Blogueros con el Papa

UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular entre las 09, 30 y 10:30, en Canarias entre las 08:30 y 09:30, aproximadamente, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario (VER AQUÍ) por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas demanda y hemos recibido de nuestro Padre Dios.

También estamos rezando un rosario cada día que hacemos normalmente en las primeras horas de la mañana aunque a veces, por premuras de tiempo, lo hacemos en otras horas del día. En el icono de la Virgen, debajo del rosario de todos los viernes, puedes encontrar el rosario correspondiente a cada día.

martes, 13 de julio de 2021

MI FALTA DE COMPROMISO Y RESPUESTA ME LLEVAN A LA HUMILDAD

 

Experimento, Señor, que mi pobreza es tanta que, a pesar de tu bondad, tu poder y tu generosidad misericordiosa no respondo a tu llamada como a mí me gustaría responder. Y, sin apenas darme cuenta, exijo a otros que respondan lo que yo personalmente no hago. Doble hipocresía, Señor, la mía propia y la aparente con respecto a los demás. Experimento vergüenza y miedo, y solo se me ocurre, arrepentido y con un corazón contrito, pedirte perdón y misericordia. Porque, Tú, Señor, eres Infinitamente Misericordioso.

Por eso, Señor, confiado en tu Infinita Misericordia, me atrevo a suplicarte perdón y, pedirte Gracia para que esos dones, gratuitamente recibidos, sepa, libremente y gozosamente, ponerlos al servicio del bien de los demás Te pido, Señor, que conviertas mi corazón, endurecido y egoísta, en un corazón paciente, humilde, compasivo, suave y bueno. Un corazón capaz de vaciarse para dar todo lo bueno que tiene dentro de sí.

Y siento miedo, Señor, porque te he dicho esto muchas veces y siempre me encuentro en el mismo lugar con la misma sensación de que no adelanto, no crezco en la fe. Incluso, llego a pensar que mis reflexiones se quedan en simples palabras que se evaporan y no me comprometen. ¡Señor, dame la Gracia de que sea coherente y no te engañe más! Perdóname, Señor.

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