ÚLTIMAS REFLEXIONES

UN RINCÓN PARA ORAR

↑ Grab this Headline Animator

UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular 09:00, en Canarias a las 08:00, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario (VER AQUÍ) por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas hemos recibido de nuestro Padre Dios

martes, 13 de mayo de 2014

¿SOY YO LO SUFICIENTEMENTE HUMILDE PARA DEJAR ENTRAR LA FE EN MI CORAZÓN?



En muchos momentos de nuestra vida debemos preguntarnos qué pasa con nuestra fe, porque confesamos tener fe, y lo hacemos los domingos en la celebración Eucarística, pero luego nuestra vida no refleja, al menos claramente, ese testimonio y coherencia de vida en nuestro vivir diario. Porque una fe que no se note deja muchas dudas de ser fe.

La fe demanda obras porque son las obras las que hablan de nuestra fe. Una fe sin obras es una fe muerta, y sólo las obras dan testimonio de que nuestra fe está viva y actúa. La palabra al confesar la fe necesita que las obras la descubran. Por eso no se entiende que se hable en la propia Iglesia de más de diez millones de católicos que asisten a misa los domingos; 292.000 personas son bautizados cada año; reciben la primera comunión cerca de 251.000; son confirmados más de 109.000; contraen matrimonio canónico más de 67.000 parejas y se da el culto de exequias a 386.000 fallecidos.

Pero, ¿y cómo se aprueba el aborto? ¿Dónde están el voto de esos más de 10.000.000 millones de católicos? En estos casos las obras no parecen reflejar que la fe sea realmente fe sino que se queda en palabras pero no abaja a los hechos.

Te pedimos Señor que seamos coherente con nuestra fe y que vivamos según tu Palabra, obedientes a la acción del Espíritu que nos asiste, nos fortalece, nos aconseja, nos enciende nuestra inteligencia y nos capacita para dar testimonio de la fe que tenemos en Jesús, el Hijo de Dios Vivo.


No hay comentarios: