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domingo, 19 de febrero de 2012

CÚRAME, SEÑOR, MI PARÁLISIS

No ha venido Jesús a curar expresamente nuestras dolencias físicas, sino la enfermedad del pecado que nos condena y nos mata para siemrpre. Porque la enfermedad física no nos pierde para siempre, sino que es el paso para encontrar la verdadera vida.
 
No hay otra plegaria ni otra súplica, la primera debe ser esa: "Cúrame, SEÑOR, mi parálisis, y olvidate de todo lo demás, porque lo que importa es mi parálisis espiritual, la parálisis de mis pecados, de mis vicios y cegueras que me impiden ver que Tú eres el Hijo de Dios hecho hombre.

Hay parálisis de muchas formas, pero hay una, la más peligrosa, que me impide verme tal y como soy. Me esconde mi propia realidad e, ignorándolo todo, me dibuja mi propia vida, en mi espejo privado, sin ninguna carencia ni enfermedad. Me pinta lleno de vida, hermoso, tan guapo y suficiente, capaz de valerme por mí mismo y sin ninguna necesidad de ser salvado por otro.

Me habla y me dice que mi vida no necesita de Ti, ni de tu Amor. Me susurra que el mundo es mi mundo, y que en él está y puedo encontrar la felicidad. Me engaña, pero mi parálisis me ciega, no me deja ver la verdad. Por eso, Jesús, necesito un milagro, un prodigio que me despierte mi ceguera y me haga ver la Luz de la Verdad.

Sólo, cuando la parálisis me impide caminar físicamente advierto que necesito que alguien me sane, pero no experimento otra salvación, la más importante, porque la física volverá de nuevo a presentarse. Necesito una salvación eterna, que nunca muera y que me haga realmente feliz para siempre. Y esa solo la das Tú, Señor Jesús.

Enciende mi fe, fortalece mi esperanza y confianza, e iluminame para que me postre a tus pies con la sola intención de que me sane de toda parálisis. No sola la física sino también aquella que mata mi vida para siempre. Amén.

2 comentarios:

ROSY TREJO dijo...

SEÑOR JESÚS, TÚ SABES QUE SEGUNDO A SEGUNDO TE NECESITO EN MI VIDA, PARA QUE SIGAS SANANDO MI PARALISIS ESPÍRITUAL, GRACIAS POR QUITARME LAS ATADURAS, GRACIAS POR EL DOLOR EN MIS TORMENTAS..AHORA COMPRENDO QUE TÚ ERES EL ALFARERO DE MI VIDA..QUE SE HAGA TU SANTA VOLUNTAD EN MI VIDA.

Salvador dijo...

Hermosa oración, Rosy, con tu permiso la voy a dejar en el apartado de "Dejame tu oración", que está a la derecha debajo de la exposición del Santísimo. O mejor, si tu quieres, por favor, la podrías dejar tú, para que salga a tu nombre.

Es así, Rosy, segundo a segundo necesitamos al SEÑOR, y tenemos al Espíritu Santo, que, en su lugar, se ha quedado para seguir la obra del Padre: "Conducirnos hacia Él".

Gracias, en nombre de los blogueros por esta hermosa oración.

Un fuerte abrazo en XTO.JESÚS.