miércoles, 25 de febrero de 2015

FORTALÉCENOS, SEÑOR





PRECES 

Bendigamos a Cristo, pan vivo bajado del cielo, y digámosle:
Cristo, pan de las almas y salvación de los hombres, fortalece nuestra debilidad. 

Señor, sacia nuestra hambre en el banquete de tu Eucaristía 
— y haznos que participemos plenamente de los bienes de tu sacrificio pascual. 

Concédenos, Maestro bueno, escuchar tu palabra con un corazón noble 
— y haz que perseveremos hasta dar fruto. 

Que con nuestro trabajo, Señor, cooperemos contigo para mejorar el mundo, 
— para que así, por la acción de tu Iglesia, reine en él la paz. 

Reconocemos, Señor, que hemos pecado; 
— perdona nuestras faltas por tu gran misericordia. 

Danos, Señor, tu gracia para acoger el Evangelio de la vida como un don nuevo;
— y que sepamos a lo largo de esta jornada celebrarlo con alegría y gratitud, y anunciarlo con firmeza y amor.

Se pueden añadir algunas intenciones libres. Agrégalas y compártelas en tu comentario.


24 de febrero de 2015, 
martes de la semana I de Cuaresma.
Oración de la mañana (laudes) 

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