Blogueros con el Papa

UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular entre las 09, 30 y 10:30, en Canarias entre las 08:30 y 09:30, aproximadamente, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario (VER AQUÍ) por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas demanda y hemos recibido de nuestro Padre Dios.

También estamos rezando un rosario cada día que hacemos normalmente en las primeras horas de la mañana aunque a veces, por premuras de tiempo, lo hacemos en otras horas del día. En el icono de la Virgen, debajo del rosario de todos los viernes, puedes encontrar el rosario correspondiente a cada día.

miércoles, 23 de julio de 2014

INJERTADO EN TU VID SEÑOR



Señor, Tú eres la Vid y yo quiero ser sarmiento. Sarmiento injertado en Ti, pegado y unido a Ti para recibir tu Gracia y tu Alimento diario con el que poder alimentarme y dar frutos. Necesito esa Gracia que me aferre a tus Sacramentos, con los cuales fortalecerme y sostenerme junto a Ti.

No es fácil perseverar ni mantenerse a tu lado. El mundo, ese campo enorme donde Tú nos has plantado, tienes sus peligros. Nos has dado libertad para saber superar los obstáculos del camino, pero sólo con nuestras fuerzas experimentamos que no podemos. ¡Y gracias por nuestras debilidades!, porque en ellas descubrimos la necesidad de caminar sin separarnos de Ti.

Y, también en compañía de tu Madre, ¡nuestra Madre!, con el santo Rosario en la mano, la frecuente confesión, la oración, la escucha atenta a tus indicaciones a través de la Palabra y la Eucaristía, diaria a ser posible, o semanal, conseguiremos sostenernos y perseverar a tu lado. Y no importan las caídas que podamos sufrir, pues nos sabemos queridos y perdonados por tu Inmensa Misericordia.

Porque Tú Señor, no has venido a acusarnos, sino a defendernos y a perdonar nuestros pecados. Y, con tu ayuda, en el Espíritu de Dios, recorrer el camino de nuestra cruz hasta llegar a Ti. Amén.


martes, 22 de julio de 2014

NO IMPORTA TU PECADO, SINO TU ACEPTACIÓN DE PERDÓN



Quizás la mayor dificultad estribe en aceptar el perdón que ser perdonado. Mira, la locura de amor del Señor es tanta que, enviado por el Padre, y aceptada libremente por Él, se entrega totalmente hasta el extremo de dar su propia vida. Una prueba de Amor de estas características supone el perdón, gratuito, asegurado y garantizado. Dependerá más de ti que de la Misericordia del Señor.

El Padre lo ha dado todo. Ha entregado a su Hijo predilecto a una muerte de Cruz para salvarte a ti y a mí. No se puede dar más. ¿O crees que hay algo más? ¡Pues sí, lo hay! A pesar de esa locura de entrega, se queda esperándote pacientemente. ¡Es el escándalo del Amor! Abofeteado, despreciado, mal tratado, injuriado, martirizado y encarnizado, no te recrimina ni te excluye. Es más, ¡te perdona! No se entiende ni se puede entender por nosotros mismos, pues de poder, nuestra actitud sería otra.

Por eso, Señor, dame la Gracia de entender y aceptar tu perdón. Tu perdón ofrecido gratuito, inmerecido por mi parte, y pacientemente cargado de Amor. Ilumina mi corazón para entender que Tú me Amas tal y como soy. Sabías de mí, y sabes también que puedo cambiar si me dejo guiar por Ti.

Señor, quiero abandonarme y darte mi torpe y atribulada mano para que seas Tú quien guíes mi vida. Como María Magdalena me pierdo y no te encuentro, y sólo se me ocurre llorar y compadecerme de mi desgracia. Regalarme tu presencia y enciende en mí la esperanza de saberme perdonado y en actitud de esforzarme en no volver a pecar. Gracias Señor.

lunes, 21 de julio de 2014

VEO Y CREO SEÑOR, PERO TE PIDO QUE AUMENTES MI FE



Me fío de Ti Señor, y creo en tu Palabra y las razones que comprende mi pobre inteligencia me ayudan a ver más claro. Pero, a pesar de ello, el mundo me confunde y amenaza mi débil naturaleza pecadora. Las tentaciones del pecado son hermosas a los ojos pecadores de mi pobre naturaleza humana, y experimento debilidad, seducción y tentación. Y temo Señor caer.

Fortalece mi espíritu y voluntad y dame la sabiduría y la fortaleza que Tú, Señor, tuviste en el desierto frente a las tentaciones del Maligno. Necesito la asistencia del Espíritu Santo para fortalecido en El sostener y resistir las embestidas del Maligno. Pero, también, dame la inocencia y la buena intención de fiarme como u niño se fía de su Padre. No sólo las razones me bastan, porque mi carne es débil, sino que también necesito la Gracia de tu Amor para perseverar y rechazar las embestidas de la cizaña que ataca mi buena semilla.

Señor, dame la sabiduría de saber cultivar esa buena semilla que Tú has plantado en mi corazón, y riégala con el agua de tu Gracia para que permanezca firme, enraizada a la tierra y firme hasta que Tú llegues y la separes de la mala cizaña, que la amenaza con ahogarla y secarla.

Allana mi corazón y límpialo de la complejidad de buscar razones y obstáculos, seducidos por el diablo, para rechazarte y alejarme de Ti. Amén.