viernes, 10 de junio de 2016

LA FUERZA DEL AMOR NOS VIENE DE DIOS

HOY A LAS 09:00 HORA PENINSULAR,08:00 HORA CANARIA, REZO DEL SANTO ROSARIO POR LA DEFENSA Y UNIDAD DE LA VIDA Y LA FAMILIA. ÚNETE A LA HORA QUE PUEDAS Y DESDE DONDE PUEDAS




Es difícil advertirlo y sentirlo, pero si podemos experimentarlo a lo largo de nuestra vida. La vida familiar se hace dura, a veces monótona y también rutinaria. Necesita mucha atención, cuidados y esfuerzos, y quizás nos hayamos confundido cuando al optar por el matrimonio hemos pensado que todo va a ser para vivir mejor y más confortable. 

Sí, es posible que en muchos momentos así sea, porque la unión hace la fuerza, y que el amor nos dé muchas satisfacciones y alegrías.  Pero, sabemos, que llegarán días de lluvia, de fuertes lluvias, y quizás truenos y relámpagos y vientos fuertes. El tiempo trae esas cosas, y debemos estar preparados y construir nuestro amor sobre roca. Recordamos la parábola del hombre que edifica sobre roca, Mt 7, 24-27. En ella nos dice Jesús la importancia que es poner en práctica su Palabra.

Los malos momentos, las tentaciones, las pasiones, los desamores, los sentimientos y muchas cosas más tienden a gastarse, a consumirse y a pasar de largo, pero el amor que Dios nos da, ¡¡No!! En Él se apoya nuestro humilde y pequeño amor, y en Él podemos vencer todo lo que nos tienta y nos inclina a apartarnos y romper nuestro compromiso. Y experimentamos su presencia cuando, pasadas las tormentas, descubrimos que el verdadero gozo y plenitud del amor está escondido en Él.

Y en la medida que seamos espejos y reflejos de su Amor en la tierra, especialmente en nuestro matrimonio, encontraremos sentido, satisfacción, gozo y alegría en nuestro camino. Y nuestra casa se mantendrá firme como roca a pesar de todas las pruebas y tentaciones. No se trata de caer, sino de levantarse y permanecer unidos. Nunca desgajarse del tronco amoroso que nos une, y, por la Gracia de Dios, cultivarlo para que siempre se renueve y se mantenga incandescente.

La vida, experimentamos y vamos comprendiendo en el camino, no tiene otro sentido que ser fieles a nuestro amor. No importan los tropiezos ni las caídas y fallos. Siempre, misericordiosamente, podemos levantarnos y proponernos seguir adelante con la confianza y el convencimiento que con Jesús, que está con nosotros, podemos sostenernos unidos. Amén.

2 comentarios:

Salvador Pérez Alayón dijo...

Iniciamos el rezo del santo Rosario. Gracias por acompañarnos.

Salvador Pérez Alayón dijo...

Terminamos el rezo del santo Rosario. Gracias a todos los que han permanecido con nosotros en el rezo y un saludo a todos los que lo harán a lo largo del día.

Un fuerte abrazo para todos en Xto. Jesús.