Blogueros con el Papa

UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular entre las 09, 30 y 10:30, en Canarias entre las 08:30 y 09:30, aproximadamente, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario (VER AQUÍ) por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas demanda y hemos recibido de nuestro Padre Dios.

También estamos rezando un rosario cada día que hacemos normalmente en las primeras horas de la mañana aunque a veces, por premuras de tiempo, lo hacemos en otras horas del día. En el icono de la Virgen, debajo del rosario de todos los viernes, puedes encontrar el rosario correspondiente a cada día.

domingo, 25 de agosto de 2013

QUIERO, PERO EXPERIMENTO QUE ME CUESTA








Esa es la experiencia: "Lo bueno cuesta enormemente", y constatamos que por eso es bueno, porque aquello que se consigue con relativa facilidad no es tan bueno como las apariencias, en principio, parecen querer presentar. Las dificultades y obstáculos son presagios de buena señal, y de que lo que así se presenta tiene cara de auténtico y de bueno.

Todos coincidimos en eso, y el Mensaje de Jesús cumple esos requisitos: "Exige esfuerzos, renuncias, luchas, sacrificios y perseverancia. Todo aquello que nos ayude a subir el camino empinado que conduce a la puerta estrecha. Sin embargo, hay algo muy importante en la proeza: "No nos atrevamos a recorrerlos solos y convencido de que podemos con solo nuestras propias fuerzas".

Porque ese sería el peor y más grave de los errores que podemos cometer. Apoyarnos en nosotros y creer que solo podemos sería la peor y más grave opción que podamos tomar. Jesús nos invita a subir esa cuesta empinada que supone es la puerta estrecha, pero nos acompaña Él. No nos indica el camino solamente, sino que Él se pone en marcha delante de nosotros.

Ese: "Sígueme" indica que Él va delante, y nosotros le seguimos. De esa forma la garantía es absoluta y no hay ninguna posibilidad de perdernos. En Él estamos seguros, y con Él podemos. Por eso, Señor, nos ponemos a tus órdenes y en tu fila, para seguirte, agarrados a Ti, por todos los caminos que nos indiques. Tú eres el único y verdadero Camino; la única y verdadera Verdad, y Vida.

sábado, 24 de agosto de 2013

SIEMPRE ELIGES LO PEQUEÑO



Señor, escoges siempre lo pequeño, lo más insignificante. Tú mismo te has encarnado en María, joven humilde, pobre, sencilla e ignorada. Nada relevante ni importante en aquel pueblo medio escondido de Nazaret. Has escogido una familia sencilla, artesana, pobres y humildes; tan normal como para no tenerla en cuenta ni llamar la atención. Te escondes en lo pequeño para revelar lo grande, tu grandeza y poder para salvar a los hombres.

Señor, no puedo entenderlo, y necesito tu Gracia, tu primer paso, como hiciste con Natanael, para que mi mente y mi corazón se abran y entre tu Misterio en mi humilde ser. Dame esa capacidad y sabiduría de poder llegar a decir como Natanael: "Tú ere el verdadero Hijo de Dios".

Prepara mi morada de forma humilde, sencilla y mansa, porque solo en esos lugares Tú te haces presente. Limpia mi aposento de tantas cosas superfluas, inútiles, caducas, corruptibles e innecesarias, porque sólo Tú te haces necesario y sólo Tú bastas. Espero con impaciencia, pero paciente a que Tú vengas a mi corazón y me descubras mis buenas intenciones, fortaleciéndolas, como hiciste con Natanael. Aguardo tu Misericordia y espero ansioso de forma expectante ese encuentro.

viernes, 23 de agosto de 2013

SIENTO VERGÜENZA



Sí, siento vergüenza, pero al mismo tiempo me fortalece el tomar conciencia que uno de los dones del Espíritu Santo es precisamente eso, dolernos de ofender al Señor. Es el don de temor de Dios, porque cuando sentimos vergüenza de ofender al Señor, estamos diciendo que nos molesta, que nos da miedo el fallarle y no dar lo que Él espera de nosotros.

En ese sentido, me da miedo de tantas promesas y esfuerzos que siempre acaban en lo mismo. Señor, perdona todas mis faltas y fracasos; Señor, perdona todas mis debilidades y apegos. ¿Qué sería de mí sin tu Misericordia y tu Amor? Al menos, esos temores me ayudan a darme cuenta de mis debilidades y de la necesidad imperiosa que tengo de cobijarme en tu Corazón.

Gracias, Señor, por tu gran interés, por tu gran amor y paciencia con cada uno de nosotros. Gracias Señor por darme, cada día, una nueva oportunidad de poder amar a los que pasan cerca de mi vida, y de poder demostrarte que mis palabras y esfuerzos no  son palabras y vida que se las lleva el viento, sino que están ahí tratando de hacerse vida y demostrarte en los hermanos, también tus hijos, que te quiero.

¡De verdad, Padre mío!, se me quita el miedo y me inunda una gran confianza de sentirme querido y amado por Ti. Pero es bueno, lo comprendo y lo reconozco, que sienta ese temor de fallarte para que cada día siga esforzándome y exigiéndome en ser un buen hijo amando a mis hermanos.

jueves, 22 de agosto de 2013

CUENTA CONMIGO SEÑOR



Estoy dispuesto a pesar de mis contradicciones y mis apegos. Se me hace difícil aceptar, o mejor, me cuesta aceptar porque no encuentro un vestido que me vaya bien de acuerdo con la etiqueta del banquete. Sí, está a mi alcance, pero mis debilidades, apegos e intereses me lo hacen difícil y siembran la duda y la pereza para aceptarla.

Pero yo quiero Señor, y busco con mi pobre y humilde esfuerzo ese traje que me vaya ajustado y bien para ser aceptado en tu Banquete. Te pido que me ayudes a encontrarlo y a no desesperar. Te pido paciencia y fortaleza para desprenderme de todo aquello que me aleja de aceptar tu invitación. Yo quiero estar presente en tu Banquete, Señor.

Dame la sabiduría de saber buscar y encontrar la vestimenta exigida, y de dejar todo aquello que, en apariencias, me desvíe del camino de la asitencia al Banquete. Enséñame el camino y a no perderme, a pesar de que me ofrezcan luces que me deslumbren y me atraigan. Sé, Señor, que contigo encontraré el camino y aceptaré tu invitación.

miércoles, 21 de agosto de 2013

PERDONA MI OSADÍA



Déjame recoger las migajas que caen de tu mesa, Señor. No merezco otra cosa. Recuerdos las palabras de aquella mujer cananea: "También los perros, como yo, tienen derecho a recoger las migajas que caen de la mesa de sus amos", que Tú habías reprendido. Y te admiró la fe de esa mujer, y tu Misericordia la inundó y la colmó de gozo y salud.

Yo también quiero ser inundado de tu Amor, y salvado en tu Justicia, porque Tú eres un Padre Bueno, que das a cada uno lo suyo gratuitamente y por Amor. Dame la paciencia de saber esperar tu llamada y estar atento en la plaza de mi corazón a que me convoques al trabajo de tu Viña.

Perdona mi atrevimiento y mi osadía. Acepto tu salario, lo que tu Infinita Misericordia considera a bien darme. Todo es tuyo Señor, y todo lo recibido es Gracia de tu Bondad Infinita. Dame la sabiduría de estar presto a tu llamada y acudir a tu solicitud de trabajo. Me conformo con lo estipulado para mi paga.

Tú, Señor, eres un Amo justo y misericordioso, y lo que decidas pagarme es lo convenido. Tú nunca defraudas ni sometes, ni explotas, ni das lo que no es merecido. Por eso, Señor, te pido la Gracia de tu Amor Infinito para saber siempre responder a tu generosidad y llamada.

Quiero ser uno de los convocados a trabajar en tu Viña, y quiero estar en el lugar que Tú decidas para mí. Estoy atento a la hora que quieras llamarme y el salario que quieras darme. Sé que Tú Palabra es Palabra de Vida Eterna, y en ella confío y me apoyo.

martes, 20 de agosto de 2013

AYÚDAME A DESPOJARME DE MIS RIQUEZAS, SEÑOR



No solo está el peligro en las riquezas materiales, también cohabita en mis cualidades y habilidades tanto intelectuales como físicas y manuales. Todos mis talentos, donados por Ti, Padre mío, están en mí para servir, para ponerlos en función del bien común. Así como también ser beneficiados por los de otros.

Nuestras riquezas no son malas ni pesadas. Se cobran peso cuando las usamos para provecho propio excluyendo a los demás. Nos pesan demasiado cuando no queremos compartirlas y las escondemos para el beneficio y provecho de los demás. 

Por eso, Tú, Señor mío, nos has dejado claro que será más difícil entrar en tu Reino siendo egoísta y tacaño con los demás, que pasar un camello por el ojo de una aguja. Líbranos Señor de esa avaricia de poseer y no compartir. Danos la virtud y el don de poner nuestras riquezas para el bien de los demás, pues queremos entrar en tu Reino siguiendo tu Voluntad.

lunes, 19 de agosto de 2013

DAR, MÁS QUE GUARDAR




Dando, tendré más que guardando y acaparando. Es una contradicción a los ojos de este mundo, pero en el Reino de Dios ocurre todo lo contrario. En la medida que entregues lo que recibas, irás acumulando un tesoro infinito en el Cielo. También, de esa forma, estarás en actitud y ligero para seguir al Señor, quien te conducirá por el Camino del Cielo.

Pero me siento atado y apegado a las cosas de este mundo. La puerta se me hace muy estrecha, y me impide atravesarla con tanta carga que llevo. Necesito aligerar mi vida, dejar mucho lastre caduco, efímero, que solo sirve para impedirme caminar. Dame Señor la Gracia de poder desprenderme de todo aquello que dificulta mi camino y me impide seguirte.

Llena mi vida de contenido, de valores, de generosidad para dar y darme por amor. Abre mi mente para discernir lo bueno y lo verdadero de lo malo e intrascendente. Pero, sobre todo, de saber siempre estar en atenta escucha de realizar y vivir en tu Voluntad.