Blogueros con el Papa

UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular entre las 09, 30 y 10:30, en Canarias entre las 08:30 y 09:30, aproximadamente, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario (VER AQUÍ) por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas demanda y hemos recibido de nuestro Padre Dios.

También estamos rezando un rosario cada día que hacemos normalmente en las primeras horas de la mañana aunque a veces, por premuras de tiempo, lo hacemos en otras horas del día. En el icono de la Virgen, debajo del rosario de todos los viernes, puedes encontrar el rosario correspondiente a cada día.

viernes, 23 de abril de 2021

EMBRIAGAME DE TU SANGRE, SEÑOR, QUE BAÑE TODO MI CUERPO

 

HOY A LAS 09:00 HORA PENINSULAR, 08:00 HORA CANARIA, REZO DEL SANTO ROSARIO POR LA DEFENSA Y UNIDAD DE LA VIDA Y LA FAMILIA. ÚNETE A LA HORA QUE PUEDAS Y DESDE DONDE PUEDAS. 

 

Tu Cuerpo y tu Sangre, Señor, alimentan mi cuerpo y mi alma. Deseo y quiero recibirte cada día y acudo a la Eucaristía con esa hermosa y santa intención. Soy consciente de mis pecados y los pongo en tu presencia limpiándolos con frecuencia en ese hermoso Sacramento de la reconciliación. 

Te pido, Señor, que mi humilde y mísero cuerpo se transforme y confunda con el Tuyo. Que mi sangre sea la Tuya y mi alma se asemeje a tu Espíritu. Porque, creo Señor, y eso te pido, que pueda sentir y experimentar, que cada momento Eucarístico mi ser queda configurado con el Tuyo y eres Tú quien vives en mí. Y eso es lo que quiero y te pido, que mi corazón se abra al Tuyo y deja actuar al Espíritu Santo para que mi ser y obrar sean, cada día, más parecido a Ti.

Creo, Señor, que en cada Eucaristía Tú estás presente y, aunque me cueste creerlo, yo lo creo a pesar de que mis sentimientos no puedan experimentarlo. Pero, mi fe, Señor, está ahí y mi corazón me dice que solo Tú eres el Camino, la Verdad y la Vida. Sé que mi fe no es lo que me gustaría que fuera, pero, te doy gracias porque está presente en mi corazón y me conduce a Ti. 

Eso sí, Señor, experimento que sin Ti mi vida quedaría perdida, sin sentido y sin rumbo. Eso ya, me dice mi corazón, es fe, aunque sea poca e insuficiente, Pero, confío en Ti, Señor, y aprovecho esta ocasión para insistir y pedirte que aumentes mi fe. Hasta dentro de un momento en la Eucaristía. Hasta luego, mi Señor.

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