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domingo, 24 de junio de 2012

¡SEÑOR, ESTOY DIVIDIDO!

Estoy siendo uno sólo, dividido; a un tiempo muero y vivo, triste y

Porque me cuesta responderte. Me digo, trataré de estar disponible para lo que Tú me presentes, y quiero hacerlo, pero como Pablo vuelvo a recordar que no hago lo que quiero, sino lo que no quiero. Pues mis apegos y apetencias me separan de tu Voluntad.

Y rechazo ese encargo que me viene a destiempo, o me pongo de malas pulgas porque ahora tenía este tiempo pensado para mí, ¡ese partido! O simplemente tengo pereza y me fastidia enfrentarme con ese problema o acción que Tu me encargas en el hermano.

Sí, Dios mío, tengo que confesar que me da vergüenza. Y no me cuesta confesarlo, pues bien sé que de nada sirve callar las cosas. Un día todas saldrán a la luz, ¡y he cometido tantos disparates y faltas que me dará mucha vergüenza descubrirla! Por eso, cuando Tú me alientas y me capacitas y prestas tu Fuerza, me atrevo a confesar algo de lo mío. Así voy poniéndolo a la luz.

Me doy cuenta que sigo dividido. Al menos no estoy plenamente contigo. Sí, experimento que me cuesta mucho. ¡Y tanto! Necesito tu aliento, tu paciencia, tu constancia, tu desprendimiento, tu dominio de ti mismo, tu... ¡Tantas cosas, mi Señor, que nunca acabaría!

Quiero, y me esfuerzo en hacerlo, dejar todo. A veces he creído conseguirlo, ¡pero no, vuelvo a caer! Si solo mandaras Tu en mi vida, mi vida sería de otra forma. ¡Ya lo creo! Sí, seguro, de otra forma. Se parecería a la de muchos que te han seguido, y han dado hasta su vida por Ti. Pero noto que no, todavía quizás estoy solo en el intento. ¡Qué pobreza!

Pero, al menos, sigo teniendo confianza en Ti. Espero que algún día pueda conseguirlo. No paro, espero no cansarme, de pedírtelo. Me aprovecho de tu promesa: "Pedid y se les dará", y te he tomado por la Palabra. Porque confío en Ti. Tú tienes Palabra de Vida Eterna. ¡Y esa es mi esperanza, Señor!

Espero recibir un día tu Gracia, para con ella superar todas mis dificultades, y solo servirte a Ti. Mi Señor, el Único importante. Señor de la Vida y la Muerte. Amén.

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