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jueves, 19 de febrero de 2015

PRESENTE QUE MIRA AL FUTURO



Es verdad que lo que importa es el presente. Pensar que me dolerá la muela en el futuro es perder el tiempo, porque llegará ese momento y es cuando hay que poner remedio. Sin embargo, se hace necesario preveerlo porque resultará irresponsable no tener en cuenta que tarde o temprano llegará el dolor de muelas.

No se trata de mortificarnos pensando lo que puede ocurrirnos más adelante, pero si de vivir el presente construyendo el futuro. ¿Y cómo se hace eso? En mi humilde opinión, supongo, debemos vivir el presente en la verdad, la justicia y buscando siempre no hacer lo que no quisiera que hicieran conmigo. 

Sería un poco tratar y esforzarme  en ser honesto, sincero, justo y humilde, y dejar salir de mi corazón todo lo que me pudre y me hace sentirme hipócrita y falso. Porque es esa basura, mis propios pecados, lo que me pierde y puede lograr que no construya el verdadero futuro, la Vida Eterna, sino que viva mi confortable presente, pero futuro de basura y perdición.

Por eso, Señor, benditas tus Palabras, porque llenan mi vida de esperanza y de paz. Bendito eres Tú, mi Señor, porque has entregado tu Vida, no se puede decir mejor ni más claro, ni más fuerte ni con más Amor. Ni tampoco se puede entregar algo más valioso. Tú, Señor, lo has y das todo por salvarme. ¿Cómo puedo yo negarte y no mirarte?

Perdona Señor mi torpeza, mi debilidad, mis fracasos, mi egoísmo, mi avaricia, mi vanidad, mi suficiencia, mi soberbia, mi orgullo. Y dame la humildad de saber quien soy y de postrarme a tus pies. 

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