viernes, 10 de febrero de 2017

ABRE, SEÑOR, MIS OÍDOS Y DESATA MI LENGUA


HOY A LAS 09:00 HORA PENINSULAR, 08:00 HORA CANARIA, REZO DEL SANTO ROSARIO POR LA DEFENSA Y UNIDAD DE LA VIDA Y LA FAMILIA. ÚNETE A LA HORA QUE PUEDAS Y DESDE DONDE PUEDAS


Estamos necesitados de escuchar. Y también de oír. Sí, nos parece que escuchamos y oímos, pero nada más lejos de la realidad. Porque cuando escuchamos y oímos lo hacemos desde nuestras propias convicciones e ideas. Oímos, pero dentro de nosotros sólo retumba nuestras propias palabras. Y escuchamos, pero sólo llega a nuestro corazón lo que en él queremos guardar.

No, estamos para escuchar y oír las cosas del mundo, porque nuestro corazón es más del mundo que de Dios. Por lo tanto, escuchamos y oímos más al mundo que a Dios. Y actuamos como actúa el mundo. Por todo ello, le decimos a Señor que también a nosotros nos abra nuestros oídos y desate nuestra lengua para que nuestras palabras y escucha sean desde Él y para Él.

Y para anunciar al mundo que Jesús vive y es nuestra salvación. Necesitamos experimentar esa salvación, porque sólo puedes hablar de lo que vives y experimenta. ¿Cómo vas a proclamar la vida, si nos has vivido? Tendrás primero que vivir y luego divulgar que la vida es hermosa y vale la pena vivirla. De la misma manera, tendrás primero que experimentar y saborear el encuentro con Cristo, para luego contagiar y proclamar que no hay nada mejor.

Es verdad que, posiblemente tengamos que colaborar en prepararnos, pero sólo para luego poder explicar y decir claramente y bien lo que significa encontrarse con el Señor. Si no hay encuentro y experiencia, no vale para nada tu preparación y conocimiento. Amar, el mandato de Jesús, el Señor, necesita vida y prueba. Sólo entenderas y comprobarás el sabor de la fruta cuando la pruebes. Sólo amarás cuando experimentes el sacrificio de darte y soportar al que amas.

Y eso no se aprende en los libros, ni porque alguien que sepa más que tú te lo diga. Se aprende mirando al Señor y abriéndote a la acción del Espíritu Santo. Se aprende queriendo y asumiendo con fe que sólo el Señor puede abrirte tu mente y llenarte de su Luz: «Effetá»

Pidamos esa Gracia para que nuestros oídos sean capaces de abrirse a la Palabra de Dios, y nuestor labios proclamarla.

1 comentario:

Salvador Pérez Alayón dijo...

Gracias a todos por su presencia y a lo que lo estarán en otro momento. Acabamos de terminar el rezo del santo Rosario.

Un fuerte abrazo en Xto. Jesús.