domingo, 6 de julio de 2014

GRACIAS SEÑOR POR TU DESCANSO, PORQUE MI FATIGA ME PUEDE



En muchos momentos del camino, mi corazón sufre la tentación de descansar. Pero un descanso del que no quiere volver a levantarse. Un descanso con olor a huida, a desertar, a continuar el camino a mi ritmo y según mis pasos, y a perder de vista los tuyos Señor. Un descanso donde, al siguiente paso, sean mis ideas las que manden y señalen el camino, y las Tuyas Señor, queden marginadas o para cuando convengan utilizarlas.

Un camino donde mande yo, y tu propuesta quede en un segundo plano. Las cosas claras Señor, ¿qué saco con engañarte? Tú lo sabes todo, y aunque no lo diga o lo comparta con los compañeros de camino, Tú lo sacarás a flote cuando lo creas conveniente. Y siempre eso será lo mejor. 

Por eso lo comparto y lo cuento. Pero también te digo, y Tú también lo sabes, que quiero descansar en Ti. Quiero poner sobre tus hombros, ofrecidos y disponibles por amor, todas mis fatigas, mis tentaciones, mis intenciones de huida, mis desfallecimientos, mis penas y también mis alegrías. Y sólo pensarlo, y dar mis primeros pasos, en hacerlo experimento descanso, fuerzas, paz, sosiego, fortaleza y deseos de seguir el camino a tu lado y contigo.

Sí, Señor, Tú eres mi fortaleza y mi refugio, y en Ti encuentro descanso y paz para, reanimado, seguir la batalla con esperanza. Sé que no acabará la lucha y la fatiga, pero la experimentaré y sufriré de otra forma, a tu estilo, contigo y con la esperanza de saberme vencedor.

Porque llegará el día que estaré delante de tu Casa, y entonces todo cambiará y el descanso eterno llegará. Perdona Señor por atreverme a dudar y ser tan pobre y pecador. Saberme perdonado mueve mis pies y enciende mi corazón a seguir el camino. Amén.

2 comentarios:

Puro y Eterno Amor dijo...

Por Dios!!! que hermosura de escrito.
Mil bendiciones y gracias por compartir esta preciosa joya del corazon.

Salvador Pérez Alayón dijo...

El camino toma sentido cuando los corazones se abren y comparten. No obstante en eso consiste el amarnos, en darnos impulso y fuerza.

Gracias por tu palmadita, y todo sea para Gloria de Dios que en definitiva es quien mueve nuestros corazones y nuestro amor.

Un fuerte abrazo en Xto. Jesús.