Blogueros con el Papa

UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular entre las 09, 30 y 10:30, en Canarias entre las 08:30 y 09:30, aproximadamente, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario (VER AQUÍ) por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas demanda y hemos recibido de nuestro Padre Dios.

También estamos rezando un rosario cada día que hacemos normalmente en las primeras horas de la mañana aunque a veces, por premuras de tiempo, lo hacemos en otras horas del día. En el icono de la Virgen, debajo del rosario de todos los viernes, puedes encontrar el rosario correspondiente a cada día.

domingo, 13 de agosto de 2017

SOSTENERNOS EN LA FE

La fe es imprescindible para seguir la ruta de nuestra vida. Sin fe no se puede avanzar. No hay horizonte y meta a donde ir. La fe te da esperanza de encontrar ese puerto abrigado y protegido, donde puedes hallar ese descanso y paz buscada que te colme de felicidad. Pero, ¿en quién apoyar y descansar nuestra fe?

No  puedes descansar en alguien que su palabra no sea eterna ni fiable. Tendrá que ser en alguien que tenga poder por encima de esos vientos huracanados y tormentas que amenazan tu vida y tu camino. Y ese no puede ser otro que el Señor. Ese Señor Jesús, que camina sobre las aguas y amaina los vientos y tempestades sobre los que tiene poder y a quien obedecen.

Por eso, confiados en su Bondad y Misericordia, le pedimos que nos levante en las numerosas caídas que, a lo largo de nuestro camino, las tempestades interiores de nuestras dudas, de nuestros egoísmos, de nuestros vicios y pecados, nos hundan en la profundidad de los mares que nos amenazan. Le pedimos que, asidos a su Mano salvadora, nos salve de caer en las garras de las olas del pecado y quedemos sometidos al poder del mal y de la perdición.

Necesitamos una barca segura que pueda sortear las amenazantes olas, que tratan de hundirnos y de engullirnos. Necesitamos la asistencia del Espíritu Santo, que nos acompaña para auxiliarnos, aconsejarnos y protegernos de las embestidas de vientos huracanados y terremotos que zozobran nuestras vidas y amenazan hundirnos.

Danos, Señor esa fortaleza y luz para saber permanecer dentro de la Iglesia, la barca que Tú has construido en la roca de tus apóstoles para que, unidos a ellos y guiados por el Espíritu Santo, podamos vencer todos los obstáculos que las tempestades de este mundo nos presentan, y llegar firmes y salvos a la tierra prometida donde Tú, nuestro Señor, nos esperas. Amén.

sábado, 12 de agosto de 2017

YO TAMBIÉN TENGO UN HIJO ENFERMO

Yo, Señor, también tengo un hijo enfermo. Y no sé qué hacer, ni tampoco a quien llevárselo. Tus sacerdotes y discípulos no encuentran la manera de curarlo. Quizás su cura necesita otro tipo de oraciones, o sea un camino que haya que recorrer y soportar. No lo sé, Señor, y por eso recurro a Ti como ese padre del Evangelio de hoy.

Nosotros no somos mejores que nuestros hijos. No podemos darle ejemplos porque hemos cometidos los mismos pecados que ellos. O, dicho de otro modo, quizás se los hemos transmitidos. Posiblemente, estemos pagando las consecuencias. Sin embargo, Señor, te pedimos por ellos. También por nosotros. Todos, padres e hijos necesitamos tu Gracia para enmendar nuestras vidas y limpiar nuestros corazones de todo vicio y pecado.

Quizás, nosotros, ya mayores, hemos experimentados estas tentaciones e inclinaciones propias de la juventud, y, aunque nos confesamos pecadores, hemos superado humildemente esas etapas difíciles de nuestras vidas por la Gracia del Espíritu. No por ello estamos exentos de caer en ellas, pero nos sentimos más fuertes y seguros por la asistencia del Espíritu Santo y nuestro abandono en sus Manos.

Quizás ellos se sientan más atrevidos, más seguros de sí mismo, más autosuficientes, menos necesitados de ayuda. Más osados y soberbios. Más, Señor, ciegos y obstinados. Ábreles sus mentes y llénalos de luz, porque, posiblemente, estén cogidos por el Maligno que les confunden, les presenta el vicio, el deseo y les somete. Les llenas de razones humanas que son espejismos de felicidad y mentiras, y que, ya sin fuerzas y débilmente esclavizados, les presenta la realidad y el vacío donde han caído.

¡Señor, sálvalos e ilumínalos, para que se den cuenta de la trampa en la que están cayendo y libéralos de ese mundo que trata de esclavizarlos; de esa carne que les debilita y somete, y de ese demonio que les engaña con las cosas caducas que les satisfacen, pero que están vacías y huecas. ¡Señor, escucha nuestra desesperada petición y apártalos de esa ocasión de pecados! Amén.

viernes, 11 de agosto de 2017

SIN SUFRIMIENTO NO HAY AMOR



HOY A LAS 09:00 HORA PENINSULAR, 08:00 HORA CANARIA, REZO DEL SANTO ROSARIO POR LA DEFENSA Y UNIDAD DE LA VIDA Y LA FAMILIA. ÚNETE A LA HORA QUE PUEDAS Y DESDE DONDE PUEDAS


Nadie que no haya sufrido antes, puede afirmar que haya amado después. Porque, amar comporta darse, sacrificarse y renunciarse, y si no existen estas actitudes es señal de que el amor es egoísta. O lo que es decir, no hay amor, sino búsqueda de satisfacción y puro egoísmo. Luego, para amar hay que sufrir, y lo refleja y expresa bien este conocido refrán: "Hay amores que matan".

Pero, es que si eres capaz de encontrar algún amor que no mata, estás ante un amor defectuoso, impuro, egoísta  e irreal. Es decir, un amor falso, engañoso, que no es amor. Por lo tanto, el amor exige primero comprometerse por amor, valga la redundancia. Porque el sacrificio por sí mismo no tiene valor, porque lo haría por algún interés, pues el hombre no ha sido creado para sufrir, y su tendencia natural es huir del sacrificio y el dolor. Nadie lo hará, salvo interés económico o de otra índole.

Si, Jesús no ha venido a este mundo para sufrir, sino para amar. Y por amor, sufre. Primero, ama, y luego, sufre para expresar y dar cumplimiento a ese amor. Nos parecemos, porque los padres hacen lo mismos por sus hijos. Hemos sido creados a su imagen y semejanza. Pero, estamos tocados por el pecado y fallamos. Por eso le necesitamos. Sólo en, por y con Él podemos tomar nuestra cruz y, siguiéndole, soportar todo el dolor y sufrimiento que nos toque en nuestro camino.

Por nuestra propia experiencia, sabemos que este mundo está lleno de dolor. Y, queramos o no, sufriremos. Unos más y otros menos. Sintamos agradecidos aquellos que estamos en situaciones privilegiadas, pero comprometidos para ayudar a los que no están. El mundo sería mejor si todos los que estamos bien nos comprometemos a ayudar a los que no están tan bien. Muchos problemas quedarían inmediatamente resueltos. Porque, lo que Dios quiere, y nos lo ha transmitido por boca de su Hijo, que los hombres se amen y vivan en verdad y justicia. Por supuesto, Señor, ¡todo iría mejor!

Porque, ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? Pidamos esa gracia para que con nuestro esfuerzo y compromiso de amor, podamos, a pesar de sufrir y dolernos, ayudar a los más desfavorecidos. Amén.