Blogueros con el Papa

UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular entre las 09, 30 y 10:30, en Canarias entre las 08:30 y 09:30, aproximadamente, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario (VER AQUÍ) por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas demanda y hemos recibido de nuestro Padre Dios.

También estamos rezando un rosario cada día que hacemos normalmente en las primeras horas de la mañana aunque a veces, por premuras de tiempo, lo hacemos en otras horas del día. En el icono de la Virgen, debajo del rosario de todos los viernes, puedes encontrar el rosario correspondiente a cada día.

jueves, 24 de enero de 2013

EL AMOR NOS UNE

 

Cuando amamos nos estamos también uniendo, pues el amor es signo de unidad. No se puede amar si no se está unido, y cuando amas desaparecen las barreras que separan. El amor borra las diferencias y las desigualdades; el amor allana e iguala los caminos y hace que los pensamientos, aún siendo diferentes, se respeten y sean fraternos los unos con los otros.

Por eso, a pesar de nuestras diferencias y nuestras desigualdades pidamos al Señor que sane nuestros corazones heridos y nos dé la capacidad y la fuerza de amarnos y unirnos, porque solo el amor hará que seamos uno, como lo son el Padre y el Hijo.

Danos, Señor, un corazón de carne, sensible a los sufrimientos de los demás y capaz de renunciar a los egoísmos personales, para servir y unirse a los hombres más marginados y desheredados de este mundo. Danos un corazón humilde y lleno de vida para ayudar a todos los niños nacidos en el vientre de sus madres, a nacer a la vida de este mundo. Amén.

miércoles, 23 de enero de 2013

QUIERO SER CAMINO Y NO CAMINANTE...


Porque no se trata de caminar sino de hacer camino cuando camino. Parece un trabalenguas pero bien mirado no es así, pues hay muchos caminantes que al caminar no hacen camino sino lo destruyen y lo confunden. 

No es muy difícil, en mi humilde entender, darnos cuenta de esto, pues en el mundo que vivimos hay muchos caminos confusos, que desorientan y no llevan a ninguna parte buena. Nuestra cultura contemporánea ha abierto muchos caminos de muerte y proclama muchas rutas de perdición e injusticia. 

Son caminos mal guiados y de malos caminantes. Quizás sería mejor no caminar en ese sentido. No tienen una buena orientación, y mucho menos una buena estrella. Están más bien estrellados por el egoísmo que los inclina al mal y los hace caminar por malos caminos.

Qué diferente sería el camino si fuese andado por buenos caminantes bien orientados. Orientados por ese cielo estrellado que nos envuelve a todos y nos acoge con amor de buen Padre. Porque esa es la ruta, la ruta que nos marcan las estrellas para llegar al verdadero Cielo, Casa y Hogar del Padre que nos ha creado.

Por eso quiero ser camino de buen caminante, porque aunque se hace camino al andar, no todos los caminos son buenos de recorrer. Necesitan buenas estrellas que bien guiadas por el Sol con Mayúscula den la luz necesaria para alumbrar el camino único y verdadero. Ese es el camino que quiero caminar.

Dame, Padre, la sabiduría de saber ser camino al caminar, y no caminante que me pierda en la lejanía alejándome de Ti.

martes, 22 de enero de 2013

TOMA MI CORAZÓN, SEÑOR

 

Y cambia todo lo que encuentres en él de impuro, de soberbia, de orgullo, de suficiencia, de carnalidad, de comodidades, de perezas, de engreído, de ambiciones, de codicias, de egoísmos... Sé que permaneciendo en mí todo seguirá igual. Sólo Tú podrás cambiarlo.

Recoges, Señor, mis infracciones, mis fracasos, mis penas, mis tristezas, mis falsas alegrías, y transformalas en buena semilla que produzca buenos frutos. Sé que mi corazón puede cambiar, pero cambiará en la medida que se deje bañar por tu Gracia. Por eso, tómalo, Señor, y acéptalo, pues es lo más grande que tengo y lo más importante.

Te pido, Dios mío, que aceptes mi corazón, un corazón enfermo, frágil y necesitado de tu Gracia para poder seguir el camino de encontrarte. Un camino contaminado de normas, leyes y preceptos que no ayudan a descubrirte y mirarte con ojos de amor. Porque solo el amor es la ley que nos salva.

Recibe, Dios mío, mi pobre corazón desorientado y sin rumbo, y oriéntalo por el camino que la Estrella guío a los Magos para que podamos encontrar la ruta que nos conduzca a los pies del Niño Dios que nace en Belén.

lunes, 21 de enero de 2013

QUIERO SER ODRE NUEVO


No quiero quedarme anclado en lo viejo, en lo acostumbrado, en lo tradicional. Quiero seguir avanzando y construir una vida nueva, la de ahora, la que me ha tocado vivir. Quiero amar, pero amar en mi tiempo, en mi hora, en mi camino y vida. Quiero ser amor de hoy y ahora.

Pero no sé qué hacer, ni cómo amar. Me doy cuenta que necesito tu Gracia, Señor, pues solo no encontraré la forma de avanzar en mi camino. ¿Dónde ir sin Ti? ¿Cómo liberarme de mi yugo y cómo soportarlo? ¿Cómo vivir una nueva forma de amar, y no la heredada de mis padres y cultura?

Necesito tu luz, Espíritu Santo. Una Luz bajada desde arriba que me ilumine el camino y alumbre las actitudes a aplicar. Necesito vivir la nueva y fresca forma de amar, a tu estilo y compromiso. Pero, te repito,  necesito tu Espíritu para poder llevarlo a cabo.

Ahora, esta inquietud y deseo de vida nueva despierta en mí la necesidad de súplica, de oración, de dejarme alumbrar mis pasos para ser capaz que el nuevo vino de mi vida sirva para alegrar la vida de los demás. Amén.

domingo, 20 de enero de 2013

NO QUIERO ESTAR ÉBRIO, SEÑOR...

 

para poder saborear ese vino final que Tú preparas para cada uno de nosotros. Quiero mantenerme sobrio y expectante hasta el final, hasta que Tú decidas transformar mi pobre y humilde agua en ese vino de superior calidad que salta hasta la vida eterna.

Quiero beber de ese vino que Tú cosechas hasta hartarme, pues no he de emborracharme sino todo lo contrario, llenarme de gozo y eternidad. Es tu primera aparición, Señor, y me regalas ya el vino de la salvación, el vino final que alegrará mi vida para siempre.

Te pido, Señor, que no permitas que me embriague de este vino del mundo, un vino que, aunque alegre en principio, luego trae tristezas y perdición. Un vino caduco y que siembra vacío y desesperación. Dame el vino de tu cosecha, ese vino que transformas del agua de la vida que salta a la vida eterna. Amén.

sábado, 19 de enero de 2013

NO QUIERO AGOBIARTE, SEÑOR.


No quiero agobiarte con mis peticiones. Supongo que te tendré cansado, siempre el mismo rollo. Sólo una cosa quiero ahora, o mejor, pretendo ahora: "Estar contigo en silencio, tratar de escuchar lo que Tú quieras decirme y ponerme a tu disposición si llego a entender que quieres de mí".

Pero, en principio, solo permanecer a tu lado, frente a Ti, y sentir la alegría de tener la dicha de sentirme tu amigo, tu hermano e hijo del mismo Padre, por tus méritos y tu entrega gratuita de merecerlo por Ti. Me propongo no pedirte nada, simplemente que me permitas estar contigo, seguirte y recibirte todos los días. Tú dirás, ¿qué quieres de mí?

Tengo que decirte que me da un poco de miedo, porque no tengo confianza en mis fuerzas, me siento débil y frágil con mi pobre humanidad. Tú sabes que me cuesta vencerme, vencerme a los apegos y tentaciones de este mundo, pero tengo esperanza de que Tú me puedas ayudar en todo eso. No sé cómo, pero yo confío en Ti.

Por eso, no hablo, no digo nada porque metería la pata, ni tampoco sé que pedir. Yo solo a tu lado, en silencio, sin abrir la boca. Tratando de estar atento, expectante y dispuesto a escucharte y obedecerte. Simplemente, Padre, quiero permanecer en Ti. Amén.

viernes, 18 de enero de 2013

NO ENTIENDO POR MÁS QUE TRATO




¿Cuál es la prisa, mi Jesús, cuál es la prisa??

 Mi Jesús adorado,  hoy participe de la Santa Misa, llevándome una penosa sorpresa. Desde el inicio hasta el final, la Santa Misa se celebro en una carrera.
Es curioso la causa y el efecto… el celebrante, muy de Dios, iba corriendo,  y los participantes, que éramos todos, respondían con la misma prisa… me perdí… no  pude saborear la Santa Misa. Me quede sin subir y participar de la carrera… trate de contestar, por lo bajo, despacio y quedaba muy atrás…

Decidme, amado mío, ¿cuál es la prisa? ¿Acaso Tú no eres dueño del tiempo?  ¿No puedes hacer que le dé suficiente tiempo al celebrante de darla a tu gusto, y llegar a tiempo a lo que fuere motivo de la prisa? 
Las veces que he asistido a esta Santa Misa, que no son muchas, gracias a Dios,  he notado la prisa del celebrante pero como hoy, nunca.

¿Será porque son misas diarias?  ¿Sera que es la misa para  los que salen corriendo a trabajar, viene diariamente, porque desean participar de la santa misa, pero tiene el tiempo contado para llegar a sus trabajos sin llamar la atención de sus jefes? 
Debe ser eso, y el celebrante que conoce a sus fieles les quiere ayudar… pero aun así sigo sin entender… ¿Por qué la prisa? Si Tu, Amado mío, puedes ayudar a todos, si así lo deseas…basta que lo quieras para que todos puedan vivir la misa sin prisa, saboreándola y luego llegar a sus trabajos sin ninguna dificultad… porque para Ti, Dios mío, no hay nada imposible. El secreto es confiar como un niño en Tu querer y en Tu poder…lo demás corre por Tu cuenta… ¿verdad mi Jesús?

Desde la Soledad del Sagrario