¿Qué hacer?… ¿qué decir?…
¿cuándo la Cruz se hace
presente inesperadamente?
La vida es hermosa… la vida es bella… pero cuando aparecen las pequeñas crucecitas
afiladas, pesadas, que aplastan por la sorpresa, por la cruda realidad, porque
ha llegado en momentos donde la vida sonreía y planes maravillosos se hacían…
todo cae por la inesperada llegada del dolor, del sufrimiento, de la
enfermedad, un accidente… de la muerte inesperada del ser amado… por la cesantía
del trabajo que creíamos seguro… por la casa que puede perderse… por el carro
nuevo que se pierde en el accidente…por la hija adolescente que sorpresivamente esta embarazada, por el hijo que ha caído en droga, por el cónyuge que ha sido infiel...todo parece nublarse, vientos huracanados
nos parece que nos comienzan a azotar, lluvias descontroladas que nublan
nuestro hermoso día de felicidad… ¿Qué hacer?...
SIMPLEMENTE ELEVAR LA MIRADA… y con el corazón en la mano… decid… “JESUS yo confió en TI… cuantas veces apriete el dolor y el sufrimiento… cuantas veces el alma se siente desolada… cuantas veces el cuerpo se sienta crucificado… a diestra y siniestra… a tiempo y destiempo… desde los brazos de la Mater: “JESUS, YO CONFIO EN TI”… a pesar de TODO… porque Tu eres mi mayor bien… mi única felicidad…hoy, mañana y siempre...
SIMPLEMENTE ELEVAR LA MIRADA… y con el corazón en la mano… decid… “JESUS yo confió en TI… cuantas veces apriete el dolor y el sufrimiento… cuantas veces el alma se siente desolada… cuantas veces el cuerpo se sienta crucificado… a diestra y siniestra… a tiempo y destiempo… desde los brazos de la Mater: “JESUS, YO CONFIO EN TI”… a pesar de TODO… porque Tu eres mi mayor bien… mi única felicidad…hoy, mañana y siempre...
Desde la Soledad del Sagrario