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viernes, 24 de julio de 2015

PREOCUPADOS POR MIS FRUTOS

HOY A LAS 09:00 HORA PENINSULAR, 08:00 HORA CANARIA, REZO DEL SANTO ROSARIO POR LA UNIDA Y DEFENSA DE LA FAMILIA. ÚNETE A LA HORA QUE PUEDAS Y DESDE DONDE PUEDAS



Posiblemente, si hacemos una encuesta sobre la primera y mayor preocupación de los hombres en este mundo, seguramente saldría que es la muerte. O dicho de otra manera, la salud. Y muy unida a esta votarían por la felicidad, felicidad eterna.

Sin lugar a duda, la vida y la eternidad son las dos preocupaciones punteras más importantes de toda la humanidad. Sin embargo, hace tiempo que, en mi caso particular, creo que hay muchos más, hace tiempo que eso me ha dejado de preocupar. No significa eso que no ocupe un lugar importante en mi vida, y que me preocupe, pues la vida y la felicidad son determinantes en la vida de cualquier persona. Pero el problema o preocupación vital y más importante de mi vida ha pasado a ser el resultado final de ella.

Me explico: Creo en la Resurrección, porque creo en la Palabra de Jesús, y Él ha Resucitado. Por lo tanto, la vida ha dejado de ser un problema para mí, porque espero en el Señor resucitar. Sin embargo, esa preocupación ha pasado a otra cosa más importante: los frutos. ¡Ay de mí si no doy frutos!

Por lo tanto, mi mayor preocupación es como ganarme o alcanzar, mejor, esa Vida Eterna en pleno gozo y felicidad. Claro que nunca la mereceré, pero me ha sido puesto al alcance por el Amor y la Misericordia de Dios. Eso es lo que me ha revelado su Hijo Jesús. Y eso es lo que me propongo alcanzar o merecer entre comillas. Todo dependerá de mis frutos. Frutos de amor por el Amor recibido de Jesús. Lo que he recibido debo darlo en la medida que lo he recibido. Es decir, gratuitamente.

Y esa es mi mayor preocupación: "Dar frutos". Encontrar mis manos llenas el día que llegue la cita más importante de mi vida. Es decir, la hora de mi muerte. O lo que es lo mismo, la de presentar mis manos llenas o vacías de frutos. Los frutos que Él espera de mí y que me reclamará de manera amistosa. Porque primero me ha amado Él y luego me ha regalado todo el amor que necesito para amar yo también.

Por lo tanto Señor, te pido eso, la sabiduría, capacidad, voluntad y fuerza para acoger todo el amor que me has dado y me das, y revertirlo con amor en los demás. Sobre todo en aquellos que más lo necesitan. Dame esa Gracia Señor, porque es eso lo que más deseo en este mundo. Amén.

2 comentarios:

Salvador Pérez Alayón dijo...

Empezamos el rezo del santo Rosario. Buenos días a todos.

Salvador Pérez Alayón dijo...

Con la Salve terminamos el rezo del santo Rosario. Gracias a todos aquellos que nos han acompañado y a los que lo harán a lo largo del día.

Un fuerte abrazo en Xto. Jesús.