ÚLTIMAS REFLEXIONES

UN RINCÓN PARA ORAR

↑ Grab this Headline Animator

UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular 09:00, en Canarias a las 08:00, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario (VER AQUÍ) por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas hemos recibido de nuestro Padre Dios

martes, 12 de enero de 2016

QUIERO, PERO EXPERIMENTO QUE NO PUEDO



Supongo que muchos, que seguimos o intentamos seguir a Jesús, queremos, pero se nos hace cuesta arriba vivir y proclamar con esa autoridad que su contemporáneos admiraban y a los que le dejaba las caras pasmadas. Jesús es único, es el Hijo de Dios, y su autoridad le viene de saber y aceptar su Misión de forma voluntaria y plena. Él se entrega en Cuerpo y Alma a su obra.

Y lo hace con la autoridad que su Palabra y su Vida transparenta, y con el Poder que le ha sido dado por su Padre del Cielo. Claro, lógico suponer que deja a todos los que le escuchan admirados y pasmados. Vive y  hacelo que dice, y ante esa firmeza y autoridad todos se rinden.

Nosotros tenemos la promesa de Jesús de poder hacer tanto como Él y aún cosas mayores (Jn 14, 12), pero quizás nos falta fe y confianza. Y nos quemamos la cabeza pensando una y mil formas de métodos y estrategias para llegar a las personas indiferentes a su Palabra o alejados, sin resultados. Y cada día nuestras iglesias parecen menos visitadas y más vacías. ¿Qué hacer?, nos preguntamos.

Hoy queremos dejarte esta pregunta, Señor. Pero, más que pregunta es una petición de fuerzas, de valor, de sabiduría y de entrega. Porque sabemos que no damos la talla; porque nos sabemos instalados en el bienestar de nuestro hogar, nuestra familia y nuestro trabajo; porque nos sabemos cómodos, provistos de todo lo necesario para vivir, techo, comida, salud, atenciones sanitarias...etc. ¿De qué nos vamos a quejar? ¡E incluso somos tan desvergonzados que nos quejamos!

Perdónanos Señor, y ten Misericordia de todos nosotros. Danos la capacidad de responder a tu llamada con humildad, con paciencia, con perseverancia, con esperanza y alegría. Y, a pesar de nuestra caída y errores, fallos y debilidades, tener siempre la confianza que estamos en tus Manos y que Tú, Señor, cuando quieras puedes transformarnos y darnos esa autoridad que deje asombrado y pasmado a todos los que nos escuchen. Amén.

No hay comentarios: