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jueves, 31 de marzo de 2016

TAMBIÉN NOSOTROS, SEÑOR, NECESITAMOS VERTE



Sin Ti, Señor, no podemos caminar, ni siquiera un momento. Necesitamos tu Luz, tu compañía y tu consejo, y sin Ti nuestros pasos serían torpes, equívoco y caminos de perdición. Sería un grave error buscar la felicidad y el gozo fuera de Ti, porque en el mundo nunca la podremos encontrar.

Y esa tentación nos pierde. Por eso, Señor, necesitamos tu presencia, tu Resurrección. No porque con ella podemos justificar nuestra fe, sino porque sin ella no podríamos encontrar el verdadero camino de felicidad y el gozo de la paz. Porque, Tú, Señor, eres el Camino, la Verdad y la Vida. Esperarlo y buscarlo en otro lugar sería, aparte de descabellado, erróneo y equivocado, y, sobre todo, de perdición.

Si Tú no estás, ¿qué hacemos, Señor? Eso es lo que se preguntaron los apóstoles. ¿Y ahora qué hacemos? No sabía qué hacer ni cómo, ni por dónde empezar. Estaba cantada tu Resurrección. Es verdad, más tarde se dieron cuenta, que Tú lo habías dicho, pero no se enteraron, ni tampoco muchos de nosotros, todavía, se enteran. Porque no conocemos la Ley de Moisés, ni lo que han dicho los profetas, ni lo que dicen de Ti, mi Señor, los Salmos.

Danos la sabiduría de seguirte rastreando tu Palabra cada día. Eso es lo que pretendemos en estos humildes blogs, tanto de Dodim a agapé, como en este Rincón de oración, para no perder tus huellas y desenterrar de nuestro corazón las huellas dactilares que Tú has dejados escrita en él. Danos, Señor, esa sabiduría y esa inteligencia necesaria para que podamos entenderlas y seguirlas.

Pero, sobre todo, Señor, danos la fortaleza de saber, dócilmente, someternos a tu Voluntad, porque, a pesar de no entenderla, comprender que es la mejor opción para nuestro bien y salvación. Y, superando nuestras apetencias, gustos, intereses y egoísmos, renunciar a todo lo que no sea y coincida con tu Voluntad. Danos la Luz de discernir y descubrirla, no buscándonos, sino buscándote, Señor. Amén.