor y perdón podré superar toda mala inclinación. Tú tocas las dimensiones de toda mi vida y no haces diferencia entre mi riqueza o pobreza, sino en cuánto amor estoy dispuesto a ofrecer. Amén.
lunes, 30 de marzo de 2026
DOMINGO DE RAMOS
Padre santo, recibe nuestros ramos y conviértelos en gestos de bondad que hagan de nuestra casa un lugar de paz y acogida.
Señor Jesús, que entras en Jerusalén para entregar la vida, entra también en nuestro corazón: rompe el orgullo, siembra tu mansedumbre y enséñanos a seguirte con fidelidad en la cruz y en la luz. Espíritu Santo, fortalece nuestra fe para confesar con la vida: “Bendito el que viene en nombre del Señor”.
Virgen María, Madre fiel, acompáñanos en esta Semana Santa y condúcenos con esperanza hasta la Pascua. Amén.
domingo, 29 de marzo de 2026
TÚ ME HACES LIBRE, SEÑOR
Aquí me tienes, Señor, buscando libertad, pero esclavo de mis cosas; creyéndome lleno, pero vacío de ti; escuchando tu llamada, pero haciéndome el sordo. Son muchas las cosas que me alejan de Ti, que me seducen y me apartan de la Verdad, y yo, Señor, te digo «que no» porque no me acabo de convencer de que solo Tú das la verdadera felicidad. Señor, quiero tener un corazón grande para comprender mi pequeñez.
Espíritu Santo, te pido un corazón sencillo que sea capaz de darse cada día un poco más a los demás. Que sea capaz, Señor, de arrancar de este corazón de piedra mi mediocre debilidad, para llenarlo de Ti. Quiero, Señor, llenarme de tu amor. Quiero ser pobre de espíritu para albergar en lo más profundo de mi corazón Tu reino e irradiar a los demás esa luz que brilla de Ti. Dame esa paz que serena mi alma y que me hace sentir que Tú estás conmigo y en mi corazón nada malo me puede suceder. Amén.
